Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, noviembre 08, 2015

DOS (MALAS) IDEAS DE CIUDADANOS


Ciudadanos ha presentado Cádiz un conjunto de propuestas que exigirían una revisión de la Constitución. Al margen del juicio que merezcan dichas propuestas, saludo la valentía y claridad de este partido, que, a diferencia del PSOE, sí es capaz de concretar su reforma constitucional, no limitándose a afirmaciones vagas.
 
Es sumamente difícil que las propuestas defendidas por el propio Albert Rivera puedan realizarse, aunque constituyen un buen material para el debate. Dudo, asimismo, de la bondad de muchas de ellas. En este escrito me centraré en dos de las más destacadas.
 
Suprimir el Consejo General del Poder Judicial en aras de la independencia judicial es una idea que se me antoja absurda. Cosa distinta sería un cambio en la elección de los vocales de extracción judicial, que es la reivindicación tradicional de muchos juristas y miembros de la judicatura. Mas la eliminación de este órgano haría un flaco favor al Poder Judicial, máxime cuando lo que se plantea como alternativa es atribuir sus competencias al Presidente del Tribunal Supremo, asistido a tal fin por dos adjuntos.
 
Tal pretensión sólo puede calificarse de dislate. El CGPJ es un órgano constitucional del Estado que ejerce competencias clave “en materia de nombramientos, ascensos, inspección y régimen disciplinario”, según dispone el artículo 122.2 de la Constitución. Es impensable que todo su trabajo pueda ser asumido por tres personas. Y cabe decir lo mismo respecto de otras competencias que el CGPJ asume en la actualidad, como la de elaboración de informes o las relativas a la formación del personal.  
 
La otra propuesta con la que estoy totalmente en desacuerdo es con la supresión del decreto-ley (art. 86 de la Constitución). La utilización de esta figura debería estar guiada bajo el principio uti, non abuti. En cambio, en los últimos cuatro años se ha dado una sobreproducción de decretos-leyes, lo que menoscaba las competencias del Parlamento y, en muchos casos, la calidad y acierto de las normas. Es indiscutible que muchos decretos-leyes, además, no respondían a una situación de extraordinaria y urgente necesidad. 
 
Pero no creo que lo antedicho sea razón suficiente para su desaparición. Por un lado, porque las razones que explican el incremento de decretos-leyes son puramente coyunturales (la crisis económica, un Gobierno apoyado por una mayoría absoluta…). Por otro, porque es un instrumento útil y acorde con los tiempos que corren. Existen situaciones que demandan una pronta intervención legislativa a cargo del Gobierno, intervención que no podría ser suplida por el Parlamento, más lento por naturaleza, ni siquiera configurando un procedimiento de 72 horas, pues, para empezar, ese plazo ya es excesivo ante ciertas emergencias o supuestos perentorios. 
 
Ciudadanos, como cualquier partido a punto de comenzar una campaña electoral, está obligado a llamar la atención. Pareciera que muchas de sus ideas recientes caen dentro del cupo de majaderías que irremediablemente llenan los partidos ante unas elecciones. Es de esperar que en el futuro, con más experiencia y un mayor conocimiento de las instituciones y los problemas reales, templen su espíritu juvenil y no se equivoquen tanto.  

2 comentarios:

Néstor dijo...

A mi lo que menos me ha convencido ha sido eso de pretender blindar el actual mapa autonómico con 17 CC.AA. so pretexto de que Euskadi no se anexione Navarra, cuando disminuir el número de regiones, provincias o como se llame en cada país es algo que se está planteando en nuestro entorno (Francia, Italia...). Me choca especialmente porque entra en la misma lógica que la fusión de ayuntamientos, solo que a mayor escala.

Tampoco me ha gustado especialmente que quieran cerrar el Senado "para sustituirlo por". Preferiría cerrarlo y punto, aunque me parece más sensato que las ocurrencias de Pedro Sánchez de instalarlo en Barcelona.

El Espantapájaros dijo...

Si la intención Ciudadanos es que nunca se produzca esa anexión, la vía más eficaz es suprimir la disposición constitucional que lo prevé.

Tengo una mejor opinión acerca del Senado. Pero, si me dan a elegir entre suprimirlo o sustituirlo por una conferencia de presidentes autonómicos con capacidad legislativa, me quedo con lo primero. La propuesta de Ciudadanos al respecto pretende imitar el modelo alemán, que no es necesariamente el mejor.

La ocurrencia de Pedro Sánchez es ilustrativa de que los socialistas no saben qué hacer con el problema separatista. Defienden una opción a la que llaman "política", pero basada en disparates o lugares comunes (la reforma "federal" de la Constitución).