Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, agosto 30, 2015

LA POLÉMICA EN TORNO AL ARTÍCULO 9 DE LA CONSTITUCIÓN JAPONESA

La nueva interpretación del artículo 9 de la Constitución japonesa de 1947, esto es, de la cláusula pacifista por la que Japón renuncia a la guerra, está causando un gran revuelo en aquel país y la irritación de sus viejos enemigos (China y Corea del Sur). Se trata de un debate añejo: no es la primera vez que se interpreta ese artículo en el sentido de aflojar el corsé que impone a la defensa de Japón. Ahora Japón podrá enviar tropas al exterior en auxilio de aliados bajo ataque.

La interpretación del artículo 9 nunca ha sido pacífica. Para los socialistas y grupos pacifistas, la existencia de las Fuerzas de Autodefensa es ya inconstitucional. Esta nueva interpretación del artículo 9 (el cual, dicho sea de paso, permanece intacto) no altera, en mi opinión, su contenido esencial, que es la renuncia a la guerra y a la amenaza de la fuerza pero no a la legítima defensa, un derecho consustancial a todo Estado y al que es absurdo renunciar. Las misiones que permite la nueva interpretación tendrían, después de todo, carácter defensivo. 

A pesar de las protestas, Shinzo Abe se ha mantenido firme, lo que es digno de elogio, al igual que otras de sus iniciativas, como incrementar el presupuesto militar. Japón no está en medio de un jardín de infancia, sino en un escenario de amenaza potencial para su soberanía, y debe procurarse una defensa sólida. 

Asimismo, Abe pidió disculpas por la conducta de Japón durante la Segunda Guerra Mundial, aunque manifestando seguidamente que las generaciones futuras no tendrían por qué pedir perdón por un conflicto ajeno a ellas. En China y Corea del Sur se sintieron automáticamente contrariados. 

Las palabras de Abe son de sentido común. La guerra terminó hace setenta años. Japón perdió y los criminales fueron juzgados y condenados. Sufrió no sólo la devastación de la guerra, sino una ocupación extranjera que duró hasta 1952. En fin, lo normal cuando se pierde una guerra. Vae victis. Y, desde entonces, sus dirigentes han expresado arrepentimiento. ¿Ha de continuar con esa letanía ad infinitum, tratando contentar a un público que siempre pide más? 

Shinzo Abe nació en 1954. Sin que haya que olvidar los crímenes horribles que cometió Japón en el pasado, es normal que su política defensiva no se vea condicionada por unos hechos tan pretéritos. El artículo 9 estaba justificado en 1947, no en 2015. Las disculpas no deberían prolongarse más. Bajo los llamamientos al pacifismo laten intereses muy concretos y disputas territoriales. Muchos quieren un Japón inerme, atado de pies y manos, a fin de controlar mejor el Pacífico. 

En la serie Zipang (2004), el Mirai, un destructor japonés que está de maniobras en el Pacífico, es transportado a 1942 como consecuencia de un extraño fenómeno meteorológico. Un destructor con tecnología moderna bien podría cambiar el curso de la guerra. Pronto la tribulación tendrá que elegir entre el amor a la patria o la prohibición moral de no cambiar la Historia. Con un tratamiento del tema muy elevado, sin concesiones al nacionalismo rancio ni maniqueísmos, creo que esta serie refleja bien que la sociedad japonesa ha asumido sus culpas y puede mirar al pasado desde la racionalidad. Porque lo ha superado. Un ejercicio que convendría que otros realizaran.  

2 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Japón debe fortalecerse militarmente y vigilar las acciones de China, que a su vez, sabe que si estira demasiado la cuerda se verá con una declaración de potencia nuclear por parte de Japón.

El Espantapájaros dijo...

Totalmente de acuerdo. Ahora hay un cierto histerismo nuclear en Japón que hasta ha contagiado a mi admirado Koizumi, pero sé que, con el tiempo, se impondrán las razones a favor de contar con armamento nuclear para la defensa del país.