Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







viernes, junio 05, 2015

DÉCIMO ANIVERSARIO

En tal día como hoy, hace ya diez años, nació El tonel del cínico. Es un buen momento para recordar…  

Un amigo del colegio, buen conocedor de mis veleidades literarias y espíritu crítico, me sugirió la idea de crear un blog, a la sazón de moda, a fin de volcar en él mis pensamientos. Así lo hice y, con tesón y disciplina, ha sobrevivido durante una década.

Los escritos de la primera época son un fiel reflejo de mi etapa adolescente. Era un chico crítico con la sociedad que procuraba ir a contracorriente, ser políticamente incorrecto. De ahí que tomara a Diógenes el Cínico como modelo. También albergaba entonces cierto afán literario que me llevaba a imitar --no sé si con mucho éxito--  a mis columnistas favoritos. 

Es evidente que ha habido una evolución, pero eso no quiere decir que me arrepienta de esos escritos de antaño. Por el contrario, creo que son adecuados para el tiempo en que los escribí. En esencia, mis ideas actuales son semejantes: más matizadas unas, más meditadas otras, y obviamente abarcan más campos; pero lo hecho en 2005 no es un mal punto de partida. Hay reflexiones, anécdotas o referencias a la vida escolar que siguen siendo valiosas.

Posteriormente, el blog se tornó en trinchera política desde la que atacar al Gobierno de Zapatero. Fueron críticas aceradas las que vertí desde aquí, aunque plenamente justificadas. Zapatero, que al final de su segundo mandato recobró cierta cordura, dejó la peor herencia posible, y hoy en día, quizá alterado por el surgimiento de Podemos, está volviendo a las andadas en lo referente a chifladuras y comportamientos propios de iluminado. 

Fueron los años dorados de lo que se dio en llamar blogosfera (hoy en franca retirada). Aparecían espacios continuamente, a veces de gran calidad, y pude entablar debates o conversaciones fructíferas con muchos autores dignos de admiración. Uno de ellos sigue escribiendo y su blog, para mí imprescindible, fue de los primeros que seguí con interés (ya en 2005). Mi reconocimiento para Octopusmagnificens, cuyos artículos, sin excepción, son extraordinarios. 

Frecuenté el inolvidable blog de Alfredo Urdaci, de quien admiraba su capacidad para sorportar la persecución y oprobio constantes de que era objeto. Allí conocí al gran Nicholas van Orton, que acabó creando su propio blog, en el que aún pueden leerse los más mordaces dardos dirigidos contra Zapatero. Y, por supuesto, he de mencionar como autores destacados a Samuel y Alfredo Valcárcel

A partir de 2008 los blogs fueron declinando. Ya no había tantos autores ni la actividad casi frenética del pasado, y las redes sociales pasaron a ser los cauces preferidos para expresar ideas, críticas y desahogos varios. Los blogs siguen existiendo y los hay muy buenos, pero no gozan ya de la audiencia que tuvieron y la discusión en Internet, por así decir, se ha trasladado a Twitter o a los salones reservados de Facebook. 

El tonel del cínico ha sido un blog modesto que nunca alcanzó la fama que en mis ambiciones originales buscaba. Mas estoy satisfecho de haber mantenido la calidad de los escritos, la regularidad semanal y la variedad de temas. Aquí hay artículos sobre política, economía o problemas jurídicos, y también sobre películas, libros, series, anécdotas personales, etcétera. Y jamás, menos en vacaciones, he faltado a la cita semanal. Espero que se me permita realzar ese mérito. 

Mi blog siempre ha estado encabezado por la misma divisa: “En defensa de la libertad individual”. Y así seguirá hasta el día en que eche el cierre. Porque es lo que me importa y porque esa defensa, en la actualidad, es más imperiosa que nunca.

4 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Mi felicitación por el trabajo realizado en esta década y por un blog que es de los pocos, muy pocos, que sigo con lealtad. Deseo que se cumplan muchos más, luchando en esa carrera evolutiva que nunca se detiene. Hay que adaptarse y "converger" con Twitter, Facebook y lo que venga.

octopusmagnificens dijo...

Que se cumplan muchos años más que sumar a esa década, digo.

Alfredo dijo...

Gracias por la mención Sergio. A pesar de que los años nos han ido alejando mucho en postulados, yo solo miro tu persona y al margen de la diferencia brutal que hoy en día tenemos en las ideas, sigo viendo en ti un hombre honrado y fiel a su visión de la libertad. No puedo decir lo mismo por muchos más, así que solo te diré esto: nunca te dejes guiar por las presiones de nadie y defiende lo que tu razón y tus convicciones te animen en un sentido u otro. No estaremos en las mismas filas ideológicas tristemente hoy en día, pero al menos sí sé que contigo se puede contar para la seriedad en defensa de algo, que ya es decir mucho en este clima de pasividad y cinismo.

Saludos

El Espantapájaros dijo...

Octopus:

Muchas gracias, para mí es un honor. Es muy necesaria la adaptación, no queda más remedio. Estoy seguro de que daré guerra unos cuantos años más.

Alfredo:

Te agradezco mucho este comentario y seguiré tu consejo porque creo que es lo acertado.