Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, abril 26, 2015

EL PP Y SU RELACIÓN CON LA CULTURA

La última edición de los Premios Goya dejó una imagen bien expresiva de cierto estado de cosas: Almodóvar proclamó desde su atril que Wert no era amigo del cine y la cultura, a lo que el aludido, presente en la ceremonia, no trató de replicar, ni siquiera puso mala cara. Alguien con cierto sentido del honor se habría levantado y marchado en ese momento, cuando menos.

Pero así son el PP y sus prohombres. Apaleados por cualquier mamarracho y felices por ello. Tienen miedo al mundo de la cultura, abrumadoramente izquierdista, y no saben o no quieren responder. 

A ello se añade que desde las instituciones que manejan se promueve a personajes poco recomendables. Es el caso del escritor marroquí Juan Goytisolo, Premio Cervantes a la fuerza (a tenor de ciertas declaraciones en las que aseguraba que jamás lo aceptaría), que en su ridículo discurso del otro día pintó una España apocalíptica y no omitió un desvergonzado guiño a Podemos. Como bien dice Jon Juaristi, “la política cultural del Gobierno Rajoy parece haber sido diseñada por Juan Carlos Monedero”. 

Un escritor o un cantante no se convierten en una eminencia política sólo por el hecho de que sus obras gocen del reconocimiento del público o la crítica. Es más, a menudo su nivel intelectual es más bien bajo y su formación harto mejorable. Pero es claro que sus mensajes calan en mucha gente que cree ingenuamente que Sabina tiene algún tipo de autoridad cuando alude al inexistente IVA del porno o que Almudena Grandes ha hallado una nueva verdad económica cuando divide 770.500 millones entre 6700 millones y le salen 115 millones. 

Hay mucha credulidad y falta de análisis, porque la admiración por los ídolos oculta sus carencias cuando se aventuran fuera de su campo natural. Y no debería ser así. Si Sylvester Stallone habla de política y le doy la razón, no es porque sea Sylvester Stallone, sino porque creo que lo que ha dicho es correcto. Octopusmagnificens, acérrimo seguidor de Arnold Schwarzenegger, no duda en cuestionar las opiniones sobre el cambio climático del antiguo Gobernador. 

La izquierda española ha utilizado la cultura como arma política. Aspira, como parte de su programa, a conformar una cultura controlada desde el Estado que le ayude a moldear las mentes de los ciudadanos. Los artistas que escapan de los dogmas progresistas son automáticamente tachados de sospechosos o peligrosos derechistas y, si es posible, son condenados al ostracismo. 

No comparto esa visión de la cultura. Por tanto, rechazaría que el PP intentara empelar la cultura en su propio beneficio. Es mejor que haya libertad, competencia y menos intervencionismo. 

Ahora bien, eso no quiere decir que el PP tenga que permanecer pasivo ante ataques, burlas, vituperios o desafíos por parte de los titiriteros. ¿Es que no se puede contestar a Almodóvar? ¿Van a seguir premiando a sujetos que realmente no reúnen tantos méritos y que van a humillarles en público? No sé si algún día aprenderán…

2 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Lo de Wert y los Goya nunca lo he comprendido. Wert no tiene obligación de ir a los Goya, y para que te insulten y te desprecien, mejor no ir. Te aseguro que, en su lugar, no habría ido. Entre lo que más odio, se halla presentarme en lugares en los que sé que no soy bien recibido.

El Espantapájaros dijo...

En 2014 no fue y no ocurrió nada. Este año le dio por volver y tuvo que aguantar el dedo acusador de Almodóvar. Coincido en que, no existiendo obligación alguna, es un error ir directo a esa encerrona.