Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, marzo 22, 2015

EL APERITIVO ANDALUZ

Los comicios andaluces inauguran un largo e incierto año electoral marcado por el fin de la crisis y la aparición de partidos nuevos con posibilidades de romper el bipartidismo. En todo caso, como la victoria del PSOE se da por descontada, puede afirmarse sin rodeos que los andaluces han vuelto a elegir un modelo fracasado, corrupto y basado en el clientelismo y la cultura del subsidio. Ellos son felices así, no tienen remedio.

Los distintos partidos, recurriendo en mayor o menor medida al populismo, han desarrollado una campaña que sólo merece el calificativo de grotesca. Esta vez la apología del subdesarrollo ha sido más fuertemente entonada que nunca. Subdesarrollo es Susana Díaz, esa mediocre apparatchik con maneras de pescadera, acusando a Rajoy de recortar, en tanto que Moreno Bonilla formula la misma acusación, aunque dirigida contra Díaz. Subdesarrollo es Pablo Iglesias haciendo una foto con el iPhone a su magro condumio (embutido y pan de molde) de vuelta a Madrid en tren para demostrar su modestia. Subdesarrollo es, en fin, que los partidos renieguen del mérito y la responsabilidad individual y pongan en su lugar las graciosas dádivas de los poderes públicos.

Y es subdesarrollo porque el resultado final de esta política de tenderete y propia de buhoneros es pobreza y paro, amén de corrupción a espuertas. 

En aguas tan ponzoñosas navega a sus anchas, naturalmente, Pablo Iglesias y su corte de pelagatos (algunos, en realidad, solamente fingen serlo: la mayoría no ha pasado un apuro en la vida). Si de algo han de servir estas elecciones --debidas al exclusivo interés de una señora que tardó diez años en acabar la carrera, porque estaba demasiado ocupada sirviendo al partido que hoy la sirve a ella-- es para medir la fuerza de Podemos en las urnas y comprobar si el PSOE se resiste al pacto con ellos en caso de presentarse la oportunidad.

Por otra parte, resulta hasta conveniente que los chavistas obtengan representación parlamentaria, ya que de esa manera serán más visibles sus errores y disparates, y pronto podrán comprobar los ciudadanos que no son tan puros ni castos. Y donde ayer dijeron que jamás pactarían con la casta, hoy veremos cómo sus reticencias, en cuanto noten la cercanía de consejerías y presupuestos, se relajan notablemente.

Lo inquietante no es lo que ocurra en Andalucía, sino que la enfermedad que sufre se extienda al resto de España en este año tan decisivo. Debe valer como toque de atención a Rajoy y a todo aquel que se oponga a esos que se dicen dignos y que desfilaron por Madrid reclamando sopa boba, que les ajusten (aún más) los grilletes y derechos pero no deberes. 

El aperitivo ha terminado. Se acercan las municipales y autonómicas y la cosa, ahora sí, se va a poner seria.

4 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Buen post.

Néstor dijo...

El domingo fue un mal día para los populistas: Le Pen no consiguió afianzar su liderazgo en Francia y Podemos, pese a que su resultado ha sido objetivamente aceptable, se ha quedado por debajo de sus expectativas. ¿Lo malo? Que el PSOE repitiera número de escaños pese a estar podridos de de corrupción.

El Espantapájaros dijo...

Octopus:

Gracias.

Néstor:

Parece que en Francia Sarkozy está de vuelta y con fuerza, lo que es una buena noticia para Francia y Europa en general (dicho sea de paso, dicen que Sarko abroncó a sus colegas del Partido Popular Europeo por dejar que Chiripas les insulte con impunidad y les exigió no ceder ante Grecia). En cuanto a Podemos, un resultado importante, pero lejos de sus expectativas. Interesa ahora que Ciudadanos se vaya consolidando como contrapunto moderado y razonable al PP.

Lo del PSOE sólo se explica por el clientelismo y por un aparato de propaganda muy eficaz.

Néstor dijo...

Sarkozy no es santo de mi devoción, me cae mejor Valls, pero parece que el primero tiene un sólido apoyo detrás mientras Valls no consigue ni que su propio partido cierre filas entorno suyo. Si la UMP y sus socios centristas consiguen frenar al Front National, bienvenido sea.

En cuanto a C's, tengo curiosidad por ver que sucede con ellos en los próximos meses. Yo no había oído hablar de Podemos hasta la misma noche de las elecciones europeas, y a juzgar por la subida que experimentaron en las siguientes semanas diría que no era el único. Con los de Rivera pasa algo parecido: aún son desconocidos para una parte importante del electorado y pese a todo suben como la espuma. A ver hasta dónde llegan.