Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, octubre 05, 2014

LAS TORTUGAS NINJA NUNCA MUEREN: SU PRIMERA PELÍCULA

En agosto se ha estrenado una nueva película –producida por Michael Bay-- de las tortugas ninja. Estos personajes están demostrando ser tan longevos como sus parientes reales, pues desde su nacimiento en 1984 han conocido el éxito en los cómics, las series de televisión (además de la original de 1987, están las versiones de 2003 y 2012) y la gran pantalla.

Ya se sabe que Las tortugas ninja fue una de mis series predilectas cuando era pequeño y el primer fenómeno masivo del que tuve constancia. Muchos años después, Leonardo, Raphael, Donatello y Michelangelo siguen deleitándome, por lo que saludo las nuevas series, películas y juguetes, a pesar de que suelen carecer del encanto de los productos originales. Su popularidad no decae.

Supongo que aprovechando el retorno de las tortugas al cine, ayer el canal Syfy emitió Teenage Mutant Ninja Turtles (1990), una obra maestra dentro de su género y atendiendo a los objetivos de una producción en verdad modesta. Por aquel entonces, sin ordenadores de por medio, se antojaba atrevido realizar una adaptación así. Sin embargo, se hizo y fue un éxito colosal. 

Tal vez me confunde la nostalgia, pero considero que las tortugas –trajes y marionetas-- son insuperables. Como niño, mi suspensión de la incredulidad era total, cosa que no siempre me ocurrió cuando empezaron a utilizarse imágenes generadas por ordenador para todo. No deben menospreciarse las viejas artes.

Todo funciona a la perfección en esta película, un producto de su época que cumple encantado con lo que se puede esperar de él. Las tortugas son simpáticas y un tanto gamberras; Splinter es un perfecto maestro y padre; April O’Neil tiene carácter; Casey Jones actúa como un canalla entrañable; y Shredder (también conocido como Triturador en la versión española) es un formidable enemigo. Hay muchas escenas de pelea en la que las tortugas se desenvuelven sin problemas y en las que, lejos de la agitación de hoy en día, se pueden seguir los movimientos fácilmente. La música es apropiada, existen varias referencias a filmes con asiento en la mitología popular y no falta un escenario adecuado, sugerente, esa Nueva York nocturna y peligrosa que sufre los crímenes del Clan del Pie.

El guión es más fiel a los cómics que a la serie, de la que, con todo, se toman algunos elementos estéticos. Aunque hay comedia, el tono es a veces oscuro, no se escatiman ni violencia ni palabras gruesas (destacando, por supuesto, el mítico “¡De puta madre!” que cerraba la película en la versión española, en contraste con el “Cowabunga!” original) y hasta se asiste a la evolución de un niño que está bajo el influjo del imperio del crimen del Clan del Pie. El final de Shredder es, asimismo, de antología. 

Estrenada en 1990, conserva fresco el espíritu lúdico, desinhibido e imaginativo característico de los ochenta y jamás aburre o satura. La siguieron dos secuelas, Teenage Mutant Ninja Turtles II: Secret of the Ooze (1991) y Teenage Mutant Ninja Turtles III (1993). La segunda tiene el honor de ser la primera película que vi en el cine y la tercera fue objeto de una despiadada crítica por parte del Angry Video Game Nerd.

¡Brindo por las tortugas ninja! Representan gran parte del lado bueno de la vida.

2 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Lo cierto es que no he visto ni series ni películas. Confieso que siempre he despreciado a los personajes por "infantiles". Les daré una oportunidad, empezando por la película de Megan Fox.

El Espantapájaros dijo...

Hay que dar una oportunidad a las tortugas ninja. Esta película no puede ser calificada de infantil, y supongo que tampoco la de Michael Bay.

La serie de 1987 sí estaba dirigida a un público infantil, igual que las posteriores. Aun así, la serie original también tiene lo suyo.