Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, mayo 11, 2014

LA UNIÓN EUROPEA NO DEBE QUEDARSE ATRÁS

La crisis en Ucrania, que va para largo, ha vuelto a poner en evidencia que la Unión Europea cuenta bien poco en lo concerniente a acción exterior y seguridad, a pesar de que el Tratado de Lisboa intentó avanzar en ese ámbito. Inicialmente, la UE apoyó a la Ucrania que quería acercarse a ella. Después, sin embargo, ha empequeñecido frente a Rusia. No hay una sola voz y la tibieza es la nota dominante.

La UE cobra sentido precisamente en asuntos así, porque ahora --y en el futuro-- Europa compite con potencias emergentes inmensas, sobradas de población y recursos, celosas de sus intereses y cada vez mejor armadas. Cuando me dicen que la UE no debe limitarse al mercado único, contesto que es cierto, que una respuesta conjunta a los desafíos internacionales es necesaria para no ser aplastados por el peso de los competidores. 

Ello no tiene por qué traducirse en nuevas y enrevesadas regulaciones o en el enésimo cambio institucional, sino en que haya una toma de conciencia de la magnitud de los retos con la finalidad de articular una voluntad política. A veces basta con un líder decidido que guíe al resto, aunque no hay muchos así en Europa. 

La UE teme enfrentarse al poder ruso, un poder que está más basado en la audacia y en la imagen que en una economía sólida y unas instituciones fiables. También posee un ejército poderoso, ¿pero es que los países europeos están indefensos? Ni siquiera la dependencia energética, no tan alta como se piensa, es un factor determinante. ¿Por qué entonces sale ganando Rusia? ¿Por qué Estados Unidos se queja de la inacción europea? 

La verdad es que hay dos diferencias entre la UE y Rusia. Ésta sí tiene un líder, Putin, digno de admiración, con una voluntad fuerte y sumamente osado. Y, además, Rusia, como declaró Putin, se preocupa de defender los intereses de la patria a toda costa. La UE, al final, pierde fuerza porque prevalecen los diversos intereses nacionales. No apoyo la unión total ni que se pierdan tales intereses en el entramado de Bruselas, pero en crisis como la de Ucrania, esto es, en circunstancias graves y que afectan al porvenir del continente, la desunión impide toda contundencia.

Es dudoso que España pudiera jugar un papel importante en esa UE fuerte y respetada en el exterior que debiera ser la meta de Bruselas o de cualquier político que no desee el ascenso de potencias extranjeras. Nuestro país, con su bajo presupuesto en defensa, su vocación de actor secundario y sometido a otros y su propia incapacidad para hacer valer sus intereses, no puede ser tomado como ejemplo a seguir. 

No quisiera asistir a la decadencia y caída de Occidente. Creo que aún es posible rectificar y recuperar el esplendor perdido, superar la Europa de perdedores, la Europa estancada y bobamente socialdemócrata. Iniciativas como el tratado de libre comercio entre la UE y Estados Unidos son un rayo de esperanza. Ahora esa cooperación y entendimiento deben trasladarse al terreno de la defensa y a buscar el aseguramiento la supremacía occidental en todos los frentes. De todo ello no se hablará en la presente campaña electoral, pero es mejor ir comprendiéndolo antes de que sea tarde.

3 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Buen post.

He visto que Alemania no está por la labor de apretar las tuercas a Rusia. Y Francia resiste la presión americana para cancelar la venta a Rusia de los buques de asalto anfibios Mistral.

Pienso que el pragmatismo se impondrá y que Ucrania es una causa perdida para la UE. Las regiones de Donetsk y Luhansk ya están con pie y medio dentro de Rusia.

Néstor dijo...

Como bien señalas, el problema es la falta de liderazgo. Y es una lástima que teniendo potencial para ser la primera potencia mundial estemos en riesgo de caer por el precipicio porque nuestros representantes no están muy por encima de quienes representan. No basta con tener el potencial, hay que saber encuzarlo.

De todas formas, yo no quiero un "Occidente" fuerte porque eso es una abstracción. Quedó claro con los pactos entre los países anglosajones para no espiarse entre ellos lo que les importamos. Europa debe poner los medios para ser independiente energética y militarmente, creando si es preciso unas FF.AA europeas como propone UPyD o en su defecto una alianza militar exclusivamente para Estados de la UE. No se puede ir por la vida poniendo la otra mejilla.

El Espantapájaros dijo...

Octopus:

Gracias. Es obvio que los intereses egoístas de cada país prevalecen sobre la visión de conjunto, que exige una acción unificada. Por un lado, lo encuentro normal. Por otro, considero que en el largo plazo será una actitud de la que habrá arrepentimientos.

A mí no me gusta dejar el trabajo a medio hacer. La UE quiso disputar Ucrania a la Rusia de Putin, e hizo bien. El problema es que ahora opta por una actitud timorata, huidiza. Seguramente ocurrirá lo que auguras. Rusia ha jugado mejor sus cartas. Putin merece mi aplauso por saber salirse con la suya.

Néstor:

Esa falta de liderazgo va a ser difícil de suplir. Sarkozy con Merkel fue lo más cerca que se estuvo de un directorio eficaz y ambicioso. Me importa bien poco que fuesen gobernantes nacionales y no políticos de Bruselas. En la actualidad, el Presidente del Consejo y la Alta Comisionada carecen no ya de consistencia, sino de un mínimo de visibilidad.

Quiero creer en la idea de Occidente, con sus diferencias, viejas rencillas, relaciones especiales y competencia leal. A la hora de la verdad, aún subsiste un sentimiento o vínculo a los valores y principios de la civilización occidental.

Dentro de eso, la UE tiene que rearmarse en el plano de los retos internacionales. Siento que estamos languideciendo...