Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, diciembre 15, 2013

LA PRISIÓN SE LES QUEDÓ PEQUEÑA

Tenía marcada Escape Plan (2013) como una cita ineludible. Acudí al cine con las expectativas altas: por primera vez, Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger actúan juntos como protagonistas en una película. Escape Plan, largamente esperada por propiciar dicha reunión, suministra un disfrute cuantioso, pero no despega tanto como hubiera sido deseable en una película que debería haber alcanzado la condición de legendaria. 

El argumento gira en torno a The Tomb, la prisión de máxima seguridad definitiva, gestionada por una empresa privada y a prueba de fugas, extremo que ha de comprobar, infiltrándose como interno, el experimentado Ray Breslin (Stallone), un tipo observador y sagaz que sabe detectar los puntos débiles de todo establecimiento penitenciario. Víctima de un engaño, el plan original se tuerce y tendrá que recurrir a la ayuda de Emil Rottmayer (Schwarzenegger), a quien el sádico alcaide Hobbes (Jim Caviezel) retiene para sonsacar información sobre un peligroso criminal.

Concedo a Escape Plan una valoración menor que a The Expendables 1 y 2 (2010 y 2012), filmes de acción desinhibidos que también tratan de recuperar el espíritu de los ochenta. La ansiada colaboración entre los dos titanes del cine de acción y músculos merecía más fuegos artificiales, más frases de antología, más ritmo… Sé que estoy siendo impreciso. Lo que critico es que a veces la película, pudiendo de sobra repartir más alegrías, se queda corta o es morosa en la administración de pimienta, tiros y peleas.

Aun así, la trama engancha y hay escenas memorables (obviamente, el duelo a manos desnudas entre sus dos héroes), por lo que no me siento defraudado. Y, para los que somos aficionados al género carcelario (ya visitado por Stallone en alguna ocasión), tiene el atractivo de presentar una prisión realmente inquebrantable.

Sin quejas para las actuaciones de Arnold y Sly, que trabajan bien juntos, compenetrándose a la perfección y explotando sus diferencias, así como sus posibilidades de colaborar. Los dos están en buena forma. Superados los sesenta y cinco años, su rendimiento sigue siendo óptimo.

He de destacar que el villano consigue hacerles sombra en algún momento. Lástima que tampoco le hayan dado demasiado juego. Hobbes aúna un estilo extravagante, aseado y refinado con la capacidad de arremangarse y empuñar un arma cuando la ocasión lo exige, y se comporta con notable racionalidad a lo largo de la película.

Criticable la traducción literal que se ha hecho del título, ya que Plan de escape suena rematadamente mal. ¿Por qué no dejarlo sin traducir? El título no ofrece dudas a los que no hablan inglés.

Escape Plan demuestra que Stallone y Schwarzenegger no piensan en retirarse y continúan aumentando el body count por la vía rápida. Lo próximo, aparte de The Expendables III, es un retorno a sus personajes clásicos: John Rambo y Conan y el T-800…

2 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

¡Aún no la he visto! En líneas generales, tu crítica va en la línea de la de los fans de Arnold que conozco: una película a la que le falta fuerza y en la que destacan acciones puntuales de Jim Caviezel, muy elogiado, y del dúo protagonista, quizá más de Arnold que de Sly.

El Espantapájaros dijo...

Tienes que verla, merece la pena pese a que no llegue a lo esperado.

Caviezel lo hace genial, es repelente sin caer en la grima y resolutivo.

A mí Arnold me gustó mucho y se nota que le encantaba su papel, que se presta más que el de Sly a los toques de humor y al "macho style". Hay varios momentos gloriosos en este sentido.