Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, septiembre 08, 2013

HEREDERA DEL CORTIJO

Ha hablado la heredera de Zapatero ante los diputados andaluces. No se trata de Carmen Chacón, exiliada en Miami, sino de Susana Díaz, en rigor heredera del cobarde Griñán, pero debe de ser que aún hay grados de vergüenza, y mejor decirse heredera de Zapatero, caído en el olvido, que de Griñán, cuya putrefacción está a la vista de todos. 

El discurso de la heredera ha estado a la altura de Zapatero, sin duda: hueco y manido. Para Elena Valenciano, musa del Jacinto Post, ha sido el primer discurso que ha escuchado en lo que lleva de recorrido el siglo XXI. Ya iba siendo hora…, aunque lo encuentro normal en una señora que no terminó su carrera universitaria por pereza (y porque era más cómodo ser amantada por el partido antes que labrarse un futuro profesional). 
 
¿Quién es esta mujer, destinada a traer la igualdad a los andaluces y derrotar a las oscuras huestes del PP con la inestimable asistencia de los bolivarianos de IU? ¿Quién es esta mujer que pronuncia discursos dignos de los oídos de Elena Valenciano y que se proclama sin tapujos heredera de Zapatero cuando ya nadie se acuerda de él? ¿Quién es la primera mujer en quien confían los socialistas para un puesto de tamaña responsabilidad, aun cuando hayan tenido que amañar ligeramente el proceso para que fuera designada?

Pues bien, una hasta ayer desconocida y mediocre aparatchik del PSOE. No discutiré los méritos que asisten a Susana Díaz en su acceso a San Telmo, por ella misma enunciados: “Soy mujer, socialista y muy de izquierdas”. De una agente del PSOE andaluz no se podía esperar otro cursus honorum, naturalmente. En El Plural, entusiasmados con la heredera, informan de su palabra preferida, “Igualdad”, y de su lema: “Partido, partido, partido”. Obvio en alguien que jamás ha conocido algo distinto y que ha vivido de ello desde su más tierna juventud, pero quizá no lo más adecuado para alguien que asegura gobernará para todos los andaluces. 

En cuanto a su programa, más bien habría que hablar de la falta del mismo. Mucho humo y poco contenido. Es de destacar que, después de treinta años gobernando esa región, por fin el PSOE decida combatir la corrupción en vez de beneficiarse de ella. Pero las propuestas de Díaz en este sentido, como la de prohibir donaciones privadas a los partidos políticos, son ridículas. ¿Por qué los socialistas necesitan prohibir algo que es de aceptación voluntaria? Si no quieren donaciones privadas, sólo tienen que rechazarlas, no están obligados a aceptarlas. 

Al final, el PSOE va a remolque de IU y será el programa de los bolivarianos el que se imponga, más aún. Un programa que se resume en impuestos, regulaciones y persecución sistemática de quienes demuestran talento y crean riqueza y empleo. Me pregunto, de paso, si Valderas considerará que Díaz tiene las “tetas gordas”, que de eso él sabe bastante. 

Perdí toda esperanza en Andalucía cuando el PP no fue capaz de alcanzar la mayoría absoluta en 2012. De momento, es una región condenada al atraso y la pobreza, aunque mantenga la alegría que proporcionan los discursos demagógicos y el ingenuo convencimiento que el modelo que allí se está ensayando de forma incipiente será sostenible en el tiempo.

1 comentario:

octopusmagnificens dijo...

"Si no quieren donaciones privadas, sólo tienen que rechazarlas, no están obligados a aceptarlas". ¡Cuán cierto!