Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, septiembre 01, 2013

LA POLICÍA MORAL AL ACECHO: UN CASO PRÁCTICO

Hace ya unas semanas, denunciaba Octopusmagnificens –a propósito de la cruzada de David Cameron contra la sexualidad en Internet— la cohabitación entre feministas y conservadores. Por mi parte, manifesté una vez más mi repugnancia hacia “la falta de respeto a la libertad individual que demuestra Cameron, otro político que no resiste la tentación de dictar pautas morales a sus semejantes, so pretexto de la socorrida protección de la infancia”. 

Un ejemplo reciente de cómo actúa ese matrimonio de conveniencia lo ofrece la campaña impulsada por Hazte Oír (HO) contra el programa Campamento de verano y, después de varias escaramuzas, Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola Iberia. 

El casus belli es bastante conocido. Una de las concursantes del citado programa –no caracterizada precisamente por su piedad y castidad— recibió una ducha de chocolate. Al principio la chica reía, pero acabó enfadada: decía haber sufrido un castigo injusto y ser, además, alérgica al chocolate (sic). Hasta aquí los hechos.

La plataforma HO, dirigida, inspirada y respaldada por católicos, tardó poco en mostrar su escándalo por este suceso y denunciar lo que, a su juicio, constituía un ultraje a la mujer. No a la concursante que fue objeto del castigo, sino a la mujer en general. Tamaña afrenta debía ser vengada. Así, HO, subrogada en las funciones del ridículo y censor Instituto de la Mujer, recurrió a una de sus técnicas preferidas, amenazar con un boicot a las empresas que se anunciaban en el programa si no retiraban su publicidad. 

Varias cedieron. Coca-Cola, en cambio, no. Marcos de Quinto hizo una defensa de la libertad y declaró que, si a alguien le disgustaba un programa, la solución era tan simple como cambiar de canal. 

La soberanía del consumidor es sagrada. Por eso, animo a los de HO a que dejen de beber Coca-Cola o a que no sintonicen más programas televisivos que, según ellos, denigren a la mujer. La técnica que están empleando, empero, no me acaba de convencer. Atacan a las empresas que se anuncian, señalando su complicidad en las vilezas cometidas por el programa. ¿Por qué no atacar también a los fabricantes de televisores, soporte esencial para que tales vilezas existan y se difundan? ¿O por qué no presionar de igual manera a las audiencias de esos programas, responsables últimas de que se mantengan con vida? Este modo de actuar merece repulsa.  

Con su celo habitual, Elentir, paladín de HO e inasequible al desaliento, se ha entregado a un furibundo duelo a muerte con Marcos de Quinto y sus secuaces imperialistas y misóginos, todo ello en defensa de la dignidad de la mujer. Leyendo sus textos, pareciera que en lugar de la broma que he descrito a la pobre concursante la hubieran atado a un poste y azotado con saña. Le sugiero que aplaque su santa desvergüenza y que repase algunos pasajes de la Biblia donde la mujer sale peor parada que en los programas que tanto le escandalizan.  

No creo, pese al griterío desatado en las redes sociales, que caiga Marcos de Quinto o pierda demasiados clientes Coca-Cola. Son los grandes números los que interesan a una compañía como Coca-Cola y, sinceramente, espero y deseo que la mayoría de la opinión pública no juzgue como un ultraje a la mujer el rociar con chocolate a la concursante de un reality show. Hace falta más sentido del humor, que escasea últimamente, y blindarse frente a la sensibilidad exacerbada (o interesada) que muestran algunos. Sólo una persona malhumorada, pacata, resentida y malpensada podría, ante las imágenes de la polémica (y ante muchos anuncios que han sido retirados por la censura de feministas e integristas), tomarlas como un acto que denigra a la mujer. Una persona normal no le habría dado ninguna importancia. 

Supongo que las feministas estarán encantadas de que otros se ocupen del trabajo sucio en este caso. Existe, sin lugar a dudas, una alianza entre progresistas y conservadores extremistas en la consecución de su agenda moral, una agenda trufada de puritanismo, mojigatería, feminismo radical e intervencionismo. Se han erigido en una suerte de policía moral que, siempre por el bien del prójimo, aspira a regular las preferencias ajenas sobre la base de sus propias creencias. 

La amenaza es real y tiene fuerza, pero no nos rendiremos.

5 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

La voluntad de ejercer influencia es legítima y la razón de ser en todo lobby, pero los métodos de Hazte Oír contra particulares, empresas e instituciones son ilegítimos. Instigar al mail bombing es acoso. Perpetrar el mail bombing es hostigamiento. Contra estas agresiones hay que defenderse con energía.

Elentir es trigo sucio, lo peor entre lo peor de todo lo que he visto en la blogosfera. Nada bueno saldrá de él: falsedad, deshonestidad, maldad, victimismo, fanatismo… Es un individuo al que desprecio. Me da asco.

Lo de la mujer y el chocolate pues… me lo tengo que tomar de la única manera que me lo puedo tomar, a cachondeo.

El Espantapájaros dijo...

Aunque no comparto su indignación, estoy a favor de que intenten influir, aconsejar o presionar. No me asustan los grupos de presión que actúan públicamente. Son los métodos --y ahora el ensañamiento con Marcos de Quinto-- los que me ponen realmente en su contra.

Sobre todo, ante un hecho que no reviste gravedad alguna. Entiendo que una organización así tiene que llamar la atención de vez en cuando y ya les tocaba entrar en acción. Cargaron contra lo primero que tenían a mano.

Mención aparte para Elentir, claro, cuyo activismo es asombroso. Mi valoración de este personaje (equivalente a Escolar) es la misma que la tuya. Quise escribir un comentario en su bitácora, en términos respetuosos, en el que criticaba la actuación de HO y no lo publicó, cuando se ve que publica cualquier majadería --y son muchas-- que digan sus adeptos.

Javier dijo...

Hola, Sergio, me alegra que estés de vuelta y espero que hayas pasado un buen verano. Como escribí también sobre esto, te comento algo.

Yo de este tema del boicot me enteré precisamente por una vez que me dio por entrar en la web de HO el mes pasado. La televisión no la veo nada, así que me enteré incluso de la existencia de este programa por su web. En cuanto a la que han formado, no me extraña en absoluto, nada nuevo bajo el sol. Reconozco que hace años seguí un poco ese y otros blogs de HO, por esa candidez que tiene uno cuando se inicia en la blogosfera. Pensé (inocente de mí) que igual, aunque no coincidiera con ellos en todo, algunos pudiera ser que defendieran algunas cosas positivas, pero me aburrí al tiempo, puesto que lo suyo no pasa de escandalizarse al estilo marujil y montar espectáculos de este tipo solo para llamar la atención.

Son los mismos meapilas que se escandalizan (son unos escandalizados profesionales) por las relaciones sexuales extramatrimoniales o los anticonceptivos y luego piden que el Estado ponga una pensioncita o entregue el dinero de todos a las madres que queden embarazadas de esta forma “para que no aborten” (y no pocos abortos se producen en embarazos que tienen lugar tras estas relaciones), o sea piden premiar la irresponsabilidad victimizando a mujeres que eran perfectamente conscientes de lo que hacían (con lo que tampoco es de extrañar que se dediquen a victimizar a la chica objeto de la broma, de la que no se conoce que fuera obligada a punta de cuchillo a participar en ese programa ni nada por el estilo). Esto sería el socialismo selectivo, más bien, al final terminan pidiendo algo casi como el cheque bebé del Zapatero. No es raro lo que te ha ocurrido: en esos sitios solo publican comentarios de aduladores o de trolls, de forma que parezca que la única discrepancia viene de débiles mentales ejerciendo de trolls, nunca de gente que argumente bien y con respeto.

Son muy libres de montar este y los boicots que quieran, para eso estamos en un mercado libre y los consumidores deciden si compran o no tal producto (y no creo que a una multinacional como Coca Cola vaya a afectar demasiado ese boicot, de ahí el ensañamiento con esta empresa, presentándola poco menos que como el demonio echando azufre por la boca), aunque eso no quita que sea ridículo, como bien dices, boicotear en ese caso solo a los anunciantes, como si en la emisión de un programa por TV acaso no interviniese más gente y más empresas, pero, en fin, es la incongruencia de esta gente.

La broma, hombre, a pesar de que tampoco es que fuera una tortura y de que, insisto, no voy a convertir a la chica en una pobrecita víctima, porque es que no lo es en absoluto, un poco denigrante sí me pareció, más que por la entidad sino por lo que conlleva en sí mismo, el presentar a la mujer como un medio recreativo. De todas formas, aunque moralmente me parezca deleznable, no metería el elemento moral en el debate sobre si emitir eso entra dentro de la libertad de expresión (lo mencioné pero simplemente era mi valoración personal), simplemente lo que he comentado alguna vez, lo que intentaría es no fabricar un “derecho” artificial e inalienable a ver o producir ese tipo de programas o contenidos, como con cosas como la pornografía, preferiría más bien convencer (si fuera político intentaría convencer a la gente de mi partido) y que esto se regulase de forma local (más o menos como en EEUU), que los representantes electos o ciudadanos de una localidad o región decidiesen si se permiten, restringen o limitan a ciertas horas estas cosas por la TV. Nada de boicots cutres al estilo de los HO.

Saludos.

Javier dijo...

Por cierto, en cuanto al tema de la Biblia y la mujer, un apunte más, aunque no sea el objeto de esta entrada. Para empezar, esta gente, los “cristianos HO”, desconocen obviamente la Biblia, nunca les he visto defender a Cristo ni al Evangelio, ni predicarlo, o al menos no lo recuerdo. Realmente es que no son cristianos (y no lo digo porque sean católicos, los hay que sí son cristianos pero no es el caso de estos), solo se dedican a estas payasadas.

En la Biblia sí hay versículos que leídos fuera de su contexto y limitándose solo a la letra puede parecer que ponen en muy mala situación a la mujer (de hecho es lo que ocurre a los musulmanes, quienes toman la parte de la Biblia que les interesa). En realidad, Biblia en mano, formándonos primero una idea preconcebida y luego buscando los versículos que nos interesen podemos defender casi cualquier cosa que nos dé la real gana, por aberrante que sea. Pero hay que tener en cuenta que la Biblia es un libro con un mensaje que solo va destinado a verdaderos creyentes, quiero decir, cualquiera puede leerla libremente (gracias a Dios, no estamos en los tiempos de la Inquisición), pero su mensaje no es para todo el mundo. Por ejemplo, cuando se habla de sujeción de la mujer al marido, se refiere exclusivamente a un matrimonio cristiano, en el cual, paralelamente y de forma espiritual, el esposo toma el lugar de Cristo y la mujer el de sus discípulos (realmente la gran responsabilidad y la obligación ahí es para el marido, de amar y respetar a su esposa) o el de la Iglesia, y no se conoce que Jesús maltratase a sus discípulos o estos fueran sus esclavos o sirvientes. En la Biblia la mujer no es inferior al marido, es decir, no es un libro “machista” ni “feminista” (ambos son tratados como pecadores sin distinción) simplemente es distinta y tiene situaciones diferentes, al contrario de lo que predica el feminismo radical actual.

Pero, en fin, como es algo más bien “teológico” y no tiene que ver con el tema dejo solo esto. Si tuvieras algún tipo de curiosidad o interés por esta cuestión, por supuesto me puedes preguntar sin problemas, sea por mail o en mi blog.

Saludos.

El Espantapájaros dijo...

Gracias, Javier, por tu extenso y muy interesante comentario. Comparto plenamente toda la primera parte.

Sobre la broma, la chica participa en ese programa voluntariamente y no es que se resistiera a la famosa ducha, que además entraba dentro de la dinámica del programa. Insisto en que es difícil hallar la denigración.

Creo que, aplicando una regla tran estricta, estaríamos viendo ultrajes y escenas escandalosas por todas partes.

La realidad es: En los ochenta Tierno Galván podía aparecer rodeado de señoritas estupendas y la gente apluadía. Hoy le echarían a pedradas del PSOE por algo así las Leire Pajín y Susana Díaz de turno.

Para mí, el tema de la pronografía está claro. Lo importante es la libertad de elección. No me gustaría que los políticos dictasen normas sobre eso, más allá de las ya existentes para protección de la infancia. Y dentro de esto último no metería lo que pretende hacer Cameron, porque son los padres los que están a cargo de la educación de sus hijos y los que deben restringir, si lo ven oportuno, su acceso a Internet o determinados contenidos. No dejemos todo en manos del Estado.

Por último, no considero que la Biblia sea un texto machista, ni que ese concepto sea aplicable a ella. Simplemente quería señalar que si es tan fácil que Elentir se escandalice, en la Biblia encontraría motivos sobrados, tal vez perseguibles por HO. Por mi parte, no tengo problema.