Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, julio 07, 2013

EL HEROICO SNOWDEN Y LA ODISEA DE EVO MORALES

Estados Unidos espía. ¿Es eso una novedad? Creo que no, pero aun así las revelaciones de Edward Snowden han causado un desbarajuste diplomático importante. Supongo que el paso de la simple certeza de que tal espionaje se produce al hecho de que salgan a la luz casos concretos es un salto cualitativo difícil de ignorar.

Empero, no considero que las actuaciones de Estados Unidos merezcan condena alguna, a condición que la información que recopilan la usen con unos fines específicos, es decir, que la dediquen a la lucha contra el terrorismo. Dentro de esos límites, el espionaje es imprescindible. La seguridad de Occidente está sometida a una amenaza global, con múltiples ramificaciones y movimientos soterrados. La información evita atentados y posibilita que se liquide a tiempo a los terroristas musulmanes. Ex notitia victoria. Mantener nuestro estilo de vida y libertades a salvo del fundamentalismo exige, guste o no, sacrificios sobre la privacidad.

No hay que caer en la sensibilidad exagerada, a flor de piel. La privacidad es importante, pero la libertad y la vida son valores superiores. En todo caso, esa información no va a ser utilizada con fines espurios.

La reacción en Europa ha sido sumamente ridícula. ¡Menudo descubrimiento ha hecho Snowden! Los españoles que están protestando contra Estados Unidos --normalmente simpatizantes de los partidos progresistas-- deberían darse cuenta de un hecho paradójico. Ellos, que no osan rechistar al big government, que están encantados con que el Estado les prohíba fumar o que imponga consejos de administración paritarios en las empresas, que abogan por impuestos altos, que reclaman más grilletes, regulaciones y burocracia, que aspiran a que el Estado se ocupe de la formación moral y en valores de sus hijos, han sido los primeros en rasgarse las vestiduras cuando se ha descubierto que Estados Unidos hurga en sus insustanciales correos electrónicos. A otro perro con ese hueso.

Resultaría bien absurdo e incoherente de no ser porque es sabido que estos amigos de lo público odian visceralmente a Estados Unidos, como adolescentes rebeldes a los que molesta que su padre les discipline, y son tibios en relación con el terrorismo musulmán. No verían con malos ojos una negociación, o incluso una rendición que redimiera los pecados que atribuyen a Occidente. Estaban en contra de la guerra abierta; también rechazan la guerra subterránea. Sólo me queda pensar que aspiran a vencer al terrorismo poniendo el culo en pompa y rezando hacia La Meca.

En lo tocante a Snowden, es un traidor y debe ser puesto a disposición de la Justicia norteamericana para que se le aplique un castigo ejemplar. No sólo ha robado información, sino que ha puesto en peligro la vida de muchos agentes que se la juegan a diario para que el ciudadano corriente duerma tranquilo. Es muy revelador que sean los países bolivarianos, que no se caracterizan por un respeto exquisito a los derechos fundamentales, los que más gustosamente le han ofrecido asilo político.

Esta circunstancia entraña un riesgo adicional. Países como Venezuela, en los que se acoge y entrena a terroristas, mantienen vínculos nada inocentes con Irán. Huelga decir que Snowden podría darles información útil para perjudicar los intereses occidentales. Espero y deseo que, antes de que eso suceda, el traidor sea neutralizado. Se le busca vivo, pero si muere no será una pérdida que lamentar.

Concluiré con una nota de humor. Lo pasé muy bien a costa de Evo Morales, risible y esperpéntico, y su odisea para escapar de Europa. Debe entender que es normal que alguien que no deja de hacer el payaso y hablar en contra del imperialismo sea recibido con natural suspicacia en los países amigos del imperio, que deberían andarse con menos miramientos con sujetos de la calaña de Morales. Si hubiese dependido de mí, le habría retenido unas cuantas horas más para disfrutar del espectáculo y soliviantar aún más a sus compinches sudamericanos, siempre tan dispuestos a representar telenovelas de humor.

1 comentario:

octopusmagnificens dijo...

Snowden lo tiene negro aunque le concedan asilo en Venezuela o Bolivia. Es muy probable que, cuando el gobierno cambie en esos países más pronto o más tarde, se revoque su asilo y lo extraditen.