Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, septiembre 09, 2012

ARQUITECTOS, NÁUSEAS Y CASINOS

No es nuevo descubrir que los progresistas sienten un odio feroz y sin límites hacia Esperanza Aguirre. Es, con Aznar, la bestia negra de la izquierda española. Ella encarna, por un lado, el éxito electoral y los buenos resultados de las ideas liberales; y, por otro, es una de las pocas políticas que se aparta del aburrimiento y la mediocridad del socialismo y de la derecha social y cristiana. No se arredra, dice lo que piensa y es capaz de alumbrar propuestas propias. Por todo ello, es denostada por los progresistas, que se superan día a día a la hora de buscar armas para combatirla.

Si delante de los micrófonos Aguirre no tiene complejos, off the record tampoco. Ya otras veces su verbo ágil le había jugado malas pasadas: sólo era cuestión de tiempo que surgiese una nueva polémica. Y he aquí que Aguirre soltó tranquilamente unas bromas destinadas a los arquitectos, sobre todo a los arquitectos responsables de determinados abortos estéticos que son de sobra conocidos. Si bien está feo asegurar que merecerían la pena de muerte, el animus iocandi es más que obvio. Se trata de una broma de mal gusto, pero broma a fin de cuentas. No es una declaración oficial, ni siquiera una entrevista. Se podría criticar la soltura de Aguirre para hacer chistes inapropiados o su falta de respeto por los arquitectos. En cambio, tomarse ese comentario sin importancia en serio revela mala fe y una ausencia enfermiza de sentido del humor.

Como es Aguirre la que está en la diana, las reacciones se vuelven excesivas, desmedidas. Su protagonismo, por así decir, eleva el tono de cualquier debate. Así, en su ceguera, otros fueron aún más lejos y equipararon la broma de la Presidenta con las amenazas de muerte proferidas por universitarios fanáticos y sectarios. Herman Tertsch aclaró lo que pensaba de esa gente, y siento lo mismo: "He puesto un minuto Onda Cero y he oído a Julia Otero equiparar la broma de Aguirre sobre arquitectos con las amenazas contra ella. Náusea". Ni más ni menos. Es nauseabundo. Pues, así como Aguirre no se va a dedicar a matar arquitectos por las noches, ciertos elementos radicales de la juventud mejor preparada de todos los tiempos sí están dispuestos a ejercer la violencia para imponer sus planteamientos. Una mujer cercana a Aguirre y de similar coraje, Cristina Cifuentes, sufrió en sus propias carnes el acoso de esa chusma.

Frente a la intrascendencia de las bromas, la contundencia de los hechos que avalan su gestión, como la elección de Madrid como ubicación de Eurovegas. Que Madrid haya sido la elegida y no Barcelona es gracias a que, con Aguirre liderando, la comunidad madrileña es a día de hoy una región abierta y con una amplia libertad económica, o sea, atractiva para invertir y hacer negocios.

En mi opinión, Eurovegas no resolverá la crisis. Es más, dudo que se vayan a crear tantos puestos de trabajo como se afirma, quedan incógnitas por despejar y, por descontado, habrá problemas en la realización plena del proyecto. Pero tales problemas y dudas son consustanciales a inversiones tan cuantiosas. Hay que arriesgar. No se va a ninguna parte desechando de forma preventiva la posibilidad de que lugares como Eurovegas tengan éxito. España no superará la crisis con casinos y hoteles, pero tampoco es inteligente vincular la inversión extranjera a inefables concepciones de economía sostenible o exigencias de calidad disparatadas.

Contra Eurovegas también se han levantado estandartes rancios y apolillados, propios de la España cutre, pacata y oscura de otras épocas. Se lleva la palma la izquierda que abrazando una especie de rigor moralista de saldo ha arremetido contra Eurovegas como foco de prostitución o ludopatía. Según John Müller, esta oposición es la de "los que gustan de intervenir en la economía y los que también desean planificar la conducta moral de los demás". Es risible que tipos como Tomás Gómez, desde su pesebre público bien surtido, hablen de Madrid cual paraíso amenazado por la depravación moral de Sheldon Adelson, sin pararse a pensar en que puede dar empleo a mucha gente. Y es que aquí, antes de Eurovegas, nunca ha habido prostitución ni corrupción. Son los americanos los que traerán la perdición.

Albergo el convencimiento de que todo este asunto de Eurovegas ha ocupado tantas páginas de El País (merecería la pena analizar un artículo de Francisco Rubio Llorente en el que se dan cita todos los prejuicios y tópicos posibles) y tantas declaraciones de la izquierda puritana sólo porque Aguirre estaba detrás de la candidatura madrileña. Es lo que explicaba más arriba. Ya sea gastando bromas o facilitando que se invierta en Madrid, ella despierta pasiones difíciles de apagar.

3 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Los socialistas han recibido un respaldo de Rouco Varela. Planificadores de la economía + planificadores de la moral.

El Espantapájaros dijo...

Sí, ya ha alertado a los jóvenes de las diversiones pecaminosas e inmorales que les acechan en Eurovegas, con el mismo tono que están empleando los socialistas.

En el artículo que cito de Rubio Llorente, evocaba con cierta añoranza contenida los tiempos franquistas como "más serios" y "puritanos". Y más o menos del escrito se deducía que habría que regresar a la legislación franquista, que prohibía los juegos de azar.

Por cierto, fue el propio Partido Socialista de Madrid el que solicitó el apoyo de la Conferencia Episcopal en su cruzada contra el Sheldon Adelson.

octopusmagnificens dijo...

Los jóvenes y ese paternalismo condescendiente…