Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, octubre 23, 2011

HACIA EL FIN DEL TERRORISMO NACIONALISTA VASCO

El pasado jueves, mientras las naciones libres celebraban el fin de Gaddafi, en España hubo ocasión de celebrar otro esperado anuncio, el del "cese definitivo" de la violencia que difundió ETA en un comunicado. Los partidos políticos lo han calificado de triunfo de la democracia y han empezado a hablar de la unidad de los demócratas para gestionar el fin del terrorismo. El exceso sentimental en las filas socialistas y en alguna prensa ha sido muy acusado y, posiblemente, precipitado.

Por lo pronto, advierto que no emplearé el vocabulario terrorista que está empezando a calar en algunos medios de comunicación y políticos. No se ha alcanzado la paz, puesto que no hubo guerra previamente. Tampoco reconozco que haya habido un conflicto. El conflicto lo sentirían quienes han empuñado las armas, no quienes perdieron la vida mientras acudían al trabajo, departían con sus amigos o regresaban a casa. Y es muy candoroso llamar "actividad armada" a tiros en la nuca, bombas debajo de los coches, secuestros y extorsiones.

Lo primero es tomar la memoria como guía para cualquier tipo de reacción o pronunciamiento. Durante demasiados años, una banda de criminales decidida a imponer su ideología por la fuerza ha asestado sus zarpazos en el País Vasco y en el resto de España, dejando en el camino un doloroso reguero de víctimas. Los asesinos han contado con el apoyo más o menos intenso de una parte de los vascos. Esta circunstancia, unida al hecho de que no siempre el Gobierno de la nación ha actuado con firmeza para atajar lo que no pasaba de problema de orden público, facilitó la prolongada subsistencia de la banda.

En los últimos tiempos, cuando se hizo notorio que la vía predominante para acabar con el terrorismo iba a ser la línea dura, la basada en un constante acoso policial, judicial y político a la banda y a su brazo político y social, ETA y los suyos se vieron arrinconados. En el paso de esta situación a la actual no deben obviarse la aparición de Bildu y toda una serie de guiños cuya máxima expresión fue la conferencia celebrada esta semana, conferencia que emitió un comunicado vomitivo que bien podría haber firmado la propia ETA.

Ante esta nueva declaración de ETA mi postura personal se sitúa en un término medio. Como es lógico, es una buena noticia que los terroristas renuncien a la violencia, aunque sea con su retorcido lenguaje, y que acepten, por ende, el fracaso de sus métodos. No deseo abonar sospechas de una oscura negociación entre ETA y el Estado (dejando claro que la última negociación del Gobierno con ETA fue ignominiosa y un clamoroso error, lo que invita a la desconfianza; pero pienso que, desde entonces, se ha hecho lo correcto), pues la realidad es que en esta segunda legislatura de Zapatero se ha combatido resueltamente el terrorismo y se han hecho bien los deberes en esa materia, exceptuando la legalización de Bildu y algún escándalo menor.

Es necesario analizar el comunicado antes de extraer conclusiones. En él, ETA emplaza a los gobiernos español y francés a que "resuelvan las consecuencias del conflicto" que obsesiona a la organización nacionalista y marxista. Es cierto que no pide una negociación ni impone condiciones tajantes. Anuncia el ya citado "cese definitivo" de la violencia (contradiciéndose más adelante, ya que vuelve a hablar de superar "la confrontación armada", cuando teóricamente, si ha decidido dejar la "actividad armada", no debiera existir ya tal confrontación) y, por lo demás, elogia su propia trayectoria criminal. A la vista de los datos, de la literalidad del texto, es indudable que muchos políticos han realizado una "interpretación fraudulenta", según ha denunciado Rosa Díez. Es erróneo hacer pasar este comunicado por un documento de rendición incondicional.

Pero no todo se limita al comunicado. El contexto también importa en la interpretación. A pesar de que en otras ocasiones ETA ya realizó declaraciones similares, esta vez será difícil que vuelva a matar. No es que me fíe de su palabra o de sus buenas intenciones: como he dicho más arriba, sus opciones son limitadas y sabe que, incluso con todos los episodios de negociación, no va a doblegar a la sociedad española y al Estado de Derecho con bombas. Ésta es realmente la buena noticia, o sea, que reconozcan el fracaso de su violencia frente a la democracia española.

Es comprensible el alivio de quienes han vivido más directamente amenazados por esa mafia, pero no hay que agradecer nada a los terroristas. Con una estructura muy debilitada y con un entorno proetarra poco dispuesto a justificar nuevos asesinatos y que ha entendido que puede ganar más en las urnas, ETA, sencillamente, ha elegido el mejor momento para hacer su anuncio y sentarse a contemplar sus efectos.

En conclusión, el comunicado responde a la política de firmeza contra ETA, de un lado, y a su propia conveniencia, de otro. Es por ello que habrá que tener en cuenta ambas consideraciones a la hora de afrontar los próximos movimientos.

Con ser éste un paso relevante, el auténtico final del terrorismo queda lejos. Muchas incógnitas han de ser despejadas antes de que la alegría pueda ser definitiva. ETA no ha dicho aún que vaya a entregar las armas o que vaya a disolverse. Así pues, si de verdad este "cese definitivo" continúa después del 20 de noviembre y si de verdad la voluntad de ETA es renunciar al terror, habrá que articular un delicado proceso que culmine con la entrega de las armas y en el que tendrán que ser nítidos los límites infranqueables. Porque, desgraciadamente, no veo posible una escena semejante a la Vercingétorix arrojando sus armas a los pies de Julio César. Las armas sólo se rendirán tras un diálogo, que no negociación, en el que habrá que ofrecer alguna concesión menor a modo de zanahoria.

Nada de cesiones políticas o de beneficios generalizados, descartándose la amnistía. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no bajarán la guardia. Los terroristas implicados en delitos de sangre deberán ser juzgados; muchos otros tampoco podrán escapar a la acción de la Justicia. Cualquier solución que suponga impunidad para los asesinos será una burla no sólo a las víctimas, sino a un Estado de Derecho digno de tal nombre. Sin embargo, son factibles medidas de reinserción y el acercamiento de los presos al País Vasco. Los terroristas en búsqueda y captura podrían entregarse voluntariamente, lo que puede ser valorado como atenuante.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Promuévelo, mándalo a tu Twitter, coño!

NOTICIA (30-10-2011)

Nace la web tributoazapatero.com (Un Monstruo de la Política)

Por Halloween se presenta la web tributoazapatero.com: Un Monstruo de la Política, un "tributo" a Zapatero días antes de su retirada de la escena política. Una página que, según afirman sus autores, estará activa únicamente durante una semana, siendo después eliminada de Internet, y que consiste en 12 imágenes realizadas expresamente para esta ocasión donde se disfraza a ZP de monstruo. Un proyecto sencillo, pero muy interesante como curiosidad, que demuestra desde el humor que los ciudadanos tienen una visión muy crítica y ácida de los políticos españoles. La realidad es que la presentación de este espacio coincide con la cifra de 5 millones de parados. Por favor, contesta nuestra encuesta.

Encuesta: ¿Crees que es Zapatero realmente un "Monstruo" de la Política?



No

Pulsa aquí para compartir en Facebook | Twitter | Tuenti | Blogger | Yahoo | Hotmail | Gmail