Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, septiembre 18, 2011

LAS TOGAS DE LA DISCORDIA

Ya no se puede disimular. Los socialistas, magos de la propaganda hasta hace poco, junto con Rubalcaba, supuestamente un genio tenebroso, están dando un verdadero recital de sandeces en esta fase previa a la campaña electoral. Hay que votar a Rubalcaba "porque es muy listo". Esta clase de mensajes son un insulto a la inteligencia de los ciudadanos.

Pero hay un lugar de España en el que esa inteligencia es todo los días insultada, vejada y pisoteada. A veces, fijándome en lo que acontece en Cataluña, me da la sensación de que dicha inteligencia ya no existe, por lo que no puede reaccionar. Por supuesto, no existe en los nacionalistas. Serlo supone renunciar a la individualidad, inmolarla en el altar de cartón piedra de una patria que otros deciden cómo es, y quien se aparte de esa idea será excluido. No creo que Mas y los altos dirigentes de CiU pertenezcan a este tipo de nacionalismo. A ellos lo que les importa es el poder. Gracias al nacionalismo, lo pueden obtener y, sobre todo, conservar con mentiras y manipulaciones. Si algo sale mal, la culpa es de Madrid. Si hay dificultades, hacerse la víctima proporciona unidad. Mientras tanto, indican a los ciudadanos en qué idioma deben rotular sus comercios, quién es catalán y quién no y hasta ahogan a sus hijos en el cubo de fregona de la inmersión lingüística. El agua del oasis catalán ha de estar sucia, empantanada: ideal para la inmersión, no para vivir.

En un nacionalista sólo veo a un estúpido fanático resentido y acomplejado. Carne de cañón irracional y aldeana. En un político nacionalista no veo sino el deseo de alcanzar el poder valiéndose de esos sentimientos tóxicos y de ejercerlo amparándose en las faldas de la nación que se inventan.

Pues bien, la franquicia socialista en Cataluña está descubriendo a pasos agigantados que no es mala fórmula. Y se han vendido al nacionalismo, a lo rancio, a lo excluyente. Después del discurso de Chacón del otro día, considero que el PSC es un partido separatista más, pues, según sus propias palabras, el único problema de los otros nacionalistas es que buscan "atajos". O sea, el mensaje resultante es: "Nosotros queremos la independencia pero sin atajos, en el ínterin hablaremos de la España plural y todo eso".

También arremetió la salerosa socialista, con la energía que la caracteriza, contra las "togas" que intentan "imponer su ideología con sentencias, desde los más altos tribunales del Estado". Esta mercancía de segunda va dirigida a los nacionalistas y no es más que propaganda especialmente miserable. Una propaganda muy hiriente y excesiva. Por ello, reto a Chacón y a sus alegres mariachis (Montilla es el modelo del socialismo a la catalana: gris, mediocre, sometido al nacionalismo y sin ideas) a que demuestre sus palabras. O mejor dicho, a que sea consecuente. La acusación no es baladí. Si de verdad cree en ella, tiene la posibilidad de llevar el asunto a los tribunales. Que ejercite la acción popular --ella misma o su partido-- contra los jueces concretos que, en lugar de interpretar y aplicar las leyes, las están retorciendo en su beneficio con malévolos fines.

¡Ese delito de prevaricación no debe quedar impune! Si así fuese, ¿qué crédito podría tener Chacón como defensora de Cataluña? Si la lengua catalana es lo más importante en la vida de una persona y en la vida de Cataluña y hay unas "togas" que tratan de erradicarla pervirtiendo su función de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, ¿a qué espera Chacón para hacerles frente?

La verdad es que ni ella misma se traga sus declaraciones. Causa lástima que el PSC se sume a la pataleta nacionalista derivada de la negativa de la Generalidad a acatar y cumplir una sentencia, en abierta contradicción con el Estado de Derecho. Ha sido recurrida y la ejecución suspendida, pero el problema volverá antes o después y el desafío nacionalista será idéntico. Entonces Chacón volverá a bailarles el agua. Ella siempre ha sido muy vivaracha y despierta. Lo de las chuletas en la mano para soltar cuatro trivialidades en una entrevista seguro que fue idea de Barroso, no suya. Zapatero fue otra de sus víctimas.

A Chacón le disgustan esas "togas" que se atreven a poner en duda uno de los dogmas del nacionalismo catalán. No le molesta, por el contrario, que se imponga una ideología desde las aulas a través de falsedades y pensamiento único. Porque en las Comunidades Autónomas donde la educación es controlada por los nacionalistas lo que se hace es utilizar esa educación para inocular a los más vulnerables el virus del nacionalismo.

Así las cosas, Rubalcaba ha ido a Cataluña y ha vuelto a señalar a los catalanes cuál es su enemigo. No se trata de los que amenazan la libertad individual, visten camisa negra o piden que se margine a los niños que se expresen en español. No son los que tuvieron problemas (prescritos) con Hacienda, los del 3% o los que quieren que el español sea allí como una lengua extranjera. No, el malo es el PP por haber recurrido ante el Tribunal Constitucional el Estatuto de 2006. Volteando la expresión tradicional, podría decirse que con enemigos así... no se necesitan amigos.