Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, febrero 27, 2011

LOS SOCIALISTAS Y SU RESPONSABILIDAD EN LA CRISIS (Y III): PRESENTE EJERCICIO Y ÚLTIMOS COLETAZOS DEL PSOE

En pleno 2011, con los países de nuestro entorno abandonando la crisis y rumbo a mejores puertos, España continúa atascada. Si se crea empleo este año, va a ser en una cantidad ínfima, pareja, naturalmente, al escaso crecimiento. El paro registrado es hoy superior a los cuatro millones de personas. Los subsidios se agotarán. Serán las familias o la solidaridad entre individuos las que atenúen los efectos de este drama. Al mismo tiempo, de la economía sumergida deben de estar chupando muchos. La Seguridad Social, en 2010, no cubrió con las cotizaciones sociales de quienes tienen trabajo el gasto de las pensiones contributivas, aunque el conjunto de cotizaciones (105.682,7 millones) sí cubrió, con escaso margen, el conjunto de las prestaciones contributivas (105.444,7 millones). ¿Bastará para atajar este problema inminente la reciente reforma? En todo caso, los socialistas y sus tesis han fracasado. Y no son capaces de aplicar las recetas liberales con acierto, regularidad y coherencia.

Así, el economista Anselmo Calleja ha criticado la irrealidad dominante en los Presupuestos Generales del Estado de 2011, que contienen una previsión de crecimiento (1,3%) que no es sino una "prevaricación estatal". Lo cual no extraña en unos PGE que "no responden a una política de Estado, pues son la primera parte de una estrategia dirigida a mantenerse en el poder en la próxima legislatura".

Es una broma de difícil digestión que Zapatero aún sonría después de su descafeinado pacto de las pensiones, flanqueado por los sindicalistas, otros que se opusieron cerrilmente a las reformas en defensa de sus cuotas de poder, no de los trabajadores. Ante el abismo de las encuestas, el Presidente ha reiterado la falsedad de que el PP no tiene ideas. No pretendo mostrar ninguna pasión por las propuestas de la oposición, pero las tiene: el Gobierno vetó sus enmiendas a la Ley de Presupuestos Generales del Estado y no se pudieron discutir en el Parlamento.

Además, a mí lo que me interesa es que las ideas las tenga Zapatero, que es el que gobierna. Él es el responsable. Debería dejar de descargar su responsabilidad en la oposición. En cuanto a la falta del diálogo con el PP, es, lisa y llanamente, otra mentira más. El PP ha apoyado al Gobierno, hasta ahora, en la reforma del sistema financiero. Mucho es. ¿Dónde está aquel Zapatero que aseguraba que su ideología le impedía pactar con Rajoy? ¿Y ahora este sectario viene suplicando pactos?

Aquí finaliza el itinerario, el iter criminis, dicho con más propiedad, que Zapatero ha recorrido en su lamentable gestión de la crisis. Y todavía no se atisba la luz al final del túnel.

Hasta el momento en que se decida a convocar las elecciones, le exijo a Zapatero que deje de estar pendiente de las encuestas. Es sumamente curioso que acusen al PP de tener sólo eso en la cabeza, cuando es Zapatero y los socialistas los primeros que parecen obsesionados y prisioneros de ellas, pues no dejan de comentarlas.

Estos artículos los inicié citando las preclaras palabras de José Blanco sobre Rajoy y Arenas, "incompatibles con la democracia", según él. Ayer, visiblemente sobrepasado, tildó a los miembros del PP de "frikis" y "anarcoides". Menos mal que no desempolvó el plumero de Rajoy, ese plumero que no es difícil que se le note al dirigente popular. Este nivel de tertulia de Telecinco. Valgan estos artículos como modesta contribución una derrota electoral sin paliativos del PSOE, que ya apesta.

3 comentarios:

Pedro dijo...

Hola Sergio,

En sus tres artículos, incomprensiblemente llenos de ciertas críticas demasiado manoseadas en medio de gran difusión, creo que hay dos errores fundamentales. Lo demás tiene parte de razón y apoyo lo sensato porque obviamente no tengo ningún interés en defender a Zapatero.

El primer error grave es circunscribir la crisis Española a los últimos años del PSOE en el poder cuando parece claro que no es así. Nuestros problemas empiezan con un modelo productivo de poca calidad, una cultura política del enchufe, una cultura económica de ganancia rápida y poco esfuerzo, una ciudadanía dualizada en dos vacuidades y por lo tanto sin capacidad crítica, etc.
La crisis española es, pues, estructural, lo que no quita de los errores de estos años de gobierno. Pero eximir a los gobiernos del PP y al último del PSOE de responsabilidad en esta crisis me parece muy miope, y sin un buen análisis es imposible acertar en la solución.

El segundo gran error es asumir que el PP tiene medidas, porque no las tiene fuera de 4 medidas histriónicas y enmiendas muchas veces absurdas. La política "oculta" del PP no es que sea parecida a la del actual gobierno, directamente es la misma maquillada de otra manera.
Me gustaría saber qué medidas "reales" tiene el PP, porque son francamente desconocidas no para el público en general, si no para ellos mismos. No hay una sola persona del PP que sepa decirme cuales son sus propuestas.

Saludos,

Pedro dijo...

Cuando dije el último del PSOE me refería al último de Felipe González, aunque tampoco tengo claro que haya que parar el análisis ahí. Hay realidades que vienen de tiempos inmemoriales.

Saludos,

El Espantapájaros dijo...

Pedro:

No quería analizar en este artículo tanto las causas u orígenes de la crisis cuanto los errores que ha ido cometiendo el Gobierno en la gestión de la misma.

Te doy la razón en que la culpa no sólo ha sido de los gobiernos. Nunca he dicho que la responsabilidad del paro recaiga en exclusiva sobre Zapatero. Ha habido endeudamiento excesivo de los particulares, mediante créditos fáciles pero con altos intereses, para poder vivir por encima de sus posibilidades. Hay que cambiar esa cultura. Y España, sin duda, tiene problemas estructurales, singularidades que la diferencian de otros países de su entorno.

Ahora bien, a la hora de eximir gobiernos, hay que decir que eso del modelo productivo, como se ha dado en llamar, no es algo que se cambie apretando un botón. Sencillamente, está ahí, y evoluciona de forma natural. En el caso español lo va a hacer a palos y con dolor, si se quiere, pero no porque un gobierno lo decida. Éste podrá fomentar, impulsar mejores marcos y regulaciones y, sobre todo, deberá no formar parte del problema, como pasa ahora.

Existe una obsesión con las medidas del PP. Al Gobierno le interesa que haya ese debate, para distraer a la opinión sobre sus propias carencias. Creo que se cae en el error de exigir demasiados detalles, cuando lo que importan son las grandes directrices. Que tengan tres o cuatro ideas claras y firmes, y que sean coherentes con eso, es lo que de verdad importa. O sea, una postura general sobre los grandes temas.

Pero si tú no tienes ningún
interés en defender a Zapatero, tampoco yo en hacerlo con el PP. Cuando llegue al Gobierno y empiece a actuar, seré igual de crítico que con éste si no acierta, o incluso más, porque habré votado por ese cambio y me sentiré más responsable de los resultados.