Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, enero 10, 2010

DOS RETOS PARA 2010 (I)

Voy a empezar el nuevo año citando al primer ministro Yukio Hatoyama, que en su primer discurso de 2010 dijo: "I hope you are all well and haven't caught a cold in the cold weather. To the young people preparing hard for entrance exams, do mind your health and make sure you produce the best possible results".

Dicho esto, ya son nítidos los dos principales e inmediatos desafíos que ha de afrontar la civilización occidental en el arranque de la nueva década: la lucha contra la crisis económica, donde sobresale para mal el estado calamitoso de España; y la lucha contra el terrorismo musulmán.

Respecto a lo primero, la situación va siendo encauzada poco a poco y la recuperación avanza en países como Alemania, merced, entre otras cosas, a la gestión de Angela Merkel, digna de alabanza, con toda su seriedad y falta de estridencias. La excepción es España. Aquí puede contemplarse un horizonte de paro y déficit a palo seco, un horizonte dominado por un Gobierno socialista más preocupado por sus amigos sindicalistas –está empeñado en otorgarles más dádivas y cuotas de poder-- que por llevar a cabo las reformas inaplazables que necesita el país en tantos sectores. Es penosa y viciosa la triple combinación en que consiste la receta del Gobierno: más parados, más déficit para pagar subsidios y tonterías varias y más impuestos para que al menos el Estado ingrese algo. El socialismo español como repartidor de miseria.

Jamás ha de caer en el olvido que el Gobierno, como medida cautelar, negó de forma sistemática e irracional la existencia de graves problemas económicos en España, hasta extremos cómicos e irritantes (aquellas obscenas entrevistas donde Zapatero se negaba a pronunciar la palabra crisis); después, con el agua al cuello, aportó la única salida del gasto público sin freno junto con la inútil Ley de Economía Sostenible, otra ley más de las de Zapatero, es decir, de las que tan sólo valen como fuegos artificiales y vehículo de propaganda y medidas baratas e inconexas, puro cachivache de mercadillo.

Se agradecen, por tanto, las palabras de Esperanza Aguirre, en su primera rueda de prensa de 2010, señalando las diferencias entre un Tony Blair que aseguró que "ningún dogma ideológico me va a apartar de dar mejores servicios a los ingleses" y un Zapatero cada vez más prisionero de sus consignas y limitaciones, un hombre que en lugar de un presidente del Gobierno capaz de ser flexible, práctico y abierto se asemeja a un sectario fantoche sindicalista. Afortunadamente, Madrid resiste mejor la crisis debido a la fortaleza de sus emprendedores y trabajadores y a que el Gobierno regional ha adoptado por regla la austeridad y, en consecuencia, ha podido establecer nuevas deducciones en el IRPF que benefician a los contribuyentes con menos ingresos. Nada que ver que con la Generalidad catalana y sus muy gravosos informes sobre qué paisajes les gustan más a los catalanes.

Por si tuviera poco, Zapatero ha asumido ahora la tarea de sacar a Europa de la crisis a partir de fotografías y cumbres sin sentido. Qué falta de decencia la del Presidente, que con cuatro millones de parados y ninguna buena noticia que ofrecer pretende dar lecciones a los demás. Lecciones de moral y economía –él, que la aprendió en dos tardes--, ignorante de que "desde un punto de vista económico, el único requisito exigible a un sistema es su eficiencia y toda cuestión moral carece de sentido", tal y como escribió Andrew Schotter en La economía de libre mercado (Ariel, 1987).

Tratándose de tan pintoresco personaje, la sui generis presidencia española de la UE ha iniciado su andadura, obviamente, entre la indiferencia, la desconfianza o, directamente, la burla, y con la bienvenida de Mr. Bean. El traspaso de poderes se adornó con una ceremonia en Madrid en la que los invitados tuvieron que aguantar música flamenca y berridos gitanos. De perdidos al río. Y al frío.

5 comentarios:

Alfredo dijo...

"El traspaso de poderes se adornó con una ceremonia en Madrid en la que los invitados tuvieron que aguantar música flamenca y berridos gitanos."

¡Madre mía! No sabía esto: ¿cómo es eso?

Es que la noche de esa "ceremonia" me fui a tomar una "copichuela" precisamente en un sitio donde pretenden bloquearse de ZParo por completo y no me enteré.

Te recomiendo que leas ésto de hoy:

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/10/union_europea/1263121706.html

Muy acertado lo de Alemania: y es que como ya dijo Thatcher en su día:

"mientras más pastel se quede un Estado, menos pastel para el ciudadano."

Zetaparo es, posiblemente, el hombre más incompetente que haya dirigido un país europeo en la Historia de la Humanidad.

*Lo del gitaneo no me extraña: es una representación perfecta de este gobierno.

El Espantapájaros dijo...

Sí, Alfredo, el esperpento tuvo lugar en el Teatro Real. No sólo programaron esa música, pero a mí me parece algo de mal gusto que contribuye a mantener vivos los peores tópicos sobre España.

Un saludo.

Alfredo dijo...

¡Con razón el Economista ha publicado precisamente una caricatura de ZParo vestido de bailaor!

Aunque visto el panorama, no está muy lejos de la realidad: de una España en el G8, hemos vuelto a la España de la alpargata y de los peores tópicos.

Menos mal que en Madrid se hace lo que se puede para desmentir todo eso y combatirlo con todos los mecanismos legales que existen.

Andrés Álvarez Fernández dijo...

¿Para cuándo un acto institucional del Gobierno de la Nación acompañado por el bello sonido de las gaitas de la Real Banda de Orense?

http://www.youtube.com/watch?v=f1MpLDQ0KsE

Por lo demás, decir que a día de hoy las medidas de desregulación de los mercados y de progresiva limitación del aparato burocrático del estado necesarias para salir de la crisis y evitar las futuras no son posibles en el seno de una organización supranacional como la UE. Eso sí, cierto es que Zapatero no tiene acceso libre a la política monetaria, gracias a Dios.

Saludos.

El Espantapájaros dijo...

Andrés:

Así es. Prefiero mil veces las gaitas, más solemnes y hermosas, al horror del flamenco. Por allí, en Galicia, hay una buena tradición en ese sentido.

Del comienzo de la presidencia de Zapatero de la UE creo que se puede sacar la lectura de que los países grandes de la Unión no van a tolerar una merma en su soberanía y una política común, como ha dicho Zapatero, más "vinculante".

A mi juicio, cualquier Gobierno de un país de la UE tiene el suficente margen para poner en marcha las políticas anticíclicas (cosa puesta de manifiesto hace poco, pues cada país actuó casi en solitario contra la crisis) y las reformas necesarias. Cuestión distinta es que Zapatero no lo esté haciendo en España obnubilado como está por su sectarismo. Pero él tiene a su disposición la política fiscal y la presupuestaria, y por suerte, como bien apuntas, no la monetaria.

Un saludo.