Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, agosto 16, 2009

LOS DOS MICHAEL

En noviembre de 2008 falleció Michael Crichton, uno de mis más admirados escritores. Ya le dediqué entonces unas palabras de reconocimiento. Pero como en mis vacaciones en la playa he tenido la oportunidad de repasar alguno de sus libros, de sus grandes éxitos, se me ocurre que quizá merezca un nuevo artículo de mi parte.

Anteriormente no mencioné el dardo envenenado que Escolar, el hombre que dirigió unos papeles, lanzó a Crichton con motivo de su muerte, que es como le gusta actuar a esta gente, es decir, a traición, de forma cobarde y aprovechada. Escribió el cavernícola en su espacio: “Ha muerto Michael Crichton, autor de Parque Jurásico, el whopper con queso de la ciencia ficción”. No creo que se pueda considerar a Parque Jurásico como una hamburguesa, aunque, si así fuese, sería a mucha honra, pues es un libro que contribuyó a avivar el interés del público por la paleontología y por los debates científicos en torno a la biogenética.

No es solamente un libro de aventuras y fantasía, sino que también posee una base real, científica, con la exposición de distintas teorías e investigaciones. Además, el matemático Ian Malcolm da un verdadero discurso en contra de los ecologistas y del miedo a que el planeta corra peligro, cosa que supongo que a Escolar le disgustaría, si es que ha leído la novela.

A Escolar se le nota el resentimiento. Le odia por sus críticas a los profetas del cambio climático y porque no puede comprender que una persona con la formación de Crichton ponga en duda sus dogmas. Por eso pretende desprestigiarle: a tal fin introduce una crítica de Martin Amis a El mundo perdido, crítica llena de quejas puntillosas y rasgaduras de vestimenta por el estilo literario de Crichton. Son repugnantes estos críticos a la violeta, los que piensan que cuanto más abstruso e incomprensible sea un texto, mejor a efectos literarios. Es, por otra parte, la tradición española, carente de imaginación y conexión con el lector.

Sin duda, Congo (1980), por poner un ejemplo, no es una obra maestra de la literatura. A pesar de ello, cumple con su función y es una novela muy bien documentada. Proporcionar disfrute y enseña no pocas cosas sobre África, el comportamiento de los gorilas, tecnología, geología, funcionamiento de grandes empresas... Eso ya de por sí tiene valor. Y Crichton también escribió libros de viajes, de medicina... Hay que dejar de subestimar a estos escritores sólo por las vanas elucubraciones de atontados profesores universitarios que se mueven por la envidia y en las oscuridades de las revistas especializadas.

Voy a ser amable y no voy a decir nada del tostón patético y casposo que Escolar, aquel que cita a Martin Amis para intentar ofender la memoria de un grande, está escribiendo para el primer diario gratuito que se vende.

El segundo Michael al que quiero recordar aquí es a Michael Jackson. Antes de nada, reconozco que no soy precisamente un fanático de su música o de su persona. Como icono que fue de los ochenta, conocía ese tramo de su trayectoria, especialmente sus vídeos y sus míticos bailes. A raíz de su trágica desaparición, ha nacido en mí cierto interés por su carrera, no en el sentido, por supuesto, de centrarme en sus últimos años de decadencia, esperpentos y acoso de la prensa. Me gusta su música desenfadada, animada, y sus conciertos espectaculares. Al igual que Van Orton, destacaría como sus discos principales Off the Wall (1979), Thriller (1982) y Bad (1987). Y haría la misma reflexión que el autor de Josephsplatz, a saber: ¿Cómo mejorar lo inmejorable? Una terrible pregunta.

En fin, gloria a estos dos Michael. Ojalá su legado se transmita a las generaciones venideras a salvo de guardianes de las esencias de la música y la literatura.

5 comentarios:

Alfredo dijo...

Pues para mí lo de Michael Jackson ha sido lo más pesado que he visto en mi vida, ¡pero si es sólo un cantante! Nunca me gustó, ni su música, ni su legado, para nada de nada...sobre todo lo de las sospechas de sexo con menores, su drogadicción, etc, etc.

Y lo peor que vi fue que el Senado de los EEUU queria hasta hacer unos sellos en su memoria. Hubo tan sólo un senador, republicano por supuesto, con el coraje de condenar a Jackson. Es mi opinión claro pero ha sido algo muy pesado lo de Jackson...todos los días dale que dale en los medios, como si fuera un santo o gran hombre de la Historia. Ni siquiera el funeral de Churchill generó tanto sentimentalismo...eso sólo se vio tras la muerte de Diana y ahora con Jackson. Por lo general pienso que el sentimentalismo de la sociedad moderna es pernicioso.

De Crighton no conozco lo suficiente como para comentar.

Saludos

El Espantapájaros dijo...

Sí, se han vuesto muy pesados, eso también; pero también me parece normal. Quizá es inevitable ese sentimentalismo que se produce con la muerte de figuras populares, aunque sea de forma injustificada. Y lo del Senado me parece una exageración.

Mi reconocimiento a Jackson va más bien dirigido no a su trabajo, a su música, no es el llanto histérico de un fan.

En cuanto a sus supuestas relaciones sexuales con menores, la Justicia dictaminó que la acusación no era cierta.

Un saludo.

octopusmagnificens dijo...

¡Crichton también escribió guiones cinematográficos y dirigió películas! Entre otras, dirigió las famosas Westworld (1973) y Coma (1978). Otra no tan popular pero que vi en el cine fue Runaway (1984). Claro que la que me fascinó en la niñez fue The Andromeda Strain (1971), con guión de Crichton y dirección de Robert Wise. El laboratorio subterráneo donde transcurría la acción subyugaba mi imaginación...

octopusmagnificens dijo...

¡Ah! El Bad de Michael Jackson fue muy criticado cuando salió a la venta, pero el tiempo lo ha puesto en el lugar que le corresponde y hoy pocos cuestionan su calidad. Tras el Everest de Thriller llegó el K2 de Bad y el descenso desde unas alturas en las que se puede estar pero no permanecer demasiado tiempo...

El Espantapájaros dijo...

Sí, Octopus, a Crichton también se le puede recordar como un buen guionista y como creador de la serie "Urgencias". "Westworld" es una maravilla. Por otro lado, "La amenaza de Andrómeda" fue una de las primeras novelas "adultas" que leí y me impresionó mucho.

"Bad" es un gran disco con mucha fuerza y calidad. Muy acertado tu comentario sobre las alturas. Es lo que decía, que cuando uno alcanza tales niveles, lo único que le queda es la caída.

Un saludo.