Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, junio 07, 2009

OTRA TONTERÍA PROGRESISTA: BAUTIZOS CIVILES

En estos días se habla mucho no sólo de la crisis económica en España, sino también de que la sociedad española ha perdido valores. Pues bien, lo que de verdad ha perdido es inteligencia y coherencia. Esta misma semana hemos tenido noticia del primer bautizo civil, oficiado por Pedro Zerolo, un aquelarre en toda regla en el que no faltaron lecturas de poemas y de declaraciones de derechos humanos. Se trata de una nueva ceremonia laica, de una especie de “bienvenida democrática”, la cual, junto a las comuniones civiles que quieren instaurar los iluminados de Rivas, demuestra que algunos españoles superan cada vez más su sentido del ridículo.

Al final, Cayetana Guillén Cuervo ha pedido respeto ante las burlas generalizadas. ¿Respeto? ¡Ni hablar! Lo único que merece es mofa y befa. Sin lugar a dudas, cada uno es libre de dar las bienvenidas que quiera a sus hijos, con Zerolo leyendo a poetastros y con los rituales que desee. Ahora bien, quien confunde laicismo con religión civil y llega hasta el extremo de implicar a su hijo en semejante patochada, provocando hilaridad en el prójimo, se expone a la legítima crítica de los demás. Falta, por tanto, coherencia, defensa de las convicciones. Quien toma decisiones así y además en público, ha de ser capaz de defenderlas y de soportar los inconvenientes que se deriven de ellas. Es como si un payaso se preguntase por qué se ríen de él.

En cualquier caso, ¿de dónde han salido estos gansos? El laicisimo implica aconfensionalidad, indiferencia ante el fenómeno religioso y sacar a las religiones de los espacios públicos, y, por muy beligerante y radical que sea, su meta no debería ser crear una religión laica imitando las ceremonias sagradas católicas, en este caso el bautismo, y encima hacerlo de una manera que invita a la risa. Lo mismo se puede decir de las comuniones civiles, llamadas “ceremonias de florecimiento”. Quien esté a favor del laicismo combativo, que no acabe montando una religión, porque eso es contradictorio. Los progresistas ya no saben ni qué hacer.

6 comentarios:

Samuel dijo...

Es curioso cómo acaban convirtiéndose en lo mismo que critican. Lo ha dicho Pablo Molina: "el laicismo sociata, como vemos, no consiste en rechazar el cristianismo, sino en sustituirlo". Este tipo de ceremonias, fuera del ámbito religioso, no tienen ningún sentido práctico. No es ningún acontecimiento para la ciudad que nazca un niño. Con que forme parte del Registro Civil ya tiene suficiente bienvenida.

Un saludo.

Alfredo dijo...

Estoy de acuerdo con todo y sobre todo esto:

"Quien toma decisiones así y además en público, ha de ser capaz de defenderlas y de soportar los inconvenientes que se deriven de ellas."

Sí, pero: no olvidemos que hay muchos cristiano-católicos que también se quejan de que los protestantes o "laicistas" se mofan de ellos, cuando Cristo dejó bien claro que si se practica con coherencia la cristiandad y los mandamientos, el mundo se burlaría.

Pero sí, todo esto es ridículo, pretextos para distraer de lo que verdaderamente importa: la recesión por ejemplo o la inmigración descontrolada.

El anónimo dijo...

Sois todos una panda de descastaos. Al final vais a conseguir que Cayetana no os invite ni a la "comunión civil" ni mucho menos a la "confirmación civil" de la criatura. Con Zerolo siempre de oficiante, clarostá. XDD

octopusmagnificens dijo...

El bautizo civil durante el franquismo, etapa de valores, era oficiado por la figura paterna, la encargada de presentar al hijo en sociedad llevándoselo de putas… Era una tradición que se ha ido perdiendo.

Nicholas Van Orton dijo...

Ese es el riesgo: cuando alguien ignora qué hacer, hace cualquier cosa; y la tontería y el ridículo siempre están a mano. Es una información que no pude contrastar, pero creo que Gallardón pretende que si los próximos JJOO se celebran en Madrid se elimine de los ejercicios con anillas “el cristo”. Si me entero de algo ya te lo diré. Saludos.

Anónimo dijo...

En mi modesta opinión, Laicidad es garantizar la separación entre Estado e Iglesia.
Cualquier rito sea católico, islámico, budista, o el que los padres creen y ejerzan, (por ejemplo pasarlo bajo un botijo), -perdon por el esperpento-, será laico si el estado no es parte de él.

Por tanto creo que lo mejor es dejar a los padres que decidan los ritos a los que somenten a sus hijos. Siempre que eso no suponga un contrato de por vida, cosa que sucede segun la interpretación de bautismo de la Iglesa Católica.