Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, mayo 31, 2009

YO SÍ VOTARÉ

El próximo 7 de junio hay elecciones al Parlamento Europeo y son algo más que un mero plebiscito sobre la gestión de Zapatero, aunque éste sea un enfoque ciertamente válido. Y porque considero que es más que eso, no soy de los que aborrecen o desprecian la Unión Europea, no comparto esa extendida visión negativa de ella. Puede que sea un monstruo burocrático, que conecte mal con los ciudadanos corrientes o que parezca un mundo oscuro y distante... Sin embargo, creo que la Unión nos ha reportado muchos beneficios y que lo va a seguir haciendo de una u otra manera.

En el futuro próximo, las prioridades deberían centrarse no sólo en la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, sino en, a partir de ahí, iniciar una etapa de estabilidad y desarrollo, de menos sobresaltos y cambios. En ese proceso, ni los Estados han de perder su identidad nacional ni Europa está llamada a crecer eterna e indefinidamente. No sé cómo es posible que Turquía sea candidata a la adhesión. No se han de repetir experiencias como la de la llamada Constitución para Europa. Que la Unión se vuelque en su fuerza económica y en la normalidad institucional y que deje de lado veleidades propias de la corrección política. Sólo así funcionará como es debido.

Hay leyendas variadas y tópicas. En relación con el sistema institucional europeo, se ha llegado a sostener que carece de legitimidad democrática y que constituye una suerte de dictadura tecnócrata e inaccesible para el común de los mortales. Esta opinión es disparatada. En primer lugar, porque existe el Parlamento Europeo, cuyos miembros son elegidos por los nacionales de los Estados miembros mediante sufragio universal, libre, secreto y directo. Un Parlamento competente en materias de deliberación, de control, de participación en el procedimiento legislativo...

Pero es que, en segundo lugar, a lo mejor hay quien piensa que los componentes del Consejo de la Unión Europea crecen allí, en Bruselas, en el Justus Lipsius, cual plantas bien regadas. Pues bien, son integrantes de los Gobiernos de los Estados miembros, y dichos Gobiernos han sido constituidos democráticamente. Si se quiere aquí la legitimidad es derivada, pero la hay.
Es curioso comprobar que son los que piden abstenerse en las próximas elecciones los que más desconfían del carácter democrático de la Unión, cuando justamente se les está dando la oportunidad de participar y expresar sus preferencias.

En fin, una de las pocas cosas atinadas que está diciendo López Aguilar en esta campaña electoral es que hay que explicar más Europa y que ésta va a continuar su camino con o sin nuestro voto, porque ya es algo imparable, no va a dar marcha atrás; y además es algo que nos hace más fuertes, que nos proporciona mayor seguridad, sobre todo a esta pobre y desdichada España. Así que es bastante conveniente seguir apoyando el proceso europeo, condenando los dislates y desviaciones, las posiciones extremas, pero dentro de una aceptación general. No querría verme en una Europa homogénea e hipertrofiada tanto en instituciones como en tamaño, pero sí en una Europa respetada en el mundo y más poderosa económicamente hablando.

El próximo 7 de junio yo sí votaré en las elecciones al Parlamento Europeo.

24 comentarios:

Alfredo dijo...

Éste debate es sumamente importante y dejo aquí algunos puntos propios, dado que he leído y releído la totalidad de su entrada:

Leyendo su visión sobre Europa, me quedan preguntas:

¿cuanta burocracia y regulación tendríamos que seguir obedeciendo?

¿cree que es democrático que la UE esté sometida a la Comisión Europea, un cuerpo que nadie elige?

Más importante, ¿podemos decir que somos naciones soberanas cuando nuestra política exterior y moneda, dos temas de suma importancia para el porvenir de una nación, están en manos de funcionarios alejados de España, en muchas ocasiones que ni siquiera son españoles?

Me molesta bastante que la supremacía jurídica tenga que venir de Europa, que no es una nación, y está controlada por los intereses franco-alemanes, siempre en contraposición a los intereses españoles nacionales, y más que eso, que la ley en sí misma tenga más importancia que nuestro derecho nacional, parlamentario.
No quiero una constitución internacional, y ahí estamos de acuerdo.

Sé que algunos me van a soltar eso de "soberanía compartida" pero para mí soberanía compartida es soberanía perdida.

Yo quiero que España siga en Europa pero de forma eficaz: que seamos un socio comercial de suma importancia, que exista la colaboración e intercambio comercial y enlaces de ese tipo.

Pero para que yo llegue a aceptar algo de Europa, tenemos que hacer todo lo posible para enterrar el tratado constitucional y me niego a aceptar que se imponga por la puerta trasera, como quieren los franceses y los alemanes. España votó sí, muy a mi pesar, pero Irlanda dijo no y eso hay que respetarlo.

La UE no es un cuerpo democrático actualmente.

Y por último, no podemos olvidar que la gran ambición de la UE es servir como un peso militar EN CONTRAPOSICIÓN a los EEUU. Sinceramente, no creo que eso es positivo para la visión atlantista. Europa siempre ha tenido la ambición de ser un peso contrario a los EEUU. Nuestra seguridad estaría en peligro con una UE de ese tipo, ya que la OTAN tiene más que ver con EEUU que con Europa.

Europa es incapaz de ofrecernos ningún tipo de seguridad. Y sí: es cierto que a corto plazo, la UE le ha hecho bien a España pero eso pronto se acabará debido a la ampliación y todos vamos a ver lo que sienten, de forma muy legítima, los ingleses, cuando se ven obligados a pagar por el mantenimiento de cloacas en Budapest cuando los servicios públicos están que dan pena en Londres.

España lo notará también.

Y por último, ya termino: la UE tendría controles absolutos sobre nuestra política migratoria, y eso es sumamente peligroso para el interés nacional.

La UE, hoy por hoy, no me convence. Podemos avanzar si ellos avanzan, es decir, si eliminan la burocracia y respetan la soberanía nacional.

Saludos

Atreides dijo...

El primer ministro luxemburgués Juncker ya dijo hace no mucho que da igual lo que los ciudadanos voten, la UE seguirá adelante con sus planes (es decir, la Comisión Europea) y que no hay plan B, sólo un plan A, con lo que queda claro que los políticos que manejan el cotarro europeo pasan ampliamente de los ciudadanos; por eso, el parlamento Europeo pinta tan poco.
Sólo Libertas-Ciudadanos de España defiende en estas elecciones otra Europa más democrática, los demás hacen el paripé y dejan que la UE sea manejada por poderes ocultos, no elegidos democráticamente. EL emjor ejemplo son esos Altos Comisarios como Solana, que parecen tener un cargo vitalicio sin que nadie los cambie. O Almunia, comisario de economía. ¿Por qué los socialistas españoles tienen este puesto para ellos? ¿Y las mayorías en el parlamento? No sirven para nada.

Andrés Álvarez Fernández dijo...

Totalmente de acuerdo con Alfredo. Abajo la UE, al infierno con el Tratado de Lisboa, Maastritch y los eurócratas.

Un liberal y un patriota como yo no puede estar a favor de la creación de un gobierno ajeno a la nación y alejado del suelo patrio, pues eso es tiranía. ¿Queremos más democracia, más libertad y en definitiva menos estado? Régimen federal con unos poderes locales plenamente autogobernados, esa es la solución, y no abogar para Europa lo que no se quiere para España.

Samuel dijo...

No me disgusta la idea de Europa, siempre y cuando se mantenga fiel al principio común de sus ideólogos: que los estados europeos no estén continuamente enfrentados y pueda contenerse cualquier brote de nacionalismo. El problema cuando, en la encrucijada del federalismo y la Europa de las patrias, han pretendido hacer un refrito de ambas y han llegado a un estado de parálisis previsible -al menos en lo que trasciende a la unión económica y monetaria-, donde a los ciudadanos sólo se les permite opinar en algunas cuestiones, reduciéndose lo demás a meras declaraciones de intenciones o arbitrarias decisiones de los políticos dispuestos a avanzar como sea, pues en realidad han sido ellos los artífices de la Unión Europea. Por lo que se refiere a los tratados, es verdad que nos restan soberanía en cuestiones importantes -la política monetaria, por ejemplo- o nos obligan a sumarnos a la autolimitación de la producción y subvención de sectores caducos como la agricultura. Es el caso de la PAC. También nos generan beneficios al favorecer la libre circulación de personas y capitales o la eliminación de aranceles y aduanas entre los estados miembros; y acaso también resulta interesante la colaboración en Justicia y Asuntos de Interior para poder detener a los criminales.

No creo, por tanto, que se pueda considerar que todo género de unión entre los países europeos sea negativo, pero tampoco que haya que mantener las cosas como están y no haya muchas cuestiones por las que los políticos europeos ni se preocupan. Sí que podemos afirmar una cosa: y es que hoy la UE es más democrática que hace treinta años, cuando el poder de la Comisión era mucho más fuerte y el Parlamento no podía detener ninguna iniciativa.

Con todo, creo que no votaré en estas elecciones, pues aún hay aspectos que no acaban de agradarme en nuestros candidatos. Desgraciadamente me parece que estas elecciones son sólo un plebiscito para Zapatero, pues en eso han centrado la campaña y, con nuestro voto o sin nuestro voto, Europa seguirá avanzando a pesar de nosotros, sólo hasta que vuelva a encontrarse con nuevos e inevitables obstáculos.

Saludos.

El Espantapájaros dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios.

Alfredo:

En cuanto a la burocracia y regulación, la verdad es que la UE lo que tiene son competencias transferidas por los Estados y con eso juega. Recordemos que nadie obliga a los Estados a entrar en la UE.

Puede que cada vez sea más intervencionista, pero eso puede corregirse. Semejante problema no es sólo de la UE, sino de cualquier Estado.

De la Comisión siempre se dice que es un órgano demasiado poderoso y sin control, casi antidemocrático. No es exacto. Para empezar, hay que entender bien el sistema institucional europeo y el principio de representación de intereses. La Comisión representa el interés general de la UE como tal, el Consejo representa los intereses de los Estados miembros y el Parlamento representa a los pueblos de los Estados. Por tanto, la Comisión tiene su papel frente a esas otras instituciones, y en eso radica el control y sus límites. Y aunque la función ejecutiva, que parece la más potente, la ejerza normalmente la Comisión, lo hace por delegación del Consejo.

En segundo término, los miembros de la Comisión son elegidos por el Consejo por mayoría cualificada y por un período de cinco años (renovables). No obstante, habrá cambios importantes con el Tratado de Lisboa.

A la tercera pregunta responderé diciendo que la UE, ahora mismo, tampoco es que haya definido del todo una política exterior común. En todo caso, cada Estado conservará siempre su propia dirección y sus preferencias. Por estar en la UE los Estados no han de renunciar a defender sus intereses y a su individualismo, o al menos tal es la postura que defiendo.

En el cuarto punto estamos plenamente de acuerdo.

Por lo demás, yo también quiero que España esté allí de forma eficaz y que salga ganando, pero para eso también hay que hacer sacrificios y cesiones. No somos Inglaterra y debemos conformarnos, sacar provecho de nuestras posibilidades.

Y, finalmente, sí, no se debe perder la soberanía nacional ni Europa debe convertirse en un contrario de Estados Unidos o de la OTAN. Yo no respaldaría esa deriva. Pero es que Europa, en general, actúa de una forma acomplejada en muchos temas, víctima de su pasado y de la corrección política. Lo que quiero decir es que eso no es un vicio de la UE, sino de sus propios Estados miembros. Si no existiese la UE, la situación en ese aspecto sería la misma.

Atreides:

La clave está en que Europa no es sólo el Parlamento Europeo. Vamos a ver, si un partido político se presentara en España con un programa anti-UE, ganase las elecciones y nos sacase de la Unión, yo no tendría nada que oponer desde el punto de vista democrático. Pero es que esto no ocurre, no parece que haya esa demanda. Que haya abstención alta cuando se vota al Parlamento no debería traducirse en un rechazo generalizado hacia la UE, sino que en que no se alcanza a entender su relevancia. Ahora mismo, mucha gente va abstenerse por perjudicar a Zapatero o a la clase política española.

Creo que los españoles quieren permanecer en la UE y mejorarla desde dentro.

Por lo que se refiere a los comisarios, lo repito: ni son vitalicios ni salen de la nada. La persona puede gustar más o menos y hacer mejor o peor su trabajo, pero el sistema de la UE no es tan malo como lo pintan.

El Espantapájaros dijo...

Andrés:

A estas alturas, hay que ser pragmáticos y realistas. No podemos regresar a los cantones y al caos localista. No es deseable ni posible. Miedo me da verme gobernado por los alcaldes: en las entidades locales es donde más corrupción existe y donde más indefenso puede llegar a estar el individuo.

Pienso que se puede ser patriota y querer estar en la UE al mismo tiempo. Yo no soy un fanático de la UE, no digo que sea la mejor cosa del mundo, pero sí que puede ser un instrumento útil para el futuro.

Samuel:

Gracias. Mi opinión se acerca mucho a la tuya y no tengo más que añadir, excepto en dos puntos:

Si España tuviese la política monetaria, sólo hubiese servido para que Zapatero hubiese devaluado la peseta, lo que no es precisamente deseable.

Y, segundo, comentas que Europa va a seguir avanzando aun sin los votos de la gente. Me parece que empieza a cobrar forma una visión demasiado utópica de cómo debería funcionar una organización internacional.

Quiero concluir repitiendo que yo no soy un adalid de la UE ni su más acérrimo defensor. Se han hecho mal muchas cosas y hay mucho trabajo por delante, y el peligro de desviación está ahí. Mi intención principal, en este artículo, era la de aclarar cuatro puntos:

- Que la UE no es perfecta pero que tiene sus ventajas.

- Mi opinión acerca de cómo debería evolucionar la UE, sin socavar la sobería nacional y de una forma ordenada.

- La legitimidad democrática de sus instituciones.

- Y que merece la pena votar en las elecciones europeas si es que se tiene alguna confianza en la UE.

Alfredo dijo...

Contestaré de forma desordenada pues suelo responder de memoria:

1. Es cierto que si Zapatero tuviese el control de la moneda, devaluaría la peseta -- nada deseable, pero al menos en última instancia, elegimos los políticos. La UE podría hacer exactamente lo mismo: de hecho, ha bajado los tipos de interés.

2. Totalmente de acuerdo en que, hoy por hoy, los españoles en su mayoría (no me incluyo en esa mayoría), quieren seguir siendo parte de la UE, lo entiendo perfectamente, pero no me atrae. Ya que estamos dentro, sí, es preferible mantener el poderío que habíamos conseguido con Aznar: Zapatero ha dinamitado nuestra credibilidad en Europa y España es un país débil y fracasado a nivel internacional. El otro día, leyendo cartas al editor de un periódico EEUU sobre Garzón y los excesos de los jueces en España, la línea general era: "who cares about Spain?" (¿A quién le importa lo que haga España?) Y eso es lo que ha hecho y provocado Zapatero con su PSOE.

Sí sí señores: la mancha que ha dejado Zapatero es irreversible. Si hablamos de dobles varas de medir, ahí están, en el PSOE.

3. Creo que hablar de salidas de la UE es una postura extremista, ciertamente. Irlanda es una nación soberana y sus ciudadanos han dicho que no. En España se votó el sí: pero no podemos ignorar, ya que estamos en esta Unión, los deseos de otras naciones soberanas. Y la señal es clara:

frenemos la centralización absolutista y abandonemos el Tratado.

Y el problema grave, señores:

No podemos construir instituciones políticas en países democráticos sin el consentimiento popular. De momento, ahí es donde fracasan los líderes de las instituciones europeistas.

El Tratado de Lisboa creará un presidente permanente de la UE, un ministro permanente de exteriores,
y una única entidad jurídica, permitiendo de esa forma a que la UE firme tratados, más poderes para la Comisión, y más tribunales de justicia. No queremos eso. Ni creo que nadie por aquí lo pide: lo que pasa es que soy mucho más escéptico a la hora de fiarme de la UE.

La Historia de nuestras negociaciones con la UE, parecen consistir en nosotros cediendo poderes, de la UE asegurarnos sobre sus límites, y luego poco después regresando con una nueve serie de requisitos para darle más poderes a la Comisión (Maastricht) -- y ese es el camino hacia una Europa federal, esto es, hacia una "nacion" o estado europeo. Y no vamos a frenar ese proceso con tan sólo quitar la palabra "federal" de los tratados. Yo creo que existe una amplia mayoría a nivel europeo que no quieren esto.

Por lo demás, estamos de acuerdo con la visión en cuanto al peso de España en la UE pero no con las tácticas a emplear o la metodología.

Voy a atreverme a ser un poco provocador pero es necesario para poder continuar con este debate interesante:

Aplicando la visión que tiene El Espantapájaros sobre Europa, ¿no creen que la forma más eficaz de democratizar la UE es a través de la entrada de más Estados miembros, por ejemplo, Turquía?

El Espantapájaros dijo...

Gracias por tu nueva aportación, Alfredo. Es bueno debatir sobre estos temas.

1- La ventaja es que, cuando la UE baja los tipos de interés, afecta a toda la Unión, por lo que la pérdida de competitividad es menor que si sólo lo hiciera España, o de manera más acusada, frente a otros países.

2- Está claro que con Zapatero España ha perdido relevancia en la UE. La línea a seguir es la marcada por Aznar y sus logros en el Tratado de Niza. Lo que hay que buscar es una España con peso, claro está.

3- Desde mi punto de vista, no es lo más correcto o responsable dejar el destino de la UE en manos irlandesas. Se están buscando soluciones para sacar adelante el Tratado de Lisboa, pero no sería justo que el voto negativo irlandés condicionase a todos los demás. Sea como sea, este tratado no es lo mismo que la tristemente famosa Constitución para Europa.

4- Por último, la entrada en la UE de un país como Turquía no supondría más democracia, sino más problemas. Además, considero un error la última ampliación de la UE. Se tenía que haber hecho más despacio.

Atreides dijo...

Espantapájaros, no es que la UE no sea sólo el Parlamento Europeo, sino que el Parlamento Europeo no pinta nada, y esto es lo grave, pues el órgano que debe ser legislativo no lo es, y tampoco es un órgano de control real, pues no tiene competencias sobre la Comisión Europea. Es decir, el único órgano europeo elegido democrtáticamente no ejerce ningún poder ni legislativo ni decisorio. La Comisión campa a sus anchas, en salas con puertas cerradas, sin votaciones, donde manda el presidente de la Comisión y los otros dicen sí buana.

No les importan los ciudadanos europeos ni van a permitir que los ciudadanos decidan nada ni en plebiscitos ni a través de sus represenantes.

No quiero una Europa así. Por eso, Libertas-Ciudadanos de España es, en este momento, la única alternativa en España a contribuir a un cambio sustancial en Europa.

No quiero que Europa financie a todos los países del mundo y nos meta nuevos países no europeos en la Unión Europea sin cuidar en primer lugar los intereses de los ciudadanos europeos.

Tal como está la Unión, con los inexistentes derechos de los ciudadanos (sólo hay que leer las pocas páginas del Tratado de Lisboa dedicadas al ciudadano), no me interesa la UE mientras que no cambie para bien. Para eso haría falta echar a todos los diputados de los partidos grandes, mediante elecciones, lo que no va a ocurrir, lamentablemente.

El Espantapájaros dijo...

Atreides:

A mi modo de ver, la evolución va en el sentido de una Comisión con poderes cada vez más restringidos y un Parlamento con más funciones y relevancia.

Pero vuelvo a lo antedicho: la Comisión se ocupa de defender los intereses de la UE en cuanto tal, de ahí que sus miembros no sean directamente elegidos por los ciudadanos. Aun así, no es una institución de composición ajena al sistema democrático. En España no elegimos al Presidente del Gobierno, pues lo hace el Parlamento, y nadie duda luego del carácter democrático del Gobierno que forma el Presidente.

No conozco el programa de Libertas-Ciudadanos. Sí sé, en cambio, que el primero de esos partidos fue de los que apoyó el "No" al Tratado de Lisboa en Irlanda, donde nunca se hubo de celebrar un referéndum. ¿De verdad hay motivo o ser tan crítico respecto a la UE, para algunos partidos, es una forma de diferenciarse y llamar la atención?

Por último, el apartado de derechos y libertades está bien cubierto en otros tratados e instrumentos. En lo que sí estoy de acuerdo es en que Europa no debe crecer para siempre.

Atreides dijo...

Sí lo hay, Espantapájaros, ¿has leído algo del Tratado? Yo estoy a favor que los tratados de este tipo sean pasados por plebiscitos en todos los países miembro y que, si fracasan, tengan que rehacerlo para que sea algo que la gente pueda aceptar. Libertas no está en contra de la UE, está en contra de la dictadura de Bruselas dirigida por una Comisión sin legitimidad democrática y que defiende intereses que marcan grupos en la sombra y no los ciudadanos.

Pásate por http://federacion.centro.ciudadanos-cs.org/, hay un enlace al programa.

Red Hispania dijo...

Estimado amigo:

Acabamos de crear Red Hispania, el blog de la Blogosfera Hispánica.

Este blog colectivo pretende ser un punto de unión entre todas aquellas personas concienciadas con la unidad de España y con los graves problemas que atraviesa actualmente la realidad nacional.

Un nexo en el que confluirán diversas perspectivas para afrontar los distintos retos de la España de nuestro tiempo.
Una unión en la que es más lo que nos une que lo que nos separa: nuestro amor a la Patria.

Para participar en él, simplemente deberás estar incluido en la Blogosfera Hispánica y solicitarnos por correo, desde tu usuario blogger, que deseas participar en el mismo, escribiéndonos a redhispania@gmail.com.

En la Red Hispania podrás escribir cualquier artículo relacionado con la realidad española desde tu punto de vista, ya sea formal o irónico.

Podrás incluir artículos específicos que redactes para Red Hispania o que ya hayas escrito en tus blogs previamente, a los que podrás dar toda la publicidad que desees y realizar todos los links que quieras.

Sólo se exigirá la condición de que, aquello que escribas no incluya ningún insulto, difamación ni acusación punible contra ninguna persona o institución, a menos que exista una sentencia judicial firme y demostrable que avale esta última. Cualquier entrada que incluyera un ataque de esas características sería borrada.

Aspiramos a convertirnos con el tiempo en la voz de aquellos españoles que, hartos de seguir soportando la situación actual, han decidido tomar la iniciativa para realizar un auténtico cambio.
La unión hace la fuerza.

http://redhispania.blogspot.com

RH

Nicholas Van Orton dijo...

Yo no votaré, estimado amigo. La UE me parece un engendro, un enrevesado mundo con el que pretenden establecer uniones contra natura. Asimismo, la perdida de soberanía que ello comporta me intranquiliza, y más cuando observas el bajo perfil de los políticos que rigen los destinos de Europa, la vieja puta. Por otro lado, es evidente que pretenden gobernar de espaldas a los ciudadanos, incluso parece que molestamos. Si a estas alturas del engendro, en el que de unión hay poco, todo son problemas…¿qué ocurrirá el día que decidan armonizar políticas fiscales o de verdad quieran completar la unión monetaria? Te recuerdo que las decisiones en ambas materias afectan a la economía de los países; naciones que no tienen niveles similares de crecimiento, PIB, etc. De la misma forma, la pretensión final de convertir el BCE en una especie de Reserva Federal me pone los pelos de punta. ¿Te imaginas lo que eso puede afectar a las políticas de empleo de cada nación? Supongo que muchos rescatarán la expresión de “la Europa de dos velocidades”; pues para esa nueva filfa…¡qué les vote su pastelera madre!
Saludos.

Alfredo dijo...

No entiendo qué tiene de malo que se celebren referendums, es lo más democrático que pueda tener un ciudadano para pronunciarse sobre algo tan importante.

Segundo, entiendo la postura de Espantapájaros completamente, pero no comparto la idea de Europa, porque la UE está comprometida con el Estado de bienestar por ejemplo en vez de la libertad.

Estoy de acuerdo con lo de Turquia. Es cierto que los paises no deben estar dependiendo del voto irlandés pero no veo por qué no se deben celebrar los referendums.

El Espantapájaros dijo...

El Tratado de Lisboa es un tratado modificador de otros dos. Sobre todo busca mejorar el funcionamiento de la UE y, además, no veo por qué ha de ser tan malo si da más poder al Parlamento, reduce los miembros de la Comisión y resuelve el problema de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. Por culpa de Irlanda se bloqueó un proceso destinado al éxito. Ya sé que hay otros puntos oscuros y que Lisboa es el hermano menor de la Constitución para Europa, pero no es lo mismo.

Tendría más lógica que se hiciese un referéndum consultivo a la hora de entrar o no en la UE, o si los cambios fuesen de una magnitud esencial, pero no es el caso. Los sujetos internacionales con capacidad para celebrar tratados son los Estados, y los de la UE son Estados democráticos cuyos gobiernos están sometidos al juicio de las urnas, por lo que parece innecesario el recurso al referéndum.

Van Orton:

Es cierto que la Unión tiene problemas, eso no lo niego, y problemas grandes. Pero mi creencia es que eso puede cambiar a mejor y que la UE siga funcionando, y para ello lo mejor es desatascar el Tratado de Lisboa y, a partir de ahí, ver si la evolución es correcta o no.

Alfredo dijo...

Espantapájaros:

Poderoso argumento, sí, (lo de que los Estados son los que tienen capacidad para tratar los tratados), básicamente, creo que tu postura se reduce a

"Para España, la única forma de llegar a ser algo importante, es a través de la UE", ¿correcto? Si tu intención es esa, comprendo los argumentos, son muy poderosos, pero personalmente no me convence el proyecto que quiere la UE en materia de socialismo por ejemplo ni me gusta su política exterior actual, que consiste en un anti israelismo fanático y el desarmamento.

Dos cosas más que me molestan del Tratado de Lisboa:

1) consolida el concepto de "ciudadanía europea" aunque eso ya existe pero lo reafirma en términos más fuertes, lo cual va en contra de mi visión de una Europa de las patrias.

2) Más problemático es que sigue estando comprometido con el socialismo. Mira lo que dice el art. 5a:

“in defining and implementing its policies and activities, the Union shall take into account requirements linked to the promotion of a high level of employment, the guarantee of adequate social protec-
tion, the fight against social exclusion, and a high level of education, training and protection
of human health"

Vamos que, incluso es más socialista que la propia CEspañola. Y lo que es más pavoroso, daría poderes exclusivas para que la UE regule eso en los Estados miembros.

Es responsable votar, sí, no lo niego, pero lo que creo que vamos a ver, en los resultados, es un ascenso de partidos euroescepticos. Igual me equivoco, pero es la sensación que tengo.

Atreides dijo...

El Tratado de Lisboa sólo busca mejorar las prebendas de los políticos que viven muy bien con este sistema hiperinflado de burócratas. Para el ciudadano hay apenas 5 páginas sin contenido real.

La ciudadanía europea es una memez mientras no exista un pasaporte único europeo y un DNI único europeo concediendo a todos los mismos derechos en cualquier estado miembro (trato nacional, derechos políticos plenos).

Lo importante, lo que afecta al ciudadano en su vida diaria como persona con derechos civiles y políticos, no s eregula más que de forma chapucera o ambigua. Lo accesorio, las prebendas y los altos comisarios casi vitalicios, se regulan en decenas de páginas sin intervención del Parlamento. Los parlamentos nacionales se reducen a meros órganos de trámite sin soberanía, y ésta se transfiere a comisarios comunitarios sin legitimación real.

El Espantapájaros dijo...

Alfredo:

Sí, mi postura es la que describes, con matices (porque España también debería reforzar su vocación atlantista), claro está, pero creo que podría suscribirla.

Yo comprendo también las posturas contrarias o de desconfianza hacia a la UE. En lo concerniente a la política exterior, es muy cierto que prima --excepto, tal vez, en el caso alemán-- el rechazo hacia Israel y, en general, una actitud sumisa y blanda, pero eso es producto de complejos históricos de los que no son capaces de desprenderse los países europeos. Es decir, la UE no es la responsable de esas actitudes.

Ese artículo que mencionas va a ser meramente programático, en la práctica los Estados miembros podrán ser más o menos liberales según quién los gobierne. A mí me parece imposible una intervención muy descarada de los órganos de la UE en ese tipo de orientaciones. También se quiso introducir una referencia a la libre competencia y al mercado pero Francia se opuso (¡!).

Pueden ascender los partidos euroescépticos, pero sólo en la medida en que haya una fuerte abstención (que no siempre tiene que ver con un descontento respecto a la UE).

Atreides:

Tienes razón al comentar que, ciertamente, la UE parece tan enrevesada como creada para favorecer a los políticos y burócratas. Pero no nos podemos detener ahí. Quiero creer que hay algo más y que, a lo largo de los años, la UE ha obtenido grandes logros, ha mejorado la vida de los ciudadanos de sus Estados miembros y se ha convertido en una potencia económica conjunta y un mercado libre y abierto, generando prosperidad.

El Tratado de Lisboa, a mi entender, no está pensado como una carta de derechos, pues esa materia ya está regulada, sino como una reforma de las instituciones y organización de la UE.

Atreides dijo...

Si el Tratado hace de constitución, es un bodrio difícil de tragar. Por otra parte, los derechos no están regulados (véase Tratado de Lisboa: todo vaguedades). Ejemplo: Ahora un comunitario en España no tiene ni derecho a una tarjeta de residente ni a DNI de su país. Si empezamos por allí, las cosas se complican cuanto más importantes sean los derechos. Otro ejemplo: Si un jubilado alemán se traslada a vivir a otro país miembro de la UE se le quita el 10% de su pensión. ¿Igualdad? Otro ejemplo: La normativa española para obtener la nacionalidad es discriminatoria y desigual, diría que es la más restrictiva para comunitarios. ¿Ciudadanía europea? Un jamón. No existen regulaciones claras ni de titulaciones ni de seguridad social que garanticen la igualdad en derechos y libertad de movimiento, todo es burocracia complicadísima. La idea europea es buena, pero lo que han hecho con ella es nefasto. Hay que cambiar las cosas.
¿Qué te parece la Resolución de Estrasburgo de 1973? Si es que la puedes encontrar, porque es bastante secreta. En ella nos vendieron a los musulmanes, por ejemplo. ¿Con qué legitimidad? Ninguna. ¿Prteguntaron al pueblo? No. ¿Cuántos estados miembro había para decidir esas cosas? pocos.

Alfredo dijo...

Entiendo ahora por completo las aclaraciones del Espantapajaros, no obstante, tal y como dije ayer>

"Las elecciones europeas empezaron esta noche con un resultado algo desalentador para los más europeístas, con el ascenso de un ultraderechista en un país decidido a desafiar las normas comunitarias y donde la abstención, como hace cinco años, ha llegado al 60%."

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/04/union_europea/1244142658.html

Andrés Álvarez Fernández dijo...

No lo siento, esa pretensión universalista e internacionalista es la utilizada para afirmar el nacionalismo y el centralismo. Yo soy un patriota, y mi patria no es sólo España, mi patria es también Galicia y también mi Vigo natal y mi Santiago adoptivo. No permitiré que en aras de la modernidad y de ideas absurdas e imposibles se haga del Estado, europeo o español, el monopolista del poder y de la vida privada, con el que no rivalicen ni la nación, ni las regiones ni tampoco los municipios.

Yo soy localista. Y regionalista, y también españolista. Ser todo eso es ser liberal y patriota, lo contrario, dicho tajante y vehementemente, es ser un estatalista y un expatriado. Como dijo Alfredo, la soberanía parcial no es nada. España sólo debe estar unida a Europa y al resto del Mundo por relaciones de cooperación y amistad con el concierto de las naciones, no mediante siniestras ensoñaciones orwellianas.

El Espantapájaros dijo...

Andrés:

En primer lugar, estamos hablando de la UE, no del Estado frente a la división provincial y municipal, y es harto exagerado decir que la UE es una "siniestra ensoñación orwelliana". Si así fuese, estaría en su contra por totalitaria. Pero, francamente, no parece que lo sea. Se la puede criticar, se puede dejar de ir a votar y... ¡hasta se puede paralizar la entrada en vigor de un tratado porque un país de segunda, en un referéndum, haya dicho que no entiende de la misa la media!

Además, no me cansaré de repetirlo: los Estados están en la UE porque quieren, libre y voluntariamente, y les resulta normalmente beneficioso, y eso también es fruto de las relaciones internacionales, de la cooperación, etcétera. Y no hay merma alguna de la soberanía, el Estado sigue siendo totalmente soberano, pues las competencias, sí, han sido transferidas a la UE, pero su titularidad sigue en manos del Estado. De modo que, si un Estado quiere abandonar la UE, puede hacerlo. Es imposible hablar, en estas circunstancias, de pérdida de sobernía o de totalitarismo, en un sistema que se caracteriza por su apertura, por sus controles, por su respeto a los derechos fundamentales y por su vocación por la libertad. No será perfecto, pero tampoco es lo peor que nos ha podido pasar.

Por lo demás, el problema es cuando las regiones se convierten al nacionalismo y rivalizan con el Estado-nación, que es lo que ocurre en España. Otra situación me es desconocida.

Eso sí, antes que verme gobernado por el alcalde de un pueblo con poderes absolutos, o peor aún, por una infame diputación provincial, preferiría un Estado centralizado que ahogara todo lo demás. ¡Al menos el tirano sólo sería uno! Hasta donde sé, es más fácil restringir la libertad e infringir la ley en ámbitos y espacios reducidos, sustraídos al control general. Los más sonados casos de corrupción actuales se han originado en municipios o en CCAA, y son las policías locales o autonómicas (caso sangrante de los Mozos de Escuadra) las que más miedo dan.

Andrés Álvarez Fernández dijo...

Y usted se dice liberal y patriota...En fin, visto lo visto, no voy a perder el tiempo en debates estériles.

Con Dios.

El Espantapájaros dijo...

Por supuesto, soy liberal y patriota a fuer de centralista, atlantista y amigo de la UE. No digo que no deba haber una descentralización, pero de ahí a ciertos extremos hay un mundo.