Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, marzo 22, 2009

PROGRESISTAS VILES

Desde que fue destituido de su deshonroso cargo de director de Público, el primer diario gratuito que se vende, Ignacio Escolar se ha vuelto más radical y agresivo que nunca. Está desquiciado y, en su ceguera ideológica, dispara de cualquier manera contra todo detractor de los dogmas progresistas. A fin de cuentas, tiene toda una caverna que alimentar, una caverna ubicada en los comentarios de su espacio.

Como ustedes saben, Jesús Neira concedió una entrevista a Antena 3 la semana pasada. El profesor demostró sus ganas de vivir, su fuerza, y habló con lucidez. A Escolar le chocó que llamara cucaracha a su infame agresor y que afirmase que, si le hubiesen atacado de frente, habría podido defenderse. Eso motivó a Escolar a ridiculizar al profesor en su espacio, tachándole poco menos que de maleante. ¿Es que una persona que ha estado entre la vida y la muerte, una persona físicamente destrozada y que ha perdido mucho, no puede ni insultar al cobarde que le atacó por la espalda? Parece que no. Y la razón de tal limitación es bien sencilla: Neira aceptó el puesto que le ofreció Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid. Algo así es verdaderamente imperdonable.

Además, el profesor –todo un símbolo para la ciudadanía--, aunque defendió a una mujer del maltrato y, con su acción, ha insuflado determinación a la sociedad para luchar contra ese problema, no es precisamente de izquierdas, con lo que queda anulado todo lo anterior y pasa a ser blanco de las críticas irrespetuosas del hombre (¿?) que dirigió unos mugrientos papeles.

Desde el fondo de la pocilga, los comentaristas de Escolar también criticaron a Neira porque fuese a colaborar en un programa de televisión. ¡Como si una persona no pudiese hacer lo que le da gana cuando le ofrecen un trabajo! Neira no tiene por qué renunciar a un buen sueldo y a un espacio que le permita divulgar sus opiniones. El propio Escolar estuvo en 59 segundos, haciendo el ridículo, por supuesto.

Escolar siempre va a más. Anteayer mismo, escribió un mensaje corto que decía así: "Ayer leí un prospecto de un champú anticaspa y, qué raro, no decía nada de Marta del Castillo". Esos mensajes, pura basura, constituyen carnaza para los buitres de su espacio, y Escolar ni se molesta en argumentar. Le es suficiente con soltar su ingeniosa broma y dejar que otros la desarrollen.

Se podrá estar de acuerdo o no con lo que propone el padre de Marta del Castillo, con la cadena perpetua y demás, pero, evidentemente, es un padre destrozado y desesperado ante la inanidad de la Justicia y la policía españolas. Normal que se queje en cuanto le ponen un micrófono delante. Escolar, no obstante, pasa por encima de todo y, de nuevo por una cuestión de la progresía, se mofa de quienes sufren, sin ningún tipo de consideración o matización, sólo porque no piensan como él.

Esto no son más que ejemplos de la aplicación práctica de una importante teoría progresista, la de la pérdida de libertades y derechos, cuya afirmación básica es que si una persona adquiere relevancia y popularidad por una desgracia personal o por un atentado de ETA, automáticamente adquiere la condición de ciudadano de segunda, que debe quedar bajo la tutela de las fuerzas progresistas. Así, cuando las víctimas del terrorismo protestaban, con razón, por la negociación de Zapatero con ETA, no sólo se les negaba libertad de expresión, sino también poder acogerse a una opción política determinada (el PP). Es decir, que las víctimas, por su condición de tales, ni pueden opinar ni pueden apoyar al PP, según Escolar y su banda. Una derivación de esta teoría es que, en caso de ser un proetarra, tienes más posibilidades que nadie de que te concedan un espacio de opinión en Público, unos papeles que el genial Nicholas van Orton definió como una mezcla entre hoja parroquial del PSOE y catálogo de rebajas de ZP.

Si Neira fuese un típico profesor universitario de izquierdas y dedicara su entrevista a alabar a Zapatero, a Aída o como se llame y a echar pestes de la sanidad pública madrileña, entonces sería, no ya héroe, deidad. Como no es así, merece ser llamado macarra, héroe con pies de barro, vendido y otras lindezas. Y si el padre de Marta del Castillo fuese por ahí diciendo que la muerte de su hija es culpa de Aznar, sería Ministro de Justicia por aclamación progresista.

7 comentarios:

Alfredo dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dice aunque debo confesar que Neira no es mi atribulado patrón. Reconozco su mérito pero por lo general no me gustan los sensacionalismos de ningún tipo.

Samuel dijo...

Un buen ejemplar este Ignacio; nunca un apellido le vino tan bien pintado a un individuo. El hombre está en sus horas bajas, sin embargo, y sobre alguien ha de descargar su rabia.

Supongo que si le molesta tanto el asunto de Jesús Neira o Marta del Castillo en los medios será porque no le importa mucho que se haga justicia a las víctimas. Es verdad que son casos horripilantes y no debe legislarse en caliente, pero mucho me temo que los intereses de Escolar transiten por otros caminos y, de plantearse el procesamiento de Aznar, él sería el primero en exigir rapidez al Estado de Derecho...

Un saludo.

samueldl dijo...

Muy bueno el post. Lo cierto es que estos predicadores de una supuesta libertad que ni ellos mismos se la creen, caen una vez tras otras en el agujero negro de la anulación intelectual.

En cuanto a lo que comentas respecto al agresor o la "broma" del anticaspa, esta izquierda que se llama a sí misma progresista -cuando a efectos reales es todo lo contrario- ha llegado a unos niveles de inmoralidad lancinantes. Al final, resulta que la defensa personal o a terceros se convierte en un acto despreciable en sí mismo, al margen de las circunstancias que lo rodeen. La intrahistoria, la médula neurálgica de todo esto es lo de siempre: esa visión pseudoprogresista de que el delincuente no es más que un producto de la sociedad, por lo que hay que tenderle puentes y no castigarlo. ¡Chúpate esa!

Vivimos en un país donde la ausencia de principios morales de base así como el sentido de la justicia brillan como una patena por su ausencia. Patético.

Saludos

El Espantapájaros dijo...

Alfredo:

Al final, el excesivo contacto con los medios de comunicación puede provocar efectos adversos, como el sensacionalismo. Nadie lo niega. Pero de ahí a ser tan despectivo como Escolar, que además lo hace por motivos sectarios, media un buen trecho.

Samuel:

Ya conocemos bien la hipocresía de la progresía. El recibimiento de Zapatero al padre de Marta del Castillo me pareció desafortunado, y no un gesto de buena voluntad. Y, sin duda, intentar legislar desde la calle no es lo más apropiado. Sin embargo, es perfectamente comprensible la lucha de ese hombre por la cadena perpetua o por lo que sea.

Es curiosa esa fanatasía de los progresistas españoles de procesar a Aznar... Supongo que como González estuvo a punto de serlo, les quedó ese trauma y de alguna manera le tienen que dar salida.

Samueldl

Muchas gracias. Los progresistas españoles practican con gran maestría lo que se llama inversión de valores, cuando les conviene. Si hay un Ministerio de Igualdad pidiendo que se actúe contra el maltrato y alguien lo hace, pero luego ese alguien no termina de ajustarse a los cánones, entonces ya surgen las dudas en torno a él.

Lo mismo pasa con Bolonia, por ejemplo, y hago referencia a tu artículo del otro día. Si los rebeldes de pacotilla coartan a quienes no comulgan con su radicalismo y provocan a la policía a pedradas, son los salvadores de la universidad. Pero si los agentes de la ley responden y restauran el orden, son fuerzas represoras franquistas. Por favor.

Anónimo dijo...

por que todos los fachitas sois homosexuales???

Polythene Pam dijo...

Se dice que "si a los 20 años no eres de izquierda, no tienes corazón. Si a los 40 años no eres de derecha, no tienes cerebro".. independientemente de lo radical que pueda parecer el dicho, la cuestión viene a que me parece absurdo que alguien (Escolar en este caso concreto, la sociedad en general) tenga ese complejo adolescente acerca de la derecha..y ya no derecha como tal, si no del PP en concreto.. aunque quizá la vergüenza ontólogica que recubre a todos los afines (o tirando a) esa postura política sea lo que más me llame la atención... Mi conclusión es q partimos de una visión política "movida" nuestras nociones de derecha o izquierda (llámale X) están bastante desequilibradas porque franco (y muchos otros etceteras) sobrevuela las cabezas de la gente, paradójicamente mucho más sobre las de gente que ni había nacido cuando murió y que lo sacan a colación cada vez que pueden...pero eso ya es otra historia...


Realmente, lo que más me fastidia (y lo que venía a comentar en principio) es que con el diario público vengan unas películas, unas láminas y unas promociones en general tan molonas... imposible resistirse a veces, personalmente.

Nicholas Van Orton dijo...

El pobre Escolar — en pocas ocasiones un apellido describe con tanta exactitud— no entendió que sería carne de cañón para un tipo tan pamemas y mediocre como ZP. Una cuestión es intervenir en tertulias radiofónicas (los padres siempre cuidan a sus retoños); y otra muy diferente, dirigir un periódico. En el mundillo ( o “submundillo” para muchos) de la prensa cundieron las carcajadas cuando se conoció el nombramiento de Escolar para ocupar la dirección de Público; incluso se cruzaron apuestas sobre cuánto duraría al frente de la publicación. Intentar contrarrestar a El País con una chufla ( el término incluye a su ex director) como Público sólo tiene lógica en una mente tan atormentada como la de ZP. En fin: fue bonito mientras duró; pero el tiempo y los intereses del patrón ponen a cada uno en su lugar. No se lo expliques a nadie, Espantapájaros, pero algunos, sin duda alguna con muy mala idea, explican que con el paso de Escolar por Público ha nacido un nuevo tipo de periodista: “el periodista de serrín”, que está en el suelo para empapar los orines del que siempre mea fuera de tiesto.
Saludos.