Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, noviembre 09, 2008

UN COMIENZO Y UN FINAL

El senador Barack Obama ha ganado las elecciones en Estados Unidos por una abrumadora mayoría de votos electorales (369 por sólo 163 de McCain). Debemos felicitar al vencedor y confiar en el criterio del pueblo americano en este momento de cambio. Desde el principio aposté por McCain, porque me parecía un mejor candidato; pero Obama, a pesar de todo lo que pueda objetarse, quizá se convierta en un gran Presidente. Los retos que le aguardan no son pequeños, así que es de esperar que este hombre --que ha demostrado que es capaz de satisfacer sus elevadas ambiciones-- sea capaz de afrontarlos con resolución y solvencia.

Las causas de la derrota republicana son muchas: el propio deseo de alternancia tras ocho de años de George W. Bush, una floja campaña por parte de McCain, sólo enmendada en la recta final... La estrategia de Barack Obama, en el aspecto positivo, ha consistido en apelar a los sentimientos, a la esperanza, a la ilusión de sus compatriotas; en el negativo, en descalificar a su oponente como mero heredero de Bush (por haber votado con él un 90% de las veces) y en burlarse en infinidad de ocasiones de la frase aquella de los "fundamentos sólidos de la economía". Si a ello sumamos una campaña de propaganda masiva, el éxito era probable y nada inexplicable.

No me emocionan las absurdas manifestaciones de júbilo que se están dando entre los españoles. Obama tiene una serie de tareas que acometer, en la economía, en las relaciones internacionales, en la lucha contra el terrorismo, pero, sinceramente, ni quiero ni espero que me arregle la vida. Alfredo Valcárcel ha analizado el libro Dreams from My Father (1995), hallando evidencias de resentimiento y odio racial. Me conformaría con que el presidente electo Obama haya rectificado sus opiniones más radicales y que, por tanto, gobierne Estados Unidos con moderación y sin dar bandazos.

Es posible que me hubiera entusiasmado más el análisis del resultado de estas históricas elecciones de no haber sido por un suceso luctuoso que hizo que el miércoles fuese un día triste. La muerte de Michael Crichton supuso para mí una desagradable sorpresa. Admiraba a este escritor como a ningún otro y le consideraba un verdadero maestro.

De pequeño, Jurassic Park fue una de mis películas favoritas. Hoy lo sigue siendo. Y siempre que se mencionaba el nombre de Michael Crichton como creador de la mítica aventura --y de la atractiva hipótesis--, inclinaba la cabeza con respeto, tal y como hacía Bismarck con Cánovas. Aparte de la influencia que tuvo en mí esa película, su libro y la continuación (El mundo perdido), también me proporcionaron gratos momentos otros títulos, como Un caso de urgencia (1968), que leí hace un año. Gracias a Estado de miedo (2004) y a sus conferencias sobre el clima comencé a volverme escéptico frente a los dogmas del calentamiento global y de los ecologistas, con sus deseos de obligar a la población a comulgar con las ruedas de molino de su religión. De hecho, en el último libro de Václav Klaus se cita a Crichton en diversas ocasiones.

El número uno poseía un estilo literario ágil y desenfadado pero sustancioso, totalmente superior al de los pomposos y barrocos escritores españoles, cultivadores de la nada y de las más conspicuas aberraciones frente al potencial imaginativo, dotado de conocimientos científicos y técnicos, de Crichton. Por eso les pido que, si van a criticar a mi ídolo, no lo hagan sobre la base de comentarios resentidos y cutres. Crichton merece respeto y reconocimiento. ¿Qué grandes novelas se habrán perdido con este inesperado, prematuro fallecimiento?

4 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Cuando se estrenó Jurassic Park, en 1993, fui a verla con unos amigos... y luego lo hice dos veces más, solo. Me maravilló pese a su mensaje anticientífico. John Hammond se preguntaba una cosa a la que tengo respuesta: "¿Alguien entiende lo que trato de hacer aquí?". Yo lo entendí a la perfección. Memorable la escena de Alan Grant con los ojos llenos de lágrimas y musitando: "Era cierto van en manadas, era cierto...".

Jurassic Park II y III horrorosas.

El Espantapájaros dijo...

Sí, yo también estaba con John Hammond e InGen. En el libro el primero tiene un final trágico.

Es cierto que "El mundo perdido" no es tan buena como "Jurassic Park", pero, además de los dinosaurios, a mí me sedujeron dos cosas: la música de John Williams, imprescindible; y la escena en que los mercenarios de InGen, armados y bien equipados, cazan a los dinosaurios sin contemplaciones, con el CEO Peter Ludlow al frente.

Alfredo dijo...

Bueno yo considero que ese libro, después de leerlo todo, es una versión de Mein Kampf en un "todo a cien." Lo siento pero es mi opinión obviamente.

La última vez que vi un libro tan cargado de racismo (aunque esta vez anti blanco), fue en una reunión de supremacistas blancos en Charleston, Carolina del Sur.

Aviso a los lectores: No, yo no participé en esa reunión sino que fui como observador.

Para que yo diga que un libro es racial o al menos, racialista, tiene que ser algo bastante exagerado ya que yo no soy nada políticamente correcto. Así que si yo lo digo, es por algo.


Una de sus últimas líneas o "overtures" como dicen los anglosajones es cuando dice que muchos negros no dicen nada porque "no saben qué es lo estarán pensando o pensarán los blancos."

Permítame, Señor Obama, con todo mis respetos y sin acritud (en serio) decirle algo sobre "los blancos": los blancos no se pasan los días pensando en los negros, ni en "otros grupos." Pensamos que todos los demás son culturalmente inferiores pero preferimos daros una oportunidad para que os integréis (como usted ha hecho) en la cultura predominante. Somos así de buenos. De verdad: somos encantadores.

Anónimo dijo...

Si Soros y Brzezinski apoyan al mulato es que nada cambiará; bueno, alguna cuestión estética y poco más. Los que “tiran al pichón” ya realizan prácticas por si acaso.
Saludos.

Fdo: Nicholas van Orton