Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







sábado, septiembre 13, 2008

UN PLAN MENOS, PERO EL OSO SIGUE AHÍ

El Tribunal Constitucional ha desbaratado los planes de Ibarreche acerca de convocar un incomprensible referéndum en la región que con escaso o nulo acierto preside. Era evidente que el TC se pronunciaría en el sentido de anular la consulta, pues no puede la parte decidir por el todo y, además, deben respetarse los procedimientos constitucional y legalmente establecidos. Ibarreche, sin embargo, ha aparecido junto a sus secuaces y ha anunciado que va a seguir dando la tabarra, pidiendo que se denuncie ante Europa el Estado al que él pertenece.

La pesadez nacionalista es extrema. La erosión que provoca, considerable. España gasta demasiada energía en dar respuesta a auténticas locuras, energía que podría dedicarse a hacer más grande y poderoso este país. Los disparates de Ibarreche no valen el papel en que está escrita la sentencia del TC. El PNV, con sus investigaciones sobre el ADN vasco y su ambigüedad hacia ETA, es un partido racista y con inclinaciones totalitarias, pero después de todo posee la llave de los Presupuestos Generales del Estado. ¿A costa de qué cesiones y enjuagues apoyará esta gentuza los presupuestos de Solbes? De seguro que supondrá un perjuicio para la mayoría de españoles, aunque nos lo quieran ocultar.

Todo está muy claro. Hay que arrebatar progresivamente el poder de chantaje parlamentario a los nacionalistas, mediante las reformas democráticas y los pactos que sean necesarios, y junto a ello debe procederse a una devolución de competencias básicas al Estado, sobre todo la educación. Porque es meridiano que si uno coge a un palurdo en ciernes y le empieza a repetir que él pertenece a una raza diferente o especial, con hechos diferenciales, con una cultura superior, y que su país es oprimido y explotado por un malvado Estado centralista y que eso ha sido así históricamente, al final se lo acabará creyendo y tendremos a un nacionalista que votará nacionalista, a no ser que pueda formarse individualmente y escapar del pensamiento único.

En un reciente artículo en Libertad Digital, Pío Moa avisaba sobre un manifiesto que pretenden lanzar algunos individuos relacionados con la siniestra plataforma separatista Galeuzca. "Y hablan de sí mismos como ‘gallegos, vascos y catalanes’ como si quienes discrepamos de ellos fuéramos de otras regiones o como si su procedencia regional les autorizase a escribir cualquier disparate. Yo, desde luego, soy tan gallego como los gallegos de ese manifiesto y no estoy dispuesto a que unos botarates me excluyan porque no les gusten mis escritos", protesta Moa. Y lo hace con toda la razón. Ya estamos prevenidos.

2 comentarios:

Atreides dijo...

Te he dejado un premio en mi blog.

Anónimo dijo...

Dejeló usted que siga reclamando el derecho que no tiene, así andará el hombrecillo entretenido.
Lastima que los ciudadanos del País Vasco no se merezcan un elemento como este, pero dicen, que tenemos lo que nos merecemos.
Un Saludo ciudadano.

EnUnLugarDeReus.