Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







lunes, agosto 11, 2008

DESCANSANDO EN OROPESA

He pasado las dos últimas semanas veraneando en Oropesa del Mar, localidad mediterránea conocida porque Aznar solía pasar allí sus vacaciones de agosto. Mis vacaciones ideales son así de simples: sin grandeza, lugares exóticos u originalidad, sólo una mañana de playa, paseos en la tarde y lecturas en la terraza a todas horas (esta vez ha habido una elevada dosis de Stephen King, pero también de Gaston Leroux, autor de El fantasma de la Ópera). No obstante, para compensar, a finales de mes viajo a Londres. Allí procuraré fotografiarme en las rejas de Downing Street o junto a la estatua de Disraeli.

En Oropesa ya había estado en el pasado, pero no en la zona de Marina d’ Or, tan denostada. ¿Qué vi allí? Desde luego, no devastación y horrores urbanísticos, sino orden y limpieza; extensas zonas verdes y bellos apartamentos; simpáticos turistas extranjeros y buen ambiente. Dicha empresa tiene grandes proyectos en marcha, algunos de los cuales despertaron mi ilusión, como el del restaurante temático de Alcatraz y otros muchos. Los ecologistas deben de estar muy alterados. Que se fastidien.

Mañana o pasado comentaré algunas noticias relacionadas con el Gobierno y la Audiencia Nacional. Lo que quiero decir es que hay que analizar sus rotundos fracasos. Hoy pretendía volver a poner verde a Escolar, pero entré en su bitácora y me desanimé. Descubrí que él y los suyos, siempre devotos y beatos, estaban disertando sobre cierto predicador que no conozco. Esta gente nunca desatiende su asistencia a la Iglesia. No me extraña que les guste Hussein Obama.

2 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Bienvenido, Espantapájaros. ¿Cómo es eso de Alcatraz? ¿La isla-prisión de San Francisco? Mi hermana estuvo en ella hace unos años.

El Espantapájaros dijo...

En los dominios de Marina d'Or en Oropesa hay una enorme sala de exposiciones. Allí muestran maquetas de sus proyectos futuros, que conforman una especie de parque temático entre Oropesa y Cabanes, y en ese parque tenemos un restaurante que es como Alcatraz: rodeado de verjas con alambre de espino y con edificios de cemento como los de la isla-prisión. Hasta tiene su torre de vigilancia. También me llamaron la atención un edificio con King Kong colgado, una bolera jurásica y unas construcciones egipcias. No sé cuándo estará listo todo eso, pero verlo allí era realmente interesante.