Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







martes, julio 08, 2008

EL DÍA DEL MAL. UN EJEMPLAR CHICO NORTEAMERICANO Y UN RETORCIDO ASESINO EN SERIE

Recientemente, he visto dos películas en el canal TNT que merecen cierto comentario aquí. La primera es Verano de corrupción (1998), de Bryan Singer, con el gran Ian McKellen y Brad Renfro (fallecido en enero de este año) como protagonistas. Esta película está basada en una novela corta de Stephen King: El alumno aventajado, que a mí me emociona más por tener un final dramático y cortante, y porque es imposible no sentir simpatía por Todd Browden, el audaz chico.

Tanto en la película como en la novela, Todd descubre que en su vecindario habita un anciano oficial de las SS, un criminal de guerra buscado. Le amenaza con llamar a la policía, pero sólo quiere que el viejo le cuente sus historias, qué pasaba en los campos de exterminio, con todo lujo de detalles. A partir de ahí, se entabla una relación peculiar entre ambos, marcada por los chantajes, el amor y el odio y por la ayuda mutua que, eventualmente, se ven obligados a dispensarse.

Verano de corrupción explota el tema de la fascinación por el mal. Sobre todo en la película, el espectador entiende que Todd ya tiene la semilla de la oscuridad antes de conocer al nazi, Dussander, pero florece desde entonces.

Las actuaciones son buenas, no aburre en ningún momento y tiene escenas memorables, además de un digno final.

La segunda película, ya en un nivel más bajo de calidad, es Saw II (2005). Sé que a muchos les resulta desagradable este tipo de cine, de asesinos en serie y víctimas desvalidas. Lo que uno busca en esta película es satisfacer el morbo y recrearse en los horribles juegos propuestos por el villano. Y eso está muy logrado. Por ejemplo, cuando una de las protagonistas se lanza a la piscina de agujas hipodérmicas a buscar una llave, o el chocante comienzo, también relacionado con una llave escondida en... otro lugar.

Por otra parte, si olvidamos las torturas, la trama no es tan endeble y engancha con facilidad. Al asesino le tiene la policía, pero él tiene al hijo del jefe de los policías, y ahí empieza el juego. Que se abstengan los sensibles.

4 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

No puedo comentar mucho porque no he visto ninguna, aunque la de Bryan Singer la conozco de oídas. Su historia me recuerda lo ocurrido recientemente durante la Eurocopa, con el "hallazgo" del supuesto criminal de guerra nazi Milivoj Asner, que estaba viendo tranquilamente los partidos con su mujer. Parece que no tienen muchas pruebas contra él, pero lo quieren juzgar de todos modos. Yo estoy de acuerdo con lo expresado por Joerg Haider y creo que a un nonagenario hay que dejarlo que viva sus últimos días en paz. Y me da igual que haya combatido por el Tercer Reich, por la URSS o por el Imperio japonés.

Nicholas Van Orton dijo...

Cuando salen a la luz viejas historias de viejos nazis…algo trama Israel.
Saludos.

braincrapped dijo...

Yo con los telediarios ya tengo suficiente ^_^

Anónimo dijo...

Como la gente del publico norteamericano ellos no saben como tomar su nacionalidad norteamericana lo que si es seguro que no deben de tomarla muy en serio como gente nativa americana, los únicos que tienen derecho a tomar su nacionalidad norteamericana con tanto honor, y con tanto orgullo, son los indio pieles rojas americanos, cualquier otro publico del país norteamericano como son los de todas las razas, solamente tienen que tener una parte de ese honor, el publico norteamericano, no tienen el derecho de tomarse el honor de decirse que son un gran país por ellos mismos, no son un gran país,
Son gente igual que cualquier otra gente, en los estados unidos existe mucho los ladrones en el gobierno americano, falsificadores, asesinos, hay muchos que dicen que el gobierno norteamericano, permite la entrada a criminales de todos los países, para que apoyen el gobierno norteamericano.