Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







viernes, junio 20, 2008

PALABRA DE AZNAR (Y II)

Como les dije ayer, abajo están los restantes extractos que seleccioné de Libertad y solidaridad, de José María Aznar. Aparte de que son sumamente jugosos, tal vez hayan de servir como aperitivos para el discurso que el líder popular pronunciará mañana en el congreso de su partido.

--"El objetivo de una buena política presupuestaria debería ser, además de gastar bien y no aumentar el tamaño del sector público, el de generar ahorro interno para financiar en mayor medida la inversión y el crecimiento."

--"Cuando debatimos y nos referimos a los dineros que los ciudadanos entregan al Estado cada año, hay que recordar e insistir en la obligación buscar una fórmula más eficaz de utilizarlo y gastarlo."

--"Un país moderno es aquel en que se pagan los impuestos justos y no el que abusa del bolsillo de los ciudadanos y del bolsillo del contribuyente."

--"El Estado no puede ni debe aspirar a hacerlo todo, y el Gobierno debe fomentar la libre iniciativa sobre todo en aquellos terrenos en los que, por su ineficacia o mala gestión, no sabe o no puede cubrir las necesidades de los ciudadanos."

--"Pero se olvidó de una cosa, y es que, si bien es verdad que puede haber dictaduras en las que subsiste el régimen de economía de mercado, no hay ni una sola democracia en el mundo, ni una, que no se base y no se fundamente en el sistema de economía de mercado. Lo que ocurre es que eso nosotros lo sabíamos antes de 1982 y antes de que se derribase el muro de Berlín, y han tenido que pasar muchas cosas para que los socialistas en general, y Felipe González en particular, se diesen cuenta que éste el sistema que más riqueza, más justicia y más prosperidad y más bienestar ha creado en la historia del mundo y que lo importante es, naturalmente, dejarlo que funcione."

--"Pues bien, es preciso desterrar de una vez todas las tentaciones aislacionistas y los resabios de la ambigüedad calculada. A los españoles hay que decirles las cosas con claridad y manifestar, sin complejos ni dudas, que nuestro país tiene principios, valores, posiciones e intereses que defender. Que lo debe hacer con decisión, y no con tibiezas. Que no tenemos ningún complejo por estar en el concierto de las naciones libres y asumir nuestras responsabilidades."

--"El derecho de autodeterminación es una noción acuñada en el derecho internacional no susceptible de extrapolación al ámbito del derecho interno. El derecho de autodeterminación, en virtud del cual ‘todos los pueblos... establecen libremente su condición política’ está reconocido en la carta de las Naciones Unidas y en las declaraciones y resoluciones que la desarrollan y que han precisado claramente sus límites al precisar que ‘todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la carta de las Naciones Unidas’."

--"Y en todos los textos internacionales redactados al amparo de las Naciones Unidas, empezando por su propia carta fundacional, se reserva el concepto de autodeterminación como mecanismo para solucionar las situaciones de índole colonial. La sola idea de que en España puedan existir situaciones coloniales –salvo en el agravio permanente de Gibraltar— no sólo es ridícula, sino ofensiva."

--"Y viniendo al presente –y a la luz del Derecho— asumir y defender el Estatuto de Guernica es tanto como asumir y defender la Constitución española de cuyos artículos 2, 143, 147 y Disposición Primera, trae fundamento y causa. Pretender escindir ambas lealtades y reservar la adhesión para el Estatuto no es una sutileza o una restricción mental: es puro funambulismo."

--"Tan sólo entonces y sólo entonces podrá abordarse [...], desde la voluntad de ‘paz, piedad y perdón’, la consideración humanitaria de situaciones singulares de los desengañados de la criminal paranoia terrorista. Alentar otras expectativas, postulando, explícita o tácitamente, la ‘negociación’ entre el Estado –cuya legitimación se fundamenta en el consentimiento libre de un pueblo— y una banda de criminales, sin más principio de legitimación que el estruendo de la ‘goma 2’ o la crueldad del tiro en la nuca, equivaldría a envilecer la democracia, prestigiar el terrorismo, despreciar la voluntad mayoritaria del propio pueblo vasco y, en definitiva, ahuyentar la paz. Además, escarneciendo la memoria de los centenares de españoles, vascos y no vascos, inmolados en la lucha por preservarla."

--"Los socialistas en la más propicia de las coyunturas económicas externas han gastado como marineros borrachos en una noche de permiso y es dudoso que sepan, quieran o puedan administrar la escasez y la crisis, ni proponer con autoridad moral pautas de contención y austeridad."

--"Una sociedad [la española] que por ser mayor de edad ni necesita ser tutelada ni necesita ser dirigida, ni necesita ser salvada. Dejemos a los ciudadanos y a la sociedad española que vivan, se expresen, trabajen y desarrollen en libertad. El Estado debe estar siempre al servicio de los ciudadanos y de la sociedad. Pero no pretender que sean el ciudadano y la sociedad quienes estén al servicio del Estado."

2 comentarios:

Claudedeu dijo...

Estuve a punto de comprarme el último libro de Aznar, pero me decanté por llevarme una novela que me agradó más: Plenilunio, de Muñoz Molina. Como ya se ve, yo siempre tirando por las novedades, tanto literarias como musicales. Estoy hecho un carcamal.

El Espantapájaros dijo...

Aunque no me gustan mucho los novelistas españoles actuales, las novelas de Muñoz Molina sí me han agradado. Ahora mismo, recomendaría "Beltenebros".