Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







jueves, junio 19, 2008

PALABRA DE AZNAR (I)

Ustedes ya conocen sobradamente mi pasión por la lectura de libros de políticos. Acostumbro a llevar a cabo un ejercicio productivo e interesante. Lo explicaré. Primero, leo una biografía solvente del político en cuestión. Cuando la termino, acudo a su obra. Y, por fin, eso me conduce a los autores, normalmente grandes pensadores, estadistas, historiadores, que el político cita.

Libertad y solidaridad (Planeta, 1991), con prólogo de Manuel Fraga, fue el primer libro de José María Aznar. Data de una época en la que él estaba aún en la oposición, con el socialismo debilitándose y perdiendo apoyos. Así, Aznar realiza en Libertad y solidaridad tanto una crítica sistemática y fundada al Gobierno socialista como el planteamiento de una alternativa, la del Partido Popular.

Qué quieren que les diga. A mí me encanta este primer Aznar, un Aznar genuinamente liberal y reformista, en cuya obra muestra que es un auténtico profesional del Derecho con grandes conocimientos económicos (Inspector de Finanzas del Estado). Esto es lo que debería haber hecho Rajoy, lo que aún puede hacer, pero la pereza le pesa. ¡Que contrate a un negro! Un libro de estas características siempre tiene una utilidad si el objetivo es ganar el gobierno de una nación, porque, ante todo, es un documento que permanece ahí, a mano; y además es un instrumento de divulgación y una forma de llamar la atención. Sin embargo, a Rajoy le gusta más irse de vacaciones y fumar puros en el sillón de orejas.

Esta vez no voy a escribir una reseña más extensa sobre el libro, sino que he seleccionado unos extractos que, aun siendo hijos de su tiempo, también tienen su validez y pertinencia en la más rabiosa actualidad española.

--"Estamos en un momento nacional en el que importa más el fondo que la forma, el contenido que el continente, el discurso que la imagen. Ya no nos basta ese tipo de hombre público que, a fuerza de no tener aristas, carecía de personalidad. Eran políticas que daban un masaje y no un mensaje. Sus mejores intervenciones electorales eran aquellas en las que nada se decía, usando de la sonrisa mucho más que de la cabeza."

--"El Partido Socialista ha echado abajo todo el concepto tradicional de libertad de opinión con las querellas presentadas contra diarios y otros medios de comunicación. Trata así de restablecer un delito definido por todas las dictaduras: el delito de opinión."

--"Y bajo esa búsqueda obsesiva del control, que va desde la justicia al ámbito más pequeño de una comunidad rural, es muy difícil que florezca un sentimiento amplio de vivir en libertad. Y si no hay libertad, o sensación de libertad, la sociedad toda sufre, presa de un extraño complejo de dependencia. Y, en fin, el concepto negativo de amiguismo –cuando no de compra— sustituye a los principios de valía e de igualdad de oportunidades."

--"¿Hasta dónde les está permitido, moralmente, a los países libres y, sobre todo, a las ideologías que se basan en la libertad adoptar una actitud de neutralidad con arreglo a la doctrina de la ‘no injerencia’ o del respeto a la soberanía de un país cuando en ese país se están masacrando los derechos humanos y políticos?"

--"La libertad no puede ser limitada o manipulada por estas derivaciones reaccionarias del nacionalismo, cuyo eje ya no es la convivencia, sino el rechazo del prójimo distinto."

--"No existe libertad sin valores morales; porque sin ellos no puede ser asumida personalmente ni proyectada en la vida pública. Es cierto que la libertad ha de ganarse cada día; significa, por tanto, que hay que defenderla día a día de quienes ni la valoran ni la quieren. Por eso una de las obligaciones fundamentales es descubrir a los enemigos de la libertad y denunciar a quienes están intentando restringirla por la vía de los hechos."

--"Un proyecto de libertad nace desde la sociedad; no se puede crear desde el Estado. No pueden existir pretensiones de monopolio ni de la cultura ni del progreso. Hasta las elecciones del 89 parecía que la historia de España empezó en el 82, y que hasta la llegada de los socialistas al poder España había sido un páramo en lo cultural y en lo democrático; en la euforia del paraíso socialista se llegaba a decir: ‘un intelectual no puede ser de derechas’."

--"Mi disposición es a decir sí a sentarnos a pensar juntos; sí a llegar a puntos de definición y encuentro, pero no a los cheques en blanco, después de las experiencias habidas; no a las puras fotos de consenso, que ya no son útiles; no al consentimiento incondicional, a la continuidad de una política que no ha sido la mejor para España."

--"Debo reconocer que hay una cosa que han hecho bien [los socialistas]: la propaganda. Han llenado los Ministerios de asesores con cargo al erario público; han convertido a los mismos Ministerios en el principal anunciante de España, más que la primera empresa comercial, tratando de convencer al ciudadano con publicidad de aquello de lo que no le pueden convencer con los hechos."

--"Hay que frenar y hacer eficaz el gasto público en las inversiones y en los servicios. No se puede gastar más de lo que se recauda, ni recaudar más a toda costa. Es necesario afrontar con urgencia una reforma fiscal que promueva y favorezca el ahorro de las familias españolas. Sin ahorro no hay inversión. Y la tasa de ahorro ha caído en nuestro país de forma simultánea al crecimiento desmesurado del esfuerzo fiscal al que hemos sido sometidos."

Y mañana más.

1 comentario:

Atreides dijo...

Los socialistas no cambian nunca, por eso cualquier definición de ellos será acertada, da lo mismo que sea de 1879 o de 2008.
Lo que no creo es que estos luibros de los políticos sirvan para ganar elecciones, no los lee apenas nadie, creo yo. Eso no quita que puedan contener mucha información útil.