Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)



domingo, mayo 04, 2008

LA HEGEMONÍA CONSERVADORA

Las elecciones municipales en Inglaterra confirman la tendencia: los movimientos conservadores están en auge. Seamos claros, los laboristas encarnan una izquierda moderna y abierta, a diferencia de nuestro anticuado y casposo PSOE, pero sin el liderazgo de Tony Blair han perdido mucho, y Gordon Brown, por más voluntad que le ponga, es un hombre secundario, fantasmagórico y despistado. Por ello, no más tarde de 2010 es muy posible que sufra una derrota definitiva, con la consiguiente ascensión al poder de David Cameron. En Italia ya tenemos al incombustible Berlusconi. En Francia, al hiperactivo Sarkozy. En Alemania, a Merkel, caracterizada, según mi amigo Nicholas van Orton, por su "rigor y eficacia". Y en Estados Unidos, aunque la cosa no está tan clara, McCain tiene bastantes opciones de ganar.

Hechas todas las salvedades acerca de los tories y su peculiar idiosincrasia, las derechas gobiernan en los grandes países de la Unión Europea. ¿Toda Europa está conquistada? No, un país de irreductibles sigue resistiendo y ¿avanza? con el paso cambiado. Obviamente, esto no debería traer consecuencias negativas en el ámbito de las relaciones exteriores ni ser malo de por sí. Pero, siendo alguien como Zapatero el que está en La Moncloa, cabe hacer una reflexión doble. Primero, en lo que se refiere a la oposición liberal y conservadora, es decir, al PP: ¿Son de verdad el partido de Merkel y Sarkozy? A continuación, esa reflexión ha de realizarla el conjunto de la ciudadanía: ¿Hasta qué punto se ha votado a Zapatero para que perdiese el PP, y no por razones más objetivas? Bien, ahí está todo el meollo de la cuestión.

Estos cuatro años que vienen, el segundo mandato de Zapatero, van a ser tiempos duros, de crisis económica y creo que de cambios profundos. Observaremos cómo nuestro Presidente, con sus taras y deficiencias, afronta los diversos retos. Y esta vez ya no será excusa lo que hiciera o dejara de hacer en el PP en la anterior legislatura, porque la anterior legislatura fue del PSOE. Cada país ha elegido libremente y tiene lo que se merece. Sólo podemos desear que, dentro de cuatro años, se vote con responsabilidad, amplitud de miras y de forma racional.

5 comentarios:

Nicholas Van Orton dijo...

España siempre baila con el paso cambiado, látigo de verdejos anoréxicos, incluso creo que se muestra orgullosa de ello. Es evidente que Mariano Rajoy no es ni Sarko ni Merkel; pero no olvides que España tampoco es Francia y Alemania. Creo que en esos dos países se valora más la capacidad de un político para resolver problemas, o al menos para crear nuevos. En España, por el contrario, se valoran otras cuestiones: talante, simpatía, humo bonito, niebla de colores, etc. Estoy de acuerdo contigo en que se avecinan épocas complicadas, aunque no sólo para España, y eso servirá de criba para eliminar a los cantamañanas ineptos: con humo y niebla no se pagan facturas, ni hipotecas ni se puede comer. No creo que ZP pueda agotar la legislatura con todos los frentes que mantiene abiertos. Desde el momento en que una sucursal del PSOE (PSC) utiliza como lema de campaña el «si tú no vas…», creo que ahí tienes la respuesta sobre lo que dirige el voto de la mayoría de españoles.
Me temo que tus deseos para las próximas votaciones— responsabilidad, amplitud de miras y racionalidad— necesitan un par de décadas para gestarse.
Saludos.

Samuel dijo...

Ignoro hasta qué punto se sentiría uno cómodo bajo un gobierno de Sarkozy o Merkel, pero de lo que no cabe duda es que son políticos con sentido de Estado y Zapatero un payaso grandilocuente. Personas como ellas saben hacer frente a las crisis, reconocen los problemas cuando aparecen y no muestran tanto empeño como ZP en negar las evidencias. En definitiva, que no nos toman por tontos.

ZP toma por tonto a una parte del electorado, particularmente a la izquierda y los nacionalistas. Y es claro que en estas elecciones le dieron la razón. Que se vaya depende de que algún día se cansen de sus promesas incumplidas.

Un saludo.

Claudedeu dijo...

Dudo que sea Zapatero el que afronte crisis. En cualquier caso, cederá responsabilidades, eso sí, de forma temporal, a la Iglesia, al PP y a Bush, que serán dianas a las que tirar los dardos para que el pueblo quede tranquilo y suspire. "Claro, es verdad, la guerra de Iraq, no caía en la cuenta", dirán muchos, y se quedarán tan anchos como cortos de mollera. Así va España.

AlejandroAlmau dijo...

En efecto, tristemente tenemos lo que nos merecemos.

Anónimo dijo...

uuyyy graz decomentario saque 1,9