Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, mayo 18, 2008

DE LA DERROTA HONROSA A LA AMARGA DERROTA

En este momento ya se puede hablar de crisis en el PP con propiedad. Porque se han caído muchas figuras importantes sin que sus sustitutos sean muy brillantes. Porque la guerra, más que de ideas, es de personas y ambiciones. Porque el horizonte no se ve nada claro. Y porque es posible un creciente descontento entre sus votantes. Así las cosas, hay que buscar a los causantes de la crisis. El primero se llama derrota electoral contra un tipo como Zapatero. Y el segundo, según algunos, responde al nombre de Mariano Rajoy. ¿Debería irse inmediatamente el entrañable, inconstante e indeciso gallego? Si les soy sincero, ahora mismo creo que no. Rajoy ha cometido una serie de torpezas tras la derrota que han ido enredando su situación, y eso es lo que critico, no entro en la desatada cuestión de los principios y valores.

El PP debe proponer una política liberal, de defensa de España y de la Constitución, y especialmente lograr una mejor comunicación con la ciudadanía y llevar a cabo una oposición real y clara ante el Gobierno; lo que no puede ser es que, a estas alturas, se reclame a Mayor Oreja como líder del partido, o lo que es lo mismo, que todo se reduzca a un debate de caras, de personalidades. ¿Es que nos hemos vuelto locos? Soy el primero que gusta de un líder político carismático y resuelto, como Sarkozy, siempre y cuando sea una opción viable y acordada por su partido. Todos tenemos nuestros cromos favoritos en la mano y estamos deseando enseñarlos, pero tal juego, seguramente, no es lo mejor para nuestros verdaderos intereses políticos. Centrémonos en Zapatero, que es quien gobierna y legisla. El PP ya se curará con el tiempo.

En mi muy humilde opinión, Rajoy, si no hubiese sido tan torpe, tan errático, tendría que haber sido transparente desde el principio. Aparte, no niego que sus consejeros sean nefastos: Arriola y, ahora, el invertido de Lasalle. Puestos a pedir, lo ideal sería que organizara con orden y concierto su sucesión, surgiendo un nuevo líder y candidato como Aznar lo fue en su día. Ahí secundo la posición de Jesús Cacho, que pide alguien novedoso, joven, serio, culto y limpio de polvo y paja. Sólo entonces empezaría la reconquista y el camino a La Moncloa.

5 comentarios:

RC dijo...

Estoy de acuerdo contigo en casi todo. Solo en lo último creo que es lo que puedo discrepar, y es que creo que precisamente ese objetivo de la Moncloa, de alguien nuevo, y de llegar a la gente es lo que está creando las indecisiones. De ahí esos rumores de acercamiento a los nacionalistas.
Creo que el PP no debe pensar en que tiene que obtener la mayoría a traves de pactos, ni acercamientos estrategicos. Las últimas elecciones ya demuestran que son los socialistas los que obtienen esos réditos.
Para que el PP llegue a la Moncloa debe hacerlo con mayoría absoluta, y cualquier otro planteamiento resultará en pérdida de electorado.

El Espantapájaros dijo...

En realidad, no hablo de llegar a la gente con acercamientos a los nacionalistas o modificando los ideales, sino vendiendo mejor el producto original del PP. Es decir, yo no digo que tenga que cambiar de discurso, pero sí transmitirlo mejor. El mejor ejemplo está en la campaña, con el mal uso de Pizarro, con esos debates desastrosos (sobre todo el segundo) y con la niña.

Por otra parte, la mayoría absoluta es complicada. En el caso de Aznar sólo se obtuvo a la segunda. De todas formas, hay un problema que consiste en que el PP, al final, sólo va a poder gobernar consiguiendo esa mayoría.

Samuel dijo...

Espantapájaros, estoy de acuerdo en que el debate del PP se ha convertido en un duelo de personalidades. En política es lo que los políticos defienden, pues para muchos de ellos primero es la imagen y luego las ideas. Claro que en el PP hay determinadas personas, como en el PSOE, que creen que todo es pura imagen y pueden defenderse las ideas que sean en función de las circunstancias.

Es eso a lo que me opongo: a que se considere más importante al político que a las ideas que defiende, aunque naturalmente, yo desearía que el político que apoya lo que yo creo lo defendiera con más valentía y, en ese sentido, Nicholas Sarkozy tiene madera de gran estadista, si bien está ahora pasando por su peor momento.

Creo que debe haber un equilibrio entre imagen e ideas. Pienso que Rajoy ha fallado en ambas. Todo político del PP, crea o no crea en lo que dice, tendrá que defender una política que consiga el apoyo de todos los que les votaron en el 2000, tanto de los "moderados" como de los "radicales". En ese sentido, deben aprovechar mejor las pifias del Gobierno y deshacer las mentiras que ha dicho Zapatero sobre ellos. Es un trabajo arduo, sí. Si te soy sincero, no tengo la menor idea de qué candidato conviene al PP para el 2012.

Un cordial saludo.

Alberto Esteban dijo...

Todo lo joven que quieras, pero con aptitud por favor, no más sorayos.

Saludos

Revista dijo...

El problema de Rajoy no es de pactos con nacionalista o no, sino dejar tirada a la derecha nacional y catolica que representa a mas de dos millones de votantes pensando que lo seguiran votando aun cuando se "centre" el PP.
En las Europeas se vera, pero yo apuesto como algunos otros que:
El PP bajara mas de 2 millones de votos que iran a partidos donde los catolicos encuentren respaldo a sus propuestas; esto lo han reflejado varios en nuestro blog de Unidad en http://unidadenlapluralidad.blogspot.com/ y cuando el rio suena.....
Entonces se acabara Rajoy y sera el momento de encontrar el Sarkozy español, joven, valiente y con valores... ojala que asi ocurra y podamos mandar a ZP al lugar de donde nunca debio salir, del manicomio.
Y gracias por visitarnos y escribir tu opinión en nuestra asociación Ciudadanos por la Unidad.