Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, abril 27, 2008

ZAPATERO EN SU PALACIO

Ayer venía en El Mundo una columna de Lucía Méndez que glosaba el buen vivir al que se ha entregado Zapatero. Como todo el mundo está pendiente de su feminista Consejo de Ministros o de las tensiones en el PP, la tranquilidad invade La Moncloa, no hay de qué preocuparse. Según la columnista, el Presidente está disfrutando del cargo, asiste a actos culturales y de ocio, se echa la siesta y da paseos por sus jardines. Es decir, Zapatero hace de todo menos trabajar. Puesto que es una persona que nunca ha tenido que dar un palo al agua, tampoco nos puede sorprender o resultar ajeno este comportamiento ocioso y vacacional, porque Zapatero ya nos ha enseñado en repetidas ocasiones que le apetece más estar de retiro en Doñana que encargándose de los asuntos de Estado más cruciales y urgentes.

Probablemente, Zapatero lleva sin ejercer el cargo desde enero, cuando se disolvieron las Cámaras y se convocaron las elecciones, y ahora parece que sigue prefiriendo no tomar las riendas de sus responsabilidades, que, en serio, no se reducen a arremeter contra el PP. Tenemos encima una crisis económica, por ejemplo. Y no estaría mal que llevara a cabo alguna visita oficial, ¡una por lo menos: hay vida fuera de La Moncloa y Doñana! ¿Quizá creen sus once millones de votantes que un Presidente, si es del PSOE, está para hacer el vago y para descansar sin límites? O a lo mejor piensan y están convencidos de que su labor, tal y como ya he comentado, consiste únicamente en hacer oposición a la oposición. De todas maneras, les pido que sean muy felices. ¡Dentro de nada les regalarán 400 euros!

Por muy iluminado y profeta que sea, Zapatero no deja de ser un servidor público, por lo que su misión es velar por el interés general, no por el suyo propio. Es comprensible que a un vago semejante le cueste ponerse manos a la obra, pero supongo que tiene promesas baratas que cumplir y planes que ejecutar. Menos "pedagogía democrática" y más predicar con el ejemplo. Un Presidente debería serlo desde el primer día de su mandato hasta el último, y no tomarse tantas vacaciones. Un momento, si ya está aquí el verano...

3 comentarios:

Claudedeu dijo...

¡Ay!, quién pudiera vivir como Zapatero. Y otros, a partirnos el espinazo, que servidor tiene la espalda quebrada -que no la pata- por las malas posturas en el asiento.

Así está Murcia dijo...

Cómo se nota que a él no le afecta la crisis, ese es el problema de los políticos, que viven demasiado lejos de los ciudadanos, no les importan los ciudadanos(sólo cada cuatro años), y visto lo visto, parece que la oposición está igual

Así está Murcia dijo...

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