Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, marzo 09, 2008

EJERZAN SU SOBERANÍA CON CABEZA Y CORAZÓN

Hoy día, 9 de marzo de 2008, los españoles decidimos nuestro futuro en las urnas. Hoy día, a través de los votos triunfará una de las dos principales opciones políticas. Y no permitiremos que una banda terrorista nos condicione o acobarde. La propuesta de Mariano Rajoy puede convencer o ilusionar más o menos, pero no es una propuesta que pueda ser tachada de poco amplia, indefinida e irrazonable. Es justamente lo contrario. Lo que nos propone Rajoy es coherente con las ideas de su partido, con el sentir de sus votantes, con lo que necesita España. Incesantemente, él ha expuesto qué quiere hacer y cómo hacerlo: el contrato de integración, eficaces recetas económicas, nuevas medidas en materia de Derecho Penal, la recuperación de consensos básicos en favor del Estado y de la libertad e igualdad de los ciudadanos...

En el lado opuesto se alza un experto vendedor de humo y un profeta de la ética indolora. Zapatero no explica su programa, eso si es que tiene en mente alguna buena idea. No hay nada que hacer con la inmigración ilegal, con la seguridad, con la educación, nada es posible, excepto regalar 400 euros y enseñar un mapa de España con infraestructuras que estarán finalizadas en... 2020. ¿Es así de cutre y limitada la oferta socialista? ¿Más observatorios de precios? ¿Dos millones de puestos de trabajo, creados por arte de magia, y la mitad para mujeres, igualmente por arte de magia? Zapatero estará ocultando algo, sus ansiadas y verdaderas ambiciones. Pues lo que ha hecho en esta campaña ha sido dar discursos sin contenido reconocible; supongo que tiene grandes planes para España, ya los conocemos y tememos de sobra.

Conocen cómo se ha desarrollado esta legislatura patética y cuáles son sus nefastos resultados. El tiempo se ha malgastado, los españoles han sido divididos, el Estado ha quedado mermado, de modo que el balance no es positivo, y el Gobierno socialista tiene en su debe mucho más que en su haber. Para los próximos cuatro años, lo único que les puede decir Zapatero es que tengan buena suerte: la vamos a necesitar si gana, seguro. Rajoy tendrá barba, tics, poco carisma, pero un gran programa. Bien. Equilibren razón y sentimiento y, por fin, voten.

5 comentarios:

El Cerrajero dijo...

Con cabeza, corazón... y un par de c*jones.

octopusmagnificens dijo...

Hola Espantapájaros. Yo no voy a votar, me pasaré el día sobrellevando la resaca en la cama, pero mi mayor deseo sería una menor bipolarización de la sociedad española. Me hunde que ETA asesine a un español y que sus familiares no quieran que el líder de la oposición se acerque a su féretro… Ya me entiendes. Y si fuera con Zapatero diría lo mismo. Espero que se recupere la sensatez pese a las diferencias ideológicas.

Alvaro E. Ortuño dijo...

De acuerdo con lo expuesto, no puedo dejar de indicar que la soberanía de ninguna manera se circunscribe ni se expresa con el voto (es algo mucho más complejo y de otra naturaleza). El voto responde exclusivamente al derecho de sufragio.

El Espantapájaros dijo...

Cerrajero, eso ni lo dudues, y aunque seamos derrotados lo habremos hecho con dignidad y sin dejar de defender nuestros principios hasta el final. Aquí todos hemos puesto nuestro granito de arena.

La opción de abstenerse de Octopus es completamente válida. Llamar al sentido común es lo mejor que se puede hacer. Y no creo que López sea el más indicado para dar lecciones de ética en el funeral de nadie.

En cuanto a la soberanía, sin entrar a enredarnos con soberanía nacional o popular u otras consideraciones abstractas, yo creo que, en nuestro sistema, el gran instante en el que el ciudadano es dueño y señor de esa soberanía es cuando introduce el voto en la urna, en esa intimidad y capacidad de elección.

Saludos

Samuel dijo...

Hay que echar de un puntapié al inquilino de La Moncloa y el proyecto de Rajoy me parece el que más posibilidades tiene, aparte del más sensato y decente. Espero que el PP aprenda de los errores cometidos en el pasado y que la sociedad española reflexione.

Hay muchas cosas en juego en estos próximos cuatro años y creo que no debemos tirar la toalla. Después de todo, cada nación tiene el gobierno que se merece y si los españoles volvemos a confiar en ZP probablemente seamos dignos de él. Mi conciencia, al menos, está muy tranquila desde esta mañana.

Un saludo.