Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, marzo 23, 2008

DISPARATE DE TONTITOS

La ampliación del Museo del Prado es fea por fuera, pero si la belleza está en el interior, aquí, desde luego, es así. El cubo de ladrillos, hermano menor del cercano Ministerio de Sanidad, alberga una sensacional exposición de pinturas y esculturas del siglo XIX español, donde se entremezclan los retratos más realistas con las visiones históricas románticas. Estoy hablando de los Madrazo, de Eduardo Rosales, de Francisco Pradilla, de Gisbert, de Fortuny..., muchos de ellos injustamente olvidados. Y de Goya, ya que se exhiben también unos grabados suyos verdaderamente variopintos y humorísticos. Uno me llamó la atención desde el principio: Disparate de toritos. Aparte del título, me gustó observar a los ingenuos toros que se han enredado y no saben qué hacer. Supe entonces cuál sería el escrito de hoy.

En la actualidad, a Goya sólo se le quiere recordar, además de por su obra, por sus contactos con los círculos ilustrados de la época, dejando de lado su gran afición a la fiesta nacional, la cual buscan denigrar ciertos resentidos y, en última instancia, prohibir, como propugna el Partido Antitaurino, que lleva en su programa temas harto trascendentes: legalizar el acceso de los animales a los transportes públicos, prohibición del circo con animales, de los zoos y de los toros ("abolición de la tauromaquia" y "demolición de todas aquellas plazas de toros sin mérito arquitectónico"), eliminación de la caza deportiva y regreso a la ganadería extensiva. Hay sujetos que prefieren los derechos de los animales antes que los de los humanos. Eso ocurría en un célebre pasaje de la novela satírica Merienda de negros, de Waugh.

El disparate de los desequilibrados "amigos de los animales" merecería un grabado. Han tenido cuarenta mil votos, pero bastará con que se llenen varias plazas de toros para desbaratar sus planes. La popularidad de la fiesta nacional no está en entredicho. Sánchez Dragó, otro insigne aficionado, exponía las bases de su defensa. Por ejemplo, que el toro de lidia vive con placeres y muere con honores. Su misma existencia depende de la fiesta. Y, según estudios científicos, el toro genera muchas endorfinas durante el castigo y, en consecuencia, se crece en él.

3 comentarios:

AlejandroAlmau dijo...

Personalmente, no soy nada amigo de la tauromaquia, pero me cuesta creer que esta gente, si pudiese hiciese todas esas majaderías.

Lo que nadie entiende es que el partido antitaurino obtuviese casi los mismo votos de el Partido de Ciudadanos, es espectacular.

Claudedeu dijo...

Guadalmecín vuelve a abrir sus puertas.

Alberto Esteban dijo...

Ainss cuando estuve hace unas semanas en mi retiro madrileño quise ver la ampliación del Prado... pero había así a ojo unas 300 peronas en la cola, y me dije, voy a ver la RAE por fuera que también es bonita... xD

Saludos