Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







martes, febrero 26, 2008

ENTREVISTA A NICHOLAS VAN ORTON

Un buen día de 2006, los habituales comentaristas de la bitácora del periodista Alfredo Urdaci nos llevamos una sorpresa. Un misterioso Nicholas van Orton tomaba palabras del diccionario y, a partir de ellas, ejecutaba un demoledor escrito, sobre el tema que fuese, con todos los datos, sólidos argumentos y razones, estilo y buen hacer, fina ironía y mordacidad a veces rayana en lo cruel. Después abrió una bitácora, Josephsplatz, que actualmente resulta imprescindible, un gran espacio, una grata lectura. Conjuga la crítica más acerada con un tono casi de humor negro que permite afrontar la desgracia que significa Zapatero desde la única atalaya posible: la risa.

Pregunta.- En la bitácora de Urdaci te diste a conocer como Nicholas van Orton e interviniste en grandes debates. ¿Qué recuerdo guardas de esos, digamos, viejos tiempos?

Respuesta.- Buenos y divertidos. La figura de Alfredo Urdaci llamó mi atención porque resultaba curioso que un individuo como ZP— en teoría un gran estadista— le escogiera como diana de sus invectivas. Considero que un político es mezquino, incapaz y manipulador cuando ataca a un periodista en lugar de rebatir la información que éste proporciona. Comencé a intervenir en Micromega y al final le cogí el gusto, era difícil no replicar a la ignorancia, sectarismo y orfandad de sentido común que muchos demostraban. Lo cierto es que lo pasé muy bien.

P.- Cualquiera que lea tus escritos podrá deducir, al menos, que vives en Alemania. ¿Cómo se ve desde allí la política desarrollada por el actual Gobierno español?

R.- ¿Qué política y respecto a qué? En Europa se tiene la impresión de que ZP no ha hecho política alguna—opinión que comparto— y que se ha dedicado a ejercer el diletantismo y cultivar el arte contemplativo. Los únicos temas españoles que tuvieron repercusión fueron el matrimonio homosexual; el juicio del 11-M, el comienzo y la sentencia sobre todo; la tregua de ETA y la negociación con los terroristas; datos económicos y artículos de opinión (el último en Le Monde el 21 del presente mes— La vida sin red de una familia media española— nada favorable para ZP y que desbarata su teoría de que todo va bien). La "valía" y el "buen hacer" de ZP os ha borrado del mapa. Él planeó su carrera en función de unas circunstancias que después cambiaron. ZP vislumbró un paisaje en el que Gerhard Schröder y Ségolène Royal serían los guías, y él, con su deformado talento, ejercería la eterna política de los socialistas españoles: la felación a la socialdemocracia germana y el "seguidismo" a los franceses; con los pantalones en los tobillos, huelga decirlo. Un dislate, Espantapájaros, ya que todos intuían que Schröder estaba más preocupado de sus negocios con Gazprom y que no renovaría mayoría alguna, y que Sarkozy emergía con fuerza. ZP, por lo tanto, se quedó solo y sin nadie que pudiera cubrir sus deficiencias y carencias, que son muchas y variadas. Por otro lado, el gesto de retirar las tropas de Irak sólo sirvió para que otras naciones entendieran que estaban ante un político en el que no debían confiar. Además, algunas de sus decisiones, política inmigratoria por ejemplo, repercuten en el resto de países, aunque él no quiera enterarse. ZP sabe que es un inepto y por eso prefiere jugar siempre en casa y no visitar el campo del contrario. La política interna española no interesa en Europa, quizá el auge del nacionalismo; pero poco más. Creo que es un parco bagaje para el denominado "Tony Blair español". No obstante, ZP goza de un privilegio: el apoyo de muchos medios españoles que silencian la realidad, cuando no la falsean. Él sí tiene un cinturón sanitario, me atrevería a decir que profiláctico: un condón hecho con papel de periódico y lubricado con informaciones a la medida.

P.- ¿Hacia dónde se dirige la Unión Europea de la mano de Sarkozy y Merkel? O mejor, ¿hacia dónde debería dirigirse?

R.- Angie y Sarko se complementan: la teatralidad y exageración del gran actor— con fecha de caducidad, conviene no olvidarlo— junto a la eficacia y rigor de la canciller. Con todo y con eso, creo que la UE padece fibrilación ventricular: late pero no bombea. No existe una idea clara, no hay una ilusión colectiva que los europeos consideren propia. Sin embargo es lógico, ya que los intereses, al menos de momento, no son comunes, y cala, cada vez más, la idea de que la UE gobierna de espaldas a los ciudadanos. ¿Quién se involucra en semejante patochada? Te señalo un ejemplo: ZP aboga por la entrada de Turquía en la UE (una muestra más de que estamos ante un político chusco e ignorante); el resto, por el contrario, no quiere saber nada. Hasta que la UE no tenga intereses propios, al igual que USA o Rusia, y sea consciente de ellos, no avanzará. Se edifica algo con rapidez y sin que los cimientos estén asentados. Mi opinión es que en la actualidad priman los intereses empresariales en detrimento de los ciudadanos europeos, que son invitados de piedra al esperpento y los que reciben la factura. La brecha entre la gente y los políticos se hará más extensa.

P.- Se habla mucho de los déficits de la democracia española, de su necesidad de regeneración, de que ha envejecido prematuramente... ¿Cuál es tu juicio acerca de esta cuestión?

R.- El español no valora lo que es gratis y se le regala. Vuestra democracia no os costó nada, y lamento ser claro: os cayó del cielo a la muerte del general Franco. Por otra parte, la historia española no ayuda a que la sociedad española madure, ya que ha estado plagada de convulsiones (I República, Restauración, 1898, "dictablanda", guerra civil, un sistema monárquico decadente, etc.), aunque el retraso histórico respecto a Europa siempre ha sido una losa para vosotros. Si el pensamiento democrático de los españoles fuera sólido, un sujeto como ZP no duraría ni cuatro días, es más: no hubiera llegado al poder. Es necesaria una regeneración, pero es imposible acometerla: a los dos grandes partidos les interesa el statu quo actual. El ejemplo lo tienes en la tenaza que tanto el PSOE como el PP, y sus medios afines, que son la correa de transmisión, aplican a las nuevas formaciones políticas. Por lo tanto nunca habrá regeneración. De la misma manera, las nuevas hornadas de políticos demuestran una mediocridad que asusta, ya que sólo aspiran a convertirse en un aparatchik. Mi respuesta sería extensa, pero la resumiré en una frase: no puede reformarse una democracia si antes no se reforman las estructuras de los partidos. Un primer paso sería limitar el mandato de los presidentes de Gobierno así como el de los parlamentarios. Los profesionales de la política no sirven de mucho, fíjate en Italia. Sin embargo, también los españoles deben madurar y entender que unas elecciones no consisten en votar contra alguien. Si observas, verás que siempre se enfoca la alternancia como "echar al otro": ha pasado con todos los presidentes de Gobierno anteriores. Asimismo, los políticos pervierten la democracia para su propio beneficio, de ahí el desencanto de los españoles. La realidad social española, siempre tan politizada, es difícil de cambiar; y más, incluso, cuando la sociedad que debería ser el catalizador del cambio se muestra embotada por los humos de diferentes conceptos mal entendidos.

P.- Desde que posees tu propia bitácora, has escrito de todo, y siempre sin perder el estilo, con gran originalidad en los enfoques y para deleite de tus lectores y disgusto de algunos sectarios y amargados. El protagonista indiscutible es Zapatero, al que has endosado toda suerte de apodos ingeniosos y dedicado míticos artículos. ¿Cuándo y por qué te empezó a fascinar (entiéndase entre comillas) el personaje?

R.- Algo me indicaba que ZP era un charlatán de feria sin proyecto o ideario y que tenía en la improvisación un evangelio al que seguir. Su comportamiento, sus modos de vendedor a domicilio y sus ideas de leche merengada me revelaban que era un mediocre revenido, un individuo que ensarta una serie de perogrulladas en un lenguaje tan pomposo como vacío, que repite como un loro excitado. Cuando venció en las elecciones, y sobre todo por la manera en que lo consiguió, yo no daba crédito. Luego, como suele ocurrir, el devenir y el tiempo colocan a cada uno en su lugar, y la superchería de ZP no podía mantenerse durante mucho más. Y eso que es un tipo que disfruta de un proteccionismo— sin duda alguna un cambalache— que ningún otro político ha tenido. Su gestión y legislatura lo dicen todo. Lo reconozco: quedé fascinado.

P.- Recientemente definiste a Zapatero como "un individuo que lleva un trozo de espejo en la puntera del zapato para observar bajo las faldas de las mujeres; el problema es que siempre le descubren y entonces se limita a ejecutar unos pasos de claqué para distraer al personal y dar tiempo a que el espejo se libere". ¿Serías capaz de aportar una visión definitiva sobre él, ahora que las elecciones que pueden ser su final están tan cerca?

R.- Es un político a la deriva, gira en el remolino que él creó y sin fuerzas para librarse. ZP calculó mal los tiempos, ya que pensó que sería capaz de llega a un acuerdo con los terroristas en un cuatrienio, mostrarse ante los españoles como el pacificador y después renovar los resultados con el marchamo de ganador. Es el rey de la improvisación, y algo peor: se creyó la historia de la baraka. ZP es un pelele sin relleno, pero los medios de comunicación españoles le han atiborrado de serrín y guata para que aparente solidez. Su comportamiento no es el de alguien que confía en ganar unas elecciones, sino que se muestra como un aspirante al título. No existe concordancia entre su triunfalismo y sus actos. De la misma manera, señalar que es un mentiroso no tiene sentido porque él mismo se ha encargado de pregonarlo. No obstante, y ya que tratamos sobre un individuo que roza la esquizofrenia, podría ser que se mintiera a sí mismo: con ZP todo es posible; ¡si mintió hasta a Gabilondo! ZP es una nueva versión del cuento de la lechera: sus grandes proyectos quedaron en nada: filfa y humo.

P.- Para los carteles de la precampaña electoral, Zapatero ha elegido una vestimenta que fue objeto de tu crítica. Consiste en "un terno oscuro y camisa blanca; pero la impresión que causaba era otra: parecía un camarero que ha terminado su jornada después de un banquete de boda y duerme vestido". ¿Crees que se trata de mal gusto?

R.- Un toque de frivolidad, Espantapájaros, el viejo truco de los entrevistadores. El gusto es subjetivo, como tantas otras cosas en la vida, pero el caso de ZP es diferente: patoso, desgarbado en su figura, sin espejos en su casa y siempre en litigio con el donaire. Bromas al margen, fíjate en una cuestión: cuando ZP debe comparecer ante los medios para algo importante su imagen es otra: trabajo de asesores que va desde el vestuario al peinado. Por el contrario, cuando decide ser…espontáneo (todo lo espontáneo que puede ser un político en campaña perpetua), las cuadernas crujen. Todo él es un decorado cinematográfico, detrás no hay nada; aunque sí muchos interesados.

P.- A veces hay que pronosticar poniéndose en lo peor. ¿Qué pasaría si el PSOE ganara las elecciones de marzo y gobernara durante cuatro años más?

R.- No contemplo dicha posibilidad, los trackings electorales del PP son positivos. Entremos en la hipótesis. Todo dependería de los resultados del PSOE, ya que con mayoría absoluta se libraría del yugo nacionalista, con lo que una de las grietas estaría cerrada y sería innecesario vaciar el Estado (contenido y recursos), como ocurre en la actualidad. Todo lo que no sea una mayoría absoluta del PSOE significaría una repetición de la misma película, pero con un panorama distinto: nacionalistas crecidos, presión terrorista, recesión económica, etc. No creo que pudiera terminar la legislatura.

P.- Aunque a muchos autores de blogs les ocurre, has creado en torno a ti cierto halo de misterio. Según él mismo, ¿quién es Nicholas van Orton?

R.- Ni era consciente ni deseaba cultivar misterio alguno: soy un periodista y escritor alemán que pasó su infancia en España. Cuando tenía pocos meses de vida, mi familia, debido al trabajo de mi padre, se trasladó a Barcelona. Allí crecí, descubrí un país que me regalaba una sorpresa diaria, forjé amistades y aprendí otro idioma; tan es así que en ocasiones sueño en castellano. Mi padre, con buen criterio, decidió que estudiase en un colegio español en lugar de hacerlo en uno alemán. Sin embargo, al concluir mis estudios y "enfrentarme" a la universidad, tuve que escoger el lugar que sería el trampolín para mi futuro. Desde hace varios años trabajo como periodista y compagino dicha actividad con la literatura. Me gusta el Jack Daniel’s y el gin-tonic, el sabor del Lucky Strike, las timbas de póquer entre humo, las mujeres bellas, las relaciones que se rompen cuando la pasión da paso al amor y el frenesí al desinterés, y observar la vida desde la terraza de un café turco.

P.- Ha sido un placer tenerte aquí. Tienes la última palabra.

R.- Al tratarse de la última palabra, sólo puede ser una: gracias.

6 comentarios:

El Cerrajero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Cerrajero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Cerrajero dijo...

También echo de menos a Micromega.

Aquello era como el Rick's Cafe en Casablanca y allí crucé mi camino con un tipo que bebía Jack Daniel's y jugaba al póker envuelto en una nube azul de Lucky.

P.D. Esta entrevista es como ver a Federer y Nadal jugando una final.

Aplausos para ambos!!

Samuel dijo...

Magnífica entrevista, Espantapájaros, y muy reveladora. A mí también me llamaron la atención los aires misteriosos de Nicholas Van Orton y me alegro de que haya despejado al menos algunas dudas. Por lo demás, intuyo que es un periodista de enorme valía, a quien ya quisieran emular (o tal vez no, quién sabe) muchos de los golfos de esta profesión.

Su humor agudo y excelente juicio hacen de su feuilleton uno de los blogs más pintorescos y recomendables sobre la política española, y en concreto, de ese personaje literario, de cuento de hadas, en el que todos ustedes están pensando.

Un cordial saludo,

Samuel.

octopusmagnificens dijo...

No entiendo lo del gusto por las relaciones que se rompen cuando la pasión da paso al amor…

Anónimo dijo...

Magnífica entrevista, espantapájaros. Mi enhorabuena a ti y a Nicholas. Soy una lectora ocasional de su blog (lástima no tener más tiempo para comentar en él) y reconozco que he entrado rauda en el tuyo a leerla. Reconozco que sí me picaba la curiosidad por conocer alguna cosilla más de nuestro enigmático amigo ;-)

Un saludo

Sentaita