Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, diciembre 28, 2008

UN DERECHO MAL ENTENDIDO

El diario Público se caracteriza por una pintoresca selección de noticias --en general relacionadas con la Iglesia y el PP-- y por un tratamiento deleznable de las mismas. Así, el otro día me hicieron llegar una extraordinaria noticia publicada en esos papeles. El titular destacaba lo que sigue: "Una magistrada prima el derecho canónico sobre la Constitución". ¡Horror y pavor! ¿Cómo puede suceder tal cosa en un Estado laico y... (añadir aquí la restante retahíla progresista)? Leí la noticia entera y no pude por menos que soltar una carcajada. Era un cúmulo de errores, disparates jurídicos y ansias de manipulación.

De entrada, el Derecho Canónico no es tan malo, no es el Derecho Penal nacionalsocialista, sino algo clave para entender nuestra cultura y ordenamiento jurídicos. Que nadie se alarme, por tanto, cuando oiga hablar de él.

Y la resolución del caso es bien sencilla. Una lesbiana casada es expulsada de la hermandad religiosa a la que pertenece y, despechada, presenta una denuncia contra el obispo que tomó la decisión. Dicha denuncia no es ni admitida a trámite, ya que el Juzgado de Instrucción considera que toda asociación se rige por sus propios estatutos, y que si los de esta hermandad se remiten al Derecho Canónico, el cual entiende por "conducta manifiestamente escandalosa" el que alguien contraiga un matrimonio homosexual, la expulsión de la señora lesbiana es perfectamente válida.

Los de Público no lo comparten. Reproducen las declaraciones del abogado, afirmando que se están vulnerando los derechos individuales que garantiza el texto constitucional, y el tono del redactor es de una indignación que, supongo, pretende transmitir a sus lectores con el fin de embarcarlos en la causa del laicismo.

El derecho de asociación es, en efecto, un derecho fundamental (art. 22 de la Constitución). Su contenido no consiste en que cualquiera pueda pertenecer a cualquier asociación. Lo que implica es que cualquiera puede constituir asociaciones con arreglo a lo dispuesto en la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación; pertenecer a asociaciones; dejar de pertenecer a ellas; y no ser obligado a pertenecer. Las asociaciones religiosas, a las que se aplica de forma supletoria esta ley (art. 1.3 LODA), encuentran su razón de ser en la libertad religiosa, "sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley" (art. 16.1 de la Constitución).

Según el art. 19 de la LODA, la "integración en una asociación constituida es libre y voluntaria, debiendo ajustarse a lo establecido en los Estatutos", así que la señora tiene que aceptar lo establecido en ellos, incluidas las causas de expulsión. Puesto que la Iglesia Católica condena el mal llamado matrimonio homosexual, era lógica y previsible su separación. Igual que si yo intentara, con mis ideas y opiniones sobre el matrimonio, entrar en una asociación de homosexuales. Primeramente, existe el derecho de admisión; y, a continuación, hay que respetar los estatutos, "dentro del marco de la Constitución, de la presente Ley Orgánica y del resto del ordenamiento jurídico" (art. 2.4 LODA). Y el Derecho Canónico no se sale de estos límites (véanse los Acuerdos entre el Estado y la Santa Sede de 1979, singularmente el Acuerdo sobre Asuntos Jurídicos).

Sorprende que el abogado de la señora haya recurrido el auto ante la Audiencia Provincial, con tan pobres argumentos como los que aquí he procurado rebatir. Pero, bien pensado, no sorprende tanto. Mi profesor de Derecho Civil solía comentar que hay abogados y picapleitos. Estos últimos siempre tienen las manos en los bolsillos... de su cliente. Con todos mis respetos para la señora en cuestión, parece que se están aprovechando de ella y sus circunstancias. Al abogado le pagarán más cuanto más se alargue el proceso: la ignorancia de su clienta es su mejor aliada. Y Público haciéndose eco de estas miserias humanas con tal de hacer mella en la libertad religiosa. Ni en Navidad perdonan.

jueves, diciembre 25, 2008

MENSAJE NAVIDEÑO



Les deseo a todos mis lectores una muy Feliz Navidad y un venturoso año 2009. Que, a pesar de tantas dificultades como vienen, podamos cumplir nuestros objetivos y continuar en el camino de la excelencia.

domingo, diciembre 21, 2008

¿NO A BOLONIA?

Realmente, como a mí ya no me va a tocar, no tengo un conocimiento completo de lo que es y de lo que supone para la Universidad española el Proceso de Bolonia y el Espacio Europeo de Educación Superior. Zapatero, en su última entrevista con Gabilondo, demostró que él tampoco estaba muy al tanto o que no sabía explicarlo, y despachó el asunto asegurando que haría una campaña de propaganda, supongo de las que terminan con la rimbombante referencia al Gobierno de España.

El problema con la respuesta de los estudiantes a Bolonia es que hay demasiados obsesos con el tema, gente que parece estar únicamente dedicada a eso, en cuerpo y alma, y que ni siquiera va a clase. Son unos amantes y defensores de la universidad pública, pero para no acudir a las clases. Todos tenemos la imagen en la cabeza de uno de estos recalcitrantes personajes. Lleva un trapo de cocina anudado al cuello, se fuma unos cuantos porros al día y estudia Filosofía. Para mí, no hay problema en que critiquen un plan que, indudablemente, necesita mejoras y ajustes, o en que se manifiesten y redacten proclamas. Sin embargo, cuando llegan a emplear métodos violentos, a coartar la libertad de otros o a protagonizar ridículas ocupaciones, entonces mi único pensamiento es que la policía les corra a palos.

Algunos orates han convertido la oposición a Bolonia en el sentido de su vida. Hay lógica en ello: una caterva de profesores de Filosofía tiene parte de la culpa de la radicalización de sus alumnos, al inculcarles unas ideas antisistema que no conducen a nada bueno. Como ya he dicho, la crítica es perfectamente legítima y deseable; también presionar a los poderes públicos para que la implantación (que no la abrogación) se haga en las mejores condiciones posibles. Pero ya se están produciendo comportamientos descabellados. Y de fondo, los profesores de Filosofía, transmutados para la ocasión en periodistas, juristas, economistas, sociólogos, etcétera, escribiendo artículos y participando en asambleas --qué lenguaje tan pasado-- y coloquios. ¡Por una vez hacen algo!

Al final, sé que Bolonia triunfará. Me es difícil ver en la aplicación del plan el mal absoluto: habrá ventajas y desventajas. Por otro lado, el proceso de adaptación servirá para limar los aspectos erróneos o imposibles de cumplir. Con el tiempo, los más opuestos y extremistas descubrirán que tampoco es tan terrible, y todo este movimiento estudiantil de bongos y consignas trasnochadas no será recordado sino como humo de pajas. O de porros, mejor dicho.

domingo, diciembre 14, 2008

CONFIANZA EN SARKOZY

Es seguro que a muchos liberales que le apoyaron en el pasado les decepcionaron, hace semanas, las desafortunadas palabras de Sarkozy sobre el capitalismo y el libre mercado, o les sorprendió su actitud excesivamente intervencionista ante la crisis económica. Para otros, los conservadores envidiosos, el Presidente francés les habría dejado de merecer su confianza ¡sólo por su romance con Carla Bruni, que fue mínimo y recatado! Pues bien, pese a que considero que se ha equivocado en muchas cosas y que no ha puesto en marcha algunas de las reformas prometidas, sigo conservando mi fe en el inigualable e hiperactivo Sarko.

El liberalismo no sólo se demuestra en el terreno económico. Sarkozy ha impulsado una reforma constitucional que limita a dos los mandatos presidenciales y refuerza los poderes del Parlamento. Se trata de una reforma bastante liberal. Él apuesta por una reducción del número de funcionarios, exige resultados a sus ministros, viaja a todas partes... En lo internacional, igualmente se ha mostrado firme, defendiendo los valores occidentales y reforzando la alianza de Francia con Estados Unidos.

Al frente de la Unión Europea durante seis meses, ha vuelto a probar que es un trabajador incansable y que busca eficacia por encima de la burocracia y el anquilosamiento de las instituciones europeas. En su despedida, cabe destacar su llamamiento a la ambición, a la reforma y a la flexibilidad para garantizar el futuro de la Unión.

Es verdad que Sarkozy dejó escrito en Testimonio (Foca, 2007) que la "especialidad de los socialistas franceses es distribuir riquezas que no existen", lo que él mismo parece haber asumido en su batalla contra la crisis. ¿Pero qué político no se contradice a sí mismo en ocasiones excepcionales e imprevistas? ¿Qué político no sobreactúa y yerra los tiros en situaciones desbordantes? Podemos y debemos perdonar a Sarkozy y fijarnos en sus aciertos, que no son pocos. Y si queremos dirigentes genuinamente liberales, me temo que, siguiendo el consejo de Sánchez Dragó, tendríamos que viajar a Japón, donde gobierna el Partido Liberal Democrático, un partido cuyos principios básicos han de ser tenidos en cuenta. El ex primer ministro Junichiro Koizumi es el ejemplo más sobresaliente de estos interesantes liberales japoneses.

miércoles, diciembre 10, 2008

NOVEDAD EDITORIAL

He tenido el gran honor de participar en la elaboración de Nacionalistas y otros fantasmas, ya en venta de la mano de Persio y Ediciones El Satiricón. Mi colaboración es una entre otras muchas, y el buen y prestigioso nombre de los restantes colaboradores con los que comparto espacio y páginas dobla el honor del que he sido objeto y aumenta el interés y oportunidad de la publicación. La Resistencia no podía quedarse callada ante las barbaridades, ante los atropellos del nacionalismo, y Nacionalistas y otros fantasmas está llamado a ser un sólido compendio de argumentos y razones contra la locura que corrompe España.

Debemos agradecer el esfuerzo de concebir y dar a luz este proyecto a Persio, que también se ha tomado la molestia de realizar un vídeo de publicidad:

sábado, diciembre 06, 2008

ABAJO PEDRO CASTRO Y VIVA LA CONSTITUCIÓN

Si un buen día Esperanza Aguirre, en un foro cualquiera, expresara que los votantes de la izquierda le parecen unos tontos de los cojones, los progresistas pedirían su crucifixión en la plaza (pública, por supuesto). No obstante, en el caso de que el grosero insulto provenga de un rancio alcalde del PSOE la gravedad de los hechos disminuye y son fácilmente perdonables. En efecto, los cavernícolas columnistas de Público, el primer diario gratuito que se vende, han acudido pronto en auxilio del compañero en apuros, arguyendo que, por feo que esté insultar, antes lo había hecho Aguirre o Rajoy con respecto a Zapatero.

Esta gente no sabe captar las diferencias y los matices, pero más por sus anteojeras ideológicas que por la dificultad inherente. No es lo mismo llamar "miserables" y "canallas" a quienes te están atacando de manera completamente injusta e interesada que emplear un exabrupto vulgar y barriobajero como el de Pedro Castro. Por un lado, Aguirre se muestra más refinada y usa armas propias del juego político y, por otro, se defiende de un ataque precedente no menos insultante. Contrariamente, Pedro Castro no sólo pone de manifiesto su falta de educación y su lenguaje vulgar y zafio, sino que menosprecia y ofende directamente a los votantes de derechas, es decir, a los ciudadanos de a pie. No es Zapatero llamando "patriota de hojalata" a Rajoy, o éste replicando que mejor ser eso que un "bobo solemne". Es un político socialista injuriando a ciudadanos que apuestan por una opción política válida y legítima en cualquier sistema democrático.

Comprendo que el señor Castro considere inaudito que alguien pueda votar a la derecha: antes que un servidor público, es un miembro del Partido, con mayúsculas. Es un representante de la izquierda con anhelos totalitarios, para la que no hay más alternativa que ella misma. En sus disculpas, Castro ha señalado que se calienta "más que el pico de una plancha" y que a ello hay que achacar su incorrección. Entonces, como no sabe comportarse, no debería seguir en política. Un poco de respeto al ciudadano, lo que se traduce en responsabilidad y consecuencias.

En otro orden de cosas, hoy es el aniversario de la Constitución. ¿Qué son treinta años entre buenos amigos? Aunque la Constitución funciona, ha de cumplirse más y ser reformada en algún punto que ya indiqué en el pasado. Mariano Rajoy ha escrito un artículo para El Mundo ("Treinta años de ciudadanía en libertad") que le reconcilia con el mejor liberalismo español y con las ideas que tradicionalmente ha defendido el PP. Ahora sólo tiene que ponerlo en práctica.

Como homenaje a la Carta Magna, les dejo un breve comentario de uno de sus artículos. El derecho a una vivienda digna que recoge el artículo 47 de la Constitución no es un derecho directamente exigible ante los tribunales, como sí lo pueden ser los reconocidos en el art. 16 o en el 24. El art. 47 se encuadra dentro de los principios rectores de la política social y económica, y constituye un mandato al legislador para que actúe en un determinado sentido. Por tanto, no tienen razón los que sostienen que este derecho es conculcado o no observado, porque los poderes públicos sí llevan a cabo políticas encaminadas a que todos tengan una vivienda (por ejemplo, construcción de viviendas de protección oficial). Otra cosa es que tengan éxito.

domingo, noviembre 30, 2008

EN DEFENSA DE LA PRESIDENTA

Esperanza Aguirre sale ilesa de un salvaje atentado terrorista en la India y sus adversarios políticos la tildan de cobarde porque no ha permanecido allí a la espera de la evacuación del resto de la delegación española. Nunca dejarán de asombrarme los habitantes de la caverna, pues aunque siempre actúan con arreglo a la mala fe, el sectarismo y la ignorancia, los grados van subiendo. Es posible que ciertos socialistas y progresistas preferirían haberse desayunado con la noticia de su asesinato, ya se sabe que es mejor una leyenda muerta que una viva; su descaro alcanza el paroxismo. A ellos les importa bien poco la salud de la "liberal de pacotilla", como diría el candidato socialista de las patillas, sin ánimo de crispar ni insultar, por supuesto, que aquí eso sólo lo hace el PP. Sin embargo, a la inmensa mayoría de ciudadanos madrileños nos preocupa el estado de nuestra Presidenta y no vamos a entrar en consideraciones nimias en cuanto a su comportamiento en una situación extrema y peligrosa.

Como todo político, Esperanza Aguirre ha cometido sus errores y sus excesos, y si bien no es liberal en todos los aspectos, ha hecho un gran trabajo en Madrid apoyándose en dicha doctrina. Es decidida, trabajadora y capaz, se mantiene fiel a sus principios y posee la energía necesaria para triunfar. Por eso los socialistas la odian, la temen, es su mayor enemiga, mucho más que Rajoy o Gallardón, dado que la oposición de éstos es invisible. Acusan al Gobierno de la Comunidad de querer privatizar la sanidad. Eso se ha convertido en el lugar común desde donde el PSOE lanza sus ataques. No merece la pena que explique a los sindicalistas y resto de quejosos –que son utilizados como secuaces, como simple carne de cañón— la diferencia entre titularidad y gestión o el contenido del contrato entre la Comunidad y las empresas privadas que ha permitido la construcción de ocho hospitales públicos en un tiempo récord. O no lo entenderían o no querrían oírlo. Por tanto, se impone la comprobación empírica. Que acudan a esos hospitales y ya verán cómo nadie les pide que saquen la tarjeta de crédito. En lugar de hacer esto, pierden el tiempo con violentas algaradas y difundiendo mensajes falsos.

El caso es que si Esperanza se hubiese quedado en Bombay, no habría sido más que un estorbo. No estamos hablando de un general y sus tropas, sino de un cargo político que debe ser evacuado cuanto antes. Ocuparse del traslado a España de los demás miembros de la delegación atrapados en el hotel o en la ciudad compete al embajador, al cónsul y al personal diplomático en comunicación con el Gobierno, no a una presidenta regional que se encontraba allí en aras de promover empresas madrileñas y no, desde luego, para enfrentarse a los terroristas y salvar a los rehenes. Quizá el eurodiputado de CiU, tan mezquino como envidioso, sí que lo haga.

Y resulta cuando menos curioso que utilicen como argumento la cobardía quienes se declaran herederos del Frente Popular, cuyos líderes no resistieron en Madrid (el Gobierno de la República huyó a Valencia a finales de 1936) y se exiliaron al acabar la guerra, llevándose consigo botines robados a particulares y al patrimonio español que nunca repartieron entre los exiliados más necesitados. Por no hablar del destacado papel del PSOE en la oposición antifranquista..., es decir, ninguno.

Además, la Presidenta no se ha puesto ninguna medalla a raíz de este tremendo suceso, no ha venido con ínfulas de heroína. Se ha limitado a narrar su espeluznante y vibrante experiencia, a condenar a los terroristas y solidarizarse con las víctimas y a reconocer su buena suerte. Ni más ni menos. Ella no ensalza su valentía personal, por lo que llamarla cobarde es solamente un insulto gratuito, vomitado por quienes recurrirán a lo que sea para vilipendiarla.

Es oportuno citar una frase atribuida Margaret Thatcher: "If my critics saw me walking over the Thames they would say it was because I couldn't swim". Creo que Esperanza Aguirre estaría muy de acuerdo con ella.

domingo, noviembre 23, 2008

DE CÓMO LOS SOCIALISTAS TIRAN EL DINERO PÚBLICO POR EL RETRETE

En España nos encantan las polémicas; unas serán estériles y otras no, pero es bueno que haya gente que aún se escandalice ante la estulticia de los políticos. Un tal Barceló ha perpetrado ciertas atrocidades artísticas en una cúpula de la ONU (¿?), equiparables en mal gusto a las realizaciones –léase bodrios— de Kiko Argüello en la Catedral de la Almudena. Si una empresa privada hubiese financiado el proyecto, es decir, si hubiese aportado los 20 millones de euros, a lo sumo yo ahora me mofaría de lo que, honestamente, merece ser calificado como "puticlub de carretera secundaria" (Nico Rey), con todo ese ridículo, hortera mar de colores, tan cutre como casposo. Pero es que el dinero con que se ha llevado a cabo el aborto pictórico y escultórico es dinero público. El PP ha estado acertado al pedir explicaciones al Gobierno acerca de semejante derroche, agravado, encima, a causa de que medio millón de euros salieron de los Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD).

Muñoz Conde, en Derecho Penal. Parte Especial (Tirant lo Blanch, 2007), distingue, para el delito de malversación de caudales públicos, entre conductas de apropiación (art. 432 CP) y conductas de distracción (arts. 433 y 434 CP). El tenor literal del artículo 433, párrafo primero, del Código Penal es el siguiente: "La autoridad o funcionario público que destinare a usos ajenos a la función pública los caudales o efectos puestos a su cargo por razón de sus funciones, incurrirá en la pena de multa de seis a doce meses, y suspensión de empleo o cargo público por tiempo de seis meses a tres años". Así, en este delito, los "usos a que se apliquen los caudales o efectos públicos pueden ser propios ajenos, pero en todo caso distintos a los de la función pública", puntualiza el autor citado.

Aquí, la función pública del medio millón de euros había sido definida por la Ley de Presupuestos Generales del Estado, por lo que no se les podía dar un uso distinto al de los FAD. El Ministerio de Asuntos Exteriores era la autoridad a cargo del dinero, dinero que, a menos que se entienda que el pobre Barceló necesitaba desarrollarse aún más (tanto física como artísticamente), se ha empleado en atender objetivos que realmente poco tienen que ver con los previstos.

No obstante, no tengo claro si la infracción del presupuesto es delito o mero ilícito administrativo. Y, por otro lado, los esbirros de Morotinos han ofrecido toda suerte de excusas, basándose en la diferencia entre Fondos de Ayuda al Desarrollo y Ayuda Oficial al Desarrollo, que controla la OCDE, y en otras triquiñuelas legales. Sea como fuere, lo que es palpable es que los socialistas siempre operan con la oscuridad como aliada y bordeando los límites de la legalidad.

Cabe cuestionar, por último, la oportunidad de una obra así en tiempos de crisis económica: una absurda decoración abocada a deteriorarse y coger polvo y que sólo van a ver cuatro diplomáticos rancios y los burócratas de la ONU, y seguramente los comentarios que hagan en relación con ella serán de burla hacia el artista y de desprecio hacia España por tirar su dinero de esa forma. Una vez más, los socialistas se olvidan de la austeridad que proclaman para poder beneficiar, con el dinero del contribuyente y sin mediar concurso alguno, a los amigachos de la ceja.

sábado, noviembre 15, 2008

ZAPATERO Y PAPÁ ESTADO: UNOS SINVERGÜENZAS

En la cumbre de Washington, Zapatero va a culpar de la crisis financiera global a las políticas de Reagan y Thatcher, y va a solicitar la implantación de una especie de policía financiero mundial. Como siempre, este sujeto es libre de hacer el mayor de los ridículos, pero ya que acude allí, en teoría, representando a España, al menos podría haber recapacitado sobre la acumulación de sandeces ideológicas que pretende derramar desde la silla que le han cedido. Pero es propio de los sectarios, de los habitantes de la caverna, del estilo de Escolar, vivir obsesionados con ciertos fantasmas y dar rienda suelta a los miedos que les provocan a la menor oportunidad. Y a Zapatero le da pánico la libertad, ya que supone un obstáculo para sus proyectos de ingeniería social.

Sin embargo, ya griten o pataleen, su equivocación es mayúscula. Porque se están exigiendo grandes responsabilidades al capitalismo o al libre mercado, ¡como si papá Estado fuese infalible y modélico! Y en España, en particular, tenemos un Estado calamitoso, ladrón y abusivo, y si Zapatero no es capaz de administrarlo con rigor y de forma ejemplar, no tiene derecho a pedir más intervencionismo y regulaciones, o a dar lecciones de socialismo en el país de la libertad individual. Cuando el Estado sea más eficaz y decente, renovaré mi confianza en él. Hasta entonces, que no me vendan milagros estatales. Si Zapatero quiere un capitalismo contenido y no "salvaje", que empiece antes de nada conteniendo y organizando mejor lo que ya controla.

Lo mismo se puede decir de las criticadas indemnizaciones millonarias de los ejecutivos, de las inversiones arriesgadas, de las especulaciones... Todo muy cuestionable desde el punto de vista ético. En cambio, los socialistas defienden todo tipo de despilfarros que se dan no en el ámbito privado, sino en el público, que es el que nos afecta a todos... Ministerios y embajadas inútiles y proliferación de altos cargos, cuantiosos gastos destinados única y exclusivamente a satisfacer caprichos de los políticos (nuevos coches oficiales, nuevos despachos, reformas lujosas), premios al vandalismo (Gallardón y sus pintamonas). Juegan con el dinero del contribuyente. El Estado, las Comunidades Autónomas y las entidades locales derrochan de lo lindo y buscan cómo recaudar más. ¿Será este corrupto y decadente sector público el que devuelva a la economía al buen camino mediante recetas socialistas? Imposible.

Y para ilustrar esta opinión con un caso específico, la semana que viene analizaré el escándalo montado en torno a Miquel Barceló, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la ONU y una cúpula decorada con pésimo gusto. La clave es ciertamente simple: malversación de caudales públicos.

jueves, noviembre 13, 2008

VIDA Y MILAGROS DE SAN ZP

Es probable que todos ustedes, en los últimos cuatro años, se hayan preguntado alguna vez quién es Zapatero, de dónde viene y a dónde va. Y la verdad es que son cuestiones de difícil contestación. Eso por no hablar de otros interrogantes referentes al gran estadista leonés, accesorios pero no menos jugosos: ¿Desde cuándo lee El País? ¿Cómo conoció a su querido Pepino Blanco? ¿Cuáles han sido sus influencias literarias y políticas? Pues bien, Nicholas van Orton ha hecho un enorme esfuerzo investigador y tiene todas las respuestas, y las está publicando para asombro del personal. No se pierdan su biografía --no autorizada-- de Zapatero, titulada ZP: pienso a domicilio.

domingo, noviembre 09, 2008

UN COMIENZO Y UN FINAL

El senador Barack Obama ha ganado las elecciones en Estados Unidos por una abrumadora mayoría de votos electorales (369 por sólo 163 de McCain). Debemos felicitar al vencedor y confiar en el criterio del pueblo americano en este momento de cambio. Desde el principio aposté por McCain, porque me parecía un mejor candidato; pero Obama, a pesar de todo lo que pueda objetarse, quizá se convierta en un gran Presidente. Los retos que le aguardan no son pequeños, así que es de esperar que este hombre --que ha demostrado que es capaz de satisfacer sus elevadas ambiciones-- sea capaz de afrontarlos con resolución y solvencia.

Las causas de la derrota republicana son muchas: el propio deseo de alternancia tras ocho de años de George W. Bush, una floja campaña por parte de McCain, sólo enmendada en la recta final... La estrategia de Barack Obama, en el aspecto positivo, ha consistido en apelar a los sentimientos, a la esperanza, a la ilusión de sus compatriotas; en el negativo, en descalificar a su oponente como mero heredero de Bush (por haber votado con él un 90% de las veces) y en burlarse en infinidad de ocasiones de la frase aquella de los "fundamentos sólidos de la economía". Si a ello sumamos una campaña de propaganda masiva, el éxito era probable y nada inexplicable.

No me emocionan las absurdas manifestaciones de júbilo que se están dando entre los españoles. Obama tiene una serie de tareas que acometer, en la economía, en las relaciones internacionales, en la lucha contra el terrorismo, pero, sinceramente, ni quiero ni espero que me arregle la vida. Alfredo Valcárcel ha analizado el libro Dreams from My Father (1995), hallando evidencias de resentimiento y odio racial. Me conformaría con que el presidente electo Obama haya rectificado sus opiniones más radicales y que, por tanto, gobierne Estados Unidos con moderación y sin dar bandazos.

Es posible que me hubiera entusiasmado más el análisis del resultado de estas históricas elecciones de no haber sido por un suceso luctuoso que hizo que el miércoles fuese un día triste. La muerte de Michael Crichton supuso para mí una desagradable sorpresa. Admiraba a este escritor como a ningún otro y le consideraba un verdadero maestro.

De pequeño, Jurassic Park fue una de mis películas favoritas. Hoy lo sigue siendo. Y siempre que se mencionaba el nombre de Michael Crichton como creador de la mítica aventura --y de la atractiva hipótesis--, inclinaba la cabeza con respeto, tal y como hacía Bismarck con Cánovas. Aparte de la influencia que tuvo en mí esa película, su libro y la continuación (El mundo perdido), también me proporcionaron gratos momentos otros títulos, como Un caso de urgencia (1968), que leí hace un año. Gracias a Estado de miedo (2004) y a sus conferencias sobre el clima comencé a volverme escéptico frente a los dogmas del calentamiento global y de los ecologistas, con sus deseos de obligar a la población a comulgar con las ruedas de molino de su religión. De hecho, en el último libro de Václav Klaus se cita a Crichton en diversas ocasiones.

El número uno poseía un estilo literario ágil y desenfadado pero sustancioso, totalmente superior al de los pomposos y barrocos escritores españoles, cultivadores de la nada y de las más conspicuas aberraciones frente al potencial imaginativo, dotado de conocimientos científicos y técnicos, de Crichton. Por eso les pido que, si van a criticar a mi ídolo, no lo hagan sobre la base de comentarios resentidos y cutres. Crichton merece respeto y reconocimiento. ¿Qué grandes novelas se habrán perdido con este inesperado, prematuro fallecimiento?

viernes, octubre 31, 2008

PP Y UPN. ¿TRUCO O TRATO?

Halloween es una de mis fiestas más queridas, aunque detesto la costumbre de la gamberra juventud española de tirar huevos a los autobuses. Creo que a la noche de brujas la envuelve un cierto encanto misterioso. Personalmente, siempre gozo viendo una o dos buenas películas de terror. Este año, además, emiten un documental sobre el fenómeno cinematográfico de los muertos vivientes y pienso iniciar la lectura de un libro de relatos de hombres lobo.

Pero en España no tenemos por qué recurrir a la ficción o a lo sobrenatural para aterrorizarnos y recrearnos en el morbo. Contamos con una peculiar chusma política para cumplir tal función... El vampiro Zapatero buscando hincarle el diente a la cumbre internacional; la momia De la Vega; el mad doctor Rubalcaba; la cosa Pepino Blanco; la ogro Maleni; el werewolf Bermejinski, y el muerto viviente Solbes.

En el bando de la oposición las cosas también dan bastante miedo. Mariano Rajoy podría ser el hombre invisible, pero algún malicioso consideraría más adecuada la calificación de hombre patético. Desde mi punto de vista, este hombre bien tiene mucho mérito, bien se ha vuelto loco. Me explico. Cabe la posibilidad de que, tras la derrota de marzo, decidiese seguir dirigiendo el PP con la finalidad de solucionar todas las crisis internas que se iban a plantear y sufrir él todo el desgaste, tanto por dicha razón como por todo lo que conlleva encabezar la oposición a un Gobierno recién refrendado en las urnas. De ser así, en 2010 o 2011 se retiraría a favor de un candidato más atractivo, fresco y cargado de fuerzas, o sea, todo lo contrario a él.

La segunda posibilidad es que Rajoy se ha engañado a sí mismo con esa letanía suya de que va a llegar a ser Presidente, y actúa conforme a ello, resistiendo malamente en pro de un futuro incierto que, como ha reconocido, sólo él se lo cree. En este caso, únicamente una severa derrota del PP en las próximas citas electorales podría apartarle definitivamente de la dirección del partido. Como soy de la opinión de que Rajoy está operando de acuerdo con lo segundo, le animo a marcharse, a pesar de que en el pasado le haya dado mi total apoyo, no sólo por sus muchas cualidades, sino también porque era diferente. El Rajoy de finales de 2007, con todas sus carencias, no es este Rajoy que merece ser tildado de hombre patético.

Hasta que la situación se decante, asistimos a una batalla que se desarrolla en el PP, una batalla centrífuga en parte provocada por lo infecto de nuestro sistema, en parte por la falta de liderazgo de Rajoy. Me refiero, en especial, a la inevitable ruptura con UPN. Es un auténtico cuento de horror en el que a Rajoy le han hecho pagar el trato y soportar el truco. Y es que no hace tanto que yo mismo, junto a otros, defendía a UPN y a Miguel Sanz desde las páginas de Navarra Liberal para que esta región no cayera en manos de la irresponsabilidad de los socialistas y del delirio de los nacionalistas anexionistas. Supongo que también se beneficiaron de la campaña municipal y autonómica del PP. ¡Qué poca hombría la de Sanz! Si el PSOE, con su estilo mafioso, le ha chantajeado, debería haber tenido el valor suficiente como para disolver el Parlamento y convocar elecciones, pues él se debe a los votos de los ciudadanos y no a las maniobras en la sombra de otro partido. En ningún caso gobierna UPN en Navarra gracias al PSOE: gobierna gracias a los votos de los ciudadanos. Otra cosa es que esté defraudando la confianza que esos votantes depositaron en ellos, porque romper con el PP por la vía de los hechos, cuando tantas alegrías ha dado el pacto de 25 de marzo de 1991, ni estaba programado ni es honesto.

En un artículo para Libertad Digital, Jaime Ignacio del Burgo ha analizado el pacto y sus consecuencias para ambos partidos. De un lado, UPN disfruta de autonomía en cuanto a Navarra se refiere, garantizando la presencia del PP --disuelto en esa comunidad-- en su acción política. De otro, UPN se compromete a seguir al PP en los niveles nacional y europeo. De ahí que sus diputados estén integrados en el grupo parlamentario popular.

Está fuera de toda duda que UPN y Sanz son los culpables de la crisis con el PP, al haber incumplido lo pactado. Es decir, no han dejado otra salida a Rajoy y su mediocre equipo, tibios y tolerantes a más no poder. Rechazo de plano que se justifique lo que ha hecho UPN con base en la cláusula incluida este año en el pacto, en virtud de la cual se aumenta la capacidad de decisión de los diputados de UPN frente a la disciplina de voto en cuestiones relativas al alto interés de Navarra, ya que esto se admite siempre que no haya colisión con "el interés general de España ni con los principios ideológicos de este acuerdo, ni con los recogidos en el pacto de colaboración institucional firmado en el año 1991 entre UPN y el PP". Del Burgo lo razona de la siguiente manera: "Si los presupuestos son malos para España también lo son para Navarra. Y como para llegar a esa conclusión es preciso hacer un juicio de valor subjetivo es claro que, en caso de disparidad de criterio, ha de prevalecer el criterio del PP por ser un asunto que afecta de lleno a la política nacional. De la misma forma que UPN define qué ha de entenderse por interés general de Navarra, la misma legitimidad asiste al PP para fijar en cada caso lo que, a su juicio, conviene al interés general de España". Por consiguiente, la traición, ordenando la abstención en la votación de la Ley de Presupuestos Generales del Estado y sancionando a los discrepantes, ha venido por parte de UPN y un ridículo Sanz aferrado a la poltrona y contaminado por el virus nacionalista que ya empieza a impregnar absolutamente todo el sistema montado sobre el Estado autonómico. Pero la obligación de Rajoy era haberlo previsto, amortiguado y atajado antes, sin tantos traumas. Una vez más, no ha dado la talla.

Así está el panorama, lóbrego y gélido, como el tiempo en Madrid. Ya lo he dicho: a Rajoy le han tirado los huevos a la cara aun habiendo satisfecho el trato, o sea, ayudar a que el alevoso Sanz continuara pisando moqueta y no perdiera el coche oficial. Feliz Halloween.

domingo, octubre 26, 2008

EL VIEJO LEÓN NO SE RINDE

John McCain no se rinde. Las encuestas predicen su derrota, la mayoría de los medios de comunicación ensalzan a Hussein Obama y todo parece ir en su contra. En cambio, lejos de tirar la toalla y entregarse al fatalismo, el candidato republicano ha decidido resistir hasta el final y optar a la victoria, pues sus posibilidades, con todo, no son escasas. Y ahí le vemos, en mítines y más mítines, con la aguerrida Sarah Palin o sin ella, concediendo entrevistas...

Mientras, en España, sólo existe Obama, y a McCain se le denigra de forma constante. El domingo publicaba El Mundo un reportaje en el que, al parecer, se revelaba que el republicano había falsificado con malas artes su historia de detención y tortura en Vietnam. Además, le consideraba mediocre, mujeriego e ingrato. Pero no es que aportara pruebas de peso, incluso se citaba en varias ocasiones el libro autobiográfico de McCain Faith of My Fathers (1999), con lo que es ilógico deducir que oculta o altera su biografía cuando él mismo escribe con toda claridad sobre sus divertimentos como militar, su estancia en prisión y el aprovechamiento que le ha dado en su carrera política a esos cinco duros años.

En todo caso, hay que estar preparado para cualquier contingencia. Obama es un sujeto que suscita demasiadas dudas no resueltas. Aparte, su inexperiencia le podría jugar malas pasadas si llega a Presidente. Y, por supuesto, ni es tan brillante ni excepcional como se viene afirmando desde hace largo tiempo. Su imagen, por muy carismática que sea, no puede ser lo único que se valore. Grandes discursos, sí... ¿Preparado para gobernar? Veremos. Lo que no significa que no pueda llegar a ser un magnífico Presidente. Obviando sus disfraces con turbante y sus relaciones personales, Obama no es Zapatero, y si gana las elecciones la lucha contra el terrorismo musulmán va a continuar (él mismo ha repetido una y otra vez que hay que encontrar y matar a Bin Laden, no sin antes ganar la guerra en Afganistán, que no será Iraq pero también es un frente decisivo) y el papel de Estados Unidos como superpotencia no va a decaer.

Pero hasta el 4 de noviembre, sin duda, me quedo con McCain y su estilo luchador y perseverante. He aquí un señor que no se rinde, que, curtido en mil batallas, no se va a arredrar porque los señores de la prensa echen sobre él editoriales y artículos hirientes, o porque su rival sonría más y sea sumamente telegénico. Es lo opuesto a la actual versión de Rajoy. Un Rajoy venido a menos, sin pulso. Un Rajoy víctima de su indecisión y de sus meteduras de pata. McCain tendrá 72 años, pero tiene setenta veces siete más energía y vitalidad que esta gabardina con barba que dirige el segundo gran partido político español.

jueves, octubre 23, 2008

PREMIO K NOTICIA


Atreides ha decidido concederme el curioso Premio K Noticia 2008, y yo se lo agradezco. Sobre todo, por las palabras que ha empleado para describir este modesto espacio: "Un blog liberal de gran calidad intelectual". Gracias por eso. Viniendo de un monárquico (como yo) que cuenta con una vasta sabiduría acerca de relaciones internacionales, tal y como demuestra en sus artículos, es todo un honor.

domingo, octubre 19, 2008

NI CULPABLES NI ACABADOS

Corren malos tiempos para el liberalismo. Y, en el fondo, no por la crisis financiera o porque se estén desmintiendo, supuestamente, sus principios. Corren malos tiempos, digo, debido a la ignorancia de la mayoría y al engaño sistemático practicado por algunos sectarios. Está cayendo sobre nosotros una tormenta de descalificaciones contra un neoliberalismo que no tengo muy claro que haya llegado a existir realmente. La falacia más extendida consiste en sostener que la libertad de mercado ha creado un problema gordo, muy gordo, que el Estado providencial ha de ser resolver a la manera socialista, y que en el futuro deberán imponerse más regulaciones y limitaciones. ¡Lo que nos faltaba para el duro!

Hay codicia en Wall Street. ¿Y qué? La especulación por sí sola no es la fuente del problema. "Esta no es la Gran Depresión 29 del siglo XX, sino la Gran Recesión del siglo XXI, consecuencia de los groseros errores en política monetaria cometidos por la Reserva Federal y rebotados en Europa por un BCE resuelto a mantener artificialmente bajos los tipos de interés para favorecer la reactivación de las deprimidas Alemania y Francia", ha escrito Jesús Cacho, con la claridad y sabiduría que le distinguen, en El Confidencial. Y después agrega: "Y si el Estado ha metido la pata, es el Estado quien debe intervenir para sacarnos del atolladero, puesto que el mercado (relación espontánea de los ciudadanos del mundo actuando en libertad) no tiene capacidad por sí solo para restablecer la confianza". Exactamente. Las instituciones estatales han hecho mal su trabajo, no han vigilado como es debido el sistema financiero. El mal no proviene de la libertad, del capitalismo o de las maldades de Bush y Aznar. Es evidente que los intermediarios financieros son cooperadores necesarios, pero eso es inevitable. Y también se habrán dado conductas ilegales que no han sido perseguidas. Contra ello hay que actuar con decisión pero sin dar pábulo a memeces.

Los planes de rescate ya están en marcha. Responden a una situación excepcional ante la cual, desde el punto de vista político, no cabe otra salida. Los gobernantes saben dónde acabarían sus votos si no hacen ver que se están moviendo: el paro y el PIB pueden acabar con ellos. Al menos tienen que disimular y sacarse de la chistera el conejo más vistoso posible. Y si parcialmente y a corto plazo funciona, mejor que mejor.

Hay quienes preferirían que todo se hundiese, que el libre mercado devorara a sus hijos díscolos; otros, como el economista Pedro Schwartz, han hablado de alternativas a la intervención. Quizá eso fuese más justo y deseable. No obstante, como la solución ha sido otra muy distinta y no se puede dar marcha atrás, es mejor adaptarse a las circunstancias y sacar lo mejor de ellas. Estoy seguro de que todo será más transitorio de lo que se cree.

Haciendo oídos sordos al grosero escándalo antiliberal (que confunde liberalismo con capitalismo y cosas así), lo que debemos exigir los ciudadanos es que los cuantiosos rescates estatales estén sometidos a todos los controles, medidas de supervisión y cauciones posibles. Que la operación se haga con transparencia y fiabilidad. "Sin favoritismos", que diría Tony Blair (gracias, Octopus). Para una postura liberal, es lo mínimo exigible.

viernes, octubre 10, 2008

JESÚS NEIRA

A día de hoy, el profesor Neira permanece en coma por la agresión sufrida a manos de Antonio Puertas, responsable directo de su estado, y por la negligencia de los médicos que le atendieron. A todo lo anterior, es procedente añadir que el caso está pendiente de juicio y que, por tanto, no se puede dictar una sentencia propia, pero sí dar una opinión fundada. Había querido escribir antes sobre esto; al final, consideré que era mejor hacerlo tomando distancia.

Ya sabemos que en España se tiende a despreciar al que hace algo fuera de lo normal. Somos un país de mediocres, y en vez de premiar al que hace méritos se le suele castigar. Aquí no ha pasado exactamente eso, aunque sí se ha hecho patente dicha tendencia mediante ciertas dudas surgidas en torno a la actuación del profesor. De entrada, hay quien no sabe si se produjo el maltrato a la mujer. Miren, es poco probable que una persona cabal y civilizada como el profesor, avalado por decenas de testimonios, hubiese intervenido de no haberse dado una agresión real de Antonio Puertas a su novia. Y, en adición, hay testigos no sólo de lo que sucedió en ese momento, sino también de una violenta discusión anterior de la pareja, aún en el hotel.

Asimismo, se ha cuestionado el proceder de Neira. Según los maledicientes, habría insultado descaradamente al agresor, causando a propósito su ira. Otros dicen que no debería haber dado la cara, que podría haberse conformado con llamar a la policía. Hay que alegar que alguien bien educado no suele recurrir a los insultos salvo en ocasiones excepcionales, y aun así no creo que aquí se utilizasen; y segundo, que si Neira se expuso al peligro fue para evitar que la paliza recibida por la mujer fuese a mayores, con lo que podemos descartar que buscara obtener protagonismo.

Finalmente, un punto con el que estoy de acuerdo: fue un error dar la espalda a Antonio Puertas. Pero es que uno no siempre puede pensar con claridad cuando se topa con circunstancias tan violentas y desconocidas.

El comportamiento de la novia del agresor, de nombre Violeta, entra ya en el terreno de lo intolerable. Su ingratitud, muy reveladora, así como sus intentos de excusar a su novio, han hecho de ella una bruja odiosa y diabólica. La infame mujer ha llegado a gritar como una posesa, en un programa basura de la televisión, que su novio no había atacado por la espalda a Neira. Y lo afirmaba con las imágenes del vídeo delante. Es decir, aparte de no agradecer la ayuda su benefactor, de proteger con rocambolescos cuentos a su novio --al que califica de "bellísima persona"-- y de lucrarse a costa del sufrimiento y arrojo de otros, ni siquiera es capaz de reconocer la cobardía de Puertas y la entereza de Neira. Es verdaderamente patético. Si ella se queja del acoso de los medios es porque se lo ha ganado a pulso. Merece cualquier escarnio público, por verdulera, zafia e ingrata.

En cuanto a sus declaraciones de que cayó al suelo "debido al vértigo" y no a los golpes, me parece que no necesitan comentario. Tampoco posee mucha validez que sostenga que Puertas es toxicómano y que estaba necesitado de drogas cuando ocurrieron los hechos, en un intento de acogerse a la eximente del artículo 20.2 del Código Penal. Puertas escapó conduciendo su automóvil, lo que no es precisamente indicativo de padecer tal estado.

Aclaradas estas cuestiones, querría terminar explicando que, si bien es verdad que la acción de Jesús Neira ha alcanzado una notoriedad tal vez exagerada y desmedida, y dejando de lado otros aspectos del caso (declaraciones de la novia, negligencia médica, etcétera), no podemos olvidar que hasta una sociedad como la nuestra necesita héroes en los que fijarse, héroes con valores, capaces de defenderlos y nobles de espíritu. Y puede que esos héroes no lo sean stricto sensu, pero el beneficio que aportan a la sociedad los hace merecedores de esta distinción. Y así, recibimos la maravillosa noticia de un maltratador frustrado y reducido por los clientes de un supermercardo a base de lanzarle latas y botellas. Es el poder de la Justicia. Siempre agradeceré, por ello, el ejemplo que nos ha aportado el ya inolvidable profesor.

Jesús Neira, profesor de Teoría del Estado (una rama del Derecho Constitucional), estaba escribiendo un libro acerca de la Transición. Mi deseo, y el de la inmensa mayoría de los españoles, esta vez justos y solidarios, es que lo pueda terminar.

domingo, septiembre 28, 2008

UNA INVITACIÓN A LA TIERRA DE MAPLE WHITE

El excéntrico profesor Challenger, tras regresar de un viaje a Sudamérica, hace públicos unos descubrimientos extraordinarios que causan estupor en la comunidad científica, que le toma por loco y le da la espalda. Un joven periodista es enviado a entrevistar al profesor, hombre soberbio e insolente pero con el que, a pesar de todo, trabará una relación más o menos cordial. En el transcurso de una conferencia plagada de broncos enfrentamientos, el profesor Challenger vuelve a exponer sus tesis, lo que lleva a que se forme una expedición cuyo objetivo será viajar a la misteriosa tierra de la que habla Challenger y verificar si realmente continúan viviendo animales prehistóricos en ese lugar.

Éste es, grosso modo, el argumento de El mundo perdido (1912), magistral novela de Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, otro genio de misántropo carácter. El mundo perdido es una narración de descubrimientos y aventuras, pero también se manifiesta en ella una dura sátira dirigida contra la pedantería y ensimismamiento de algunos científicos. La arrogancia infinita de Challenger, combatida por el no menos altivo profesor Summerlee, aporta el toque humorístico, a través de las continuas discusiones entre los hombres de ciencia.

Hay que admirar la fecunda imaginación de Conan Doyle, que describe en su Tierra de Maple White lo que noventa años después nos enseñaría Steven Spielberg en Jurassic Park (1993) y El mundo perdido (1997). Aunque en la novela de Conan Doyle la pervivencia de dinosaurios y otras especies teóricamente extinguidas no se debe a la acción del hombre, el profesor Challenger llega a asegurar que el poder de la ciencia siempre puede "moldear a la Naturaleza y ponerla a su servicio". Por otro lado, los cuatro hombres blancos integrantes de la expedición actúan con tal determinación y arrojo, que son adorados por los nativos, gesto que Challenger entiende y elogia, ya que "su porte en presencia de sus superiores podría servir de lección a algunos de nuestros europeos más adelantados. Sorprende el observar qué certeros son los instintos del hombre en su estado natural". Es lo propio de principios del siglo XX, cuando los europeos aún creían en sí mismos.

La novela homónima de Michael Crichton, de 1995, homenajea claramente a la de Conan Doyle, no sólo por la temática aventurera y los dinosaurios, sino también por los debates científicos entre los personajes.

Es una historia tan bien contada, tan bien escrita y tan bien pensada, que me atrevo a asegurar que esta novela..., ¡qué digo!, que un solo capítulo de esta novela encierra más valor literario y calidad que las obras completas de autores españoles modernos como Almudena Grandes, Javier Marías o Maruja Torres. Para su lectura es aconsejable poner una gran banda sonora: la de John Williams para El mundo perdido.

jueves, septiembre 25, 2008

DEL TODO RECOMENDABLE

Mi amigo Javier, que tenía un tanto abandonado su espacio, le ha dado un buen lavado de cara y ha escrito dos lúcidos artículos, "Libertad" y "Un cinturón bastante apretado", que conviene que ustedes lean, ya que tienen que ver con algo fundamental: libertad y economía. El suyo es un espacio didáctico y sosegado, alejado de las broncas que hay en otros, pero pienso que disfrutarán igualmente de su lectura.

sábado, septiembre 20, 2008

¿TOMAR MEDIDAS?

Desde que concluyó su mitificado congreso valenciano, el discurso de la oposición del PP al Gobierno se ha centrado sobremanera en la economía. Si bien la economía no lo es todo, contradiciendo la desafortunada frase de Mariano Rajoy, hay que reconocer que es un "tema capital" (continúo utilizando las expresiones del gallego). Los miembros del PP repiten, en cada ocasión que se les presenta, que el Gobierno tiene que "tomar medidas", o que no ha "tomado las medidas correctas", o que "ha tomado medidas a destiempo", o que ellos tienen "mejores medidas". Esta gente debería meterse a sastre. Ya no saben hablar con claridad, concisión y sin remilgos.

Porque, en efecto, es posible reducir los impuestos, contener el gasto público y denunciar el derroche que supone mantener varios ministerios dedicados a la propaganda. Ahí tienen las medidas para vestir a la crisis. Pero el PP no despega de la superficie, no quiere ir más lejos de lo que la corrección política le permite. En España no sólo sobran ministerios, también sobran, pongamos por caso, las subvenciones al cine español, y el PP no se pronuncia. Es un partido miedoso y acomplejado. Aun así, seguimos en la superficie.

El que España sea un país próspero en el futuro pasa por conseguir una mayor competitividad, lo que implica invertir en el individuo y en sus capacidades, y, seguidamente, por una drástica reducción de nuestra dependencia energética del exterior. La solución más viable es la energía nuclear, una energía segura y limpia. Eso ha de asumirse: estamos en una sociedad alfabetizada y bien informada, no nos puede hacer mella el pensamiento cavernícola de la izquierda. Y el PP, en lugar de plantear proyectos ambiciosos como al que me estoy refiriendo, se para en el corto plazo y en la estrechez de miras.

Medidas, medidas, medidas... Si quieren una medida de verdad, una medida por la que merece la pena batirse, ya saben cuál es. Que la defiendan con fuerza. Así, de paso, abrirían ellos el debate, pues los socialistas llevan siempre la iniciativa. De lo contrario, en España podemos seguir haciendo el payaso y comprando esa energía que tanto se rechaza (¿por quién?) a Francia.

sábado, septiembre 13, 2008

UN PLAN MENOS, PERO EL OSO SIGUE AHÍ

El Tribunal Constitucional ha desbaratado los planes de Ibarreche acerca de convocar un incomprensible referéndum en la región que con escaso o nulo acierto preside. Era evidente que el TC se pronunciaría en el sentido de anular la consulta, pues no puede la parte decidir por el todo y, además, deben respetarse los procedimientos constitucional y legalmente establecidos. Ibarreche, sin embargo, ha aparecido junto a sus secuaces y ha anunciado que va a seguir dando la tabarra, pidiendo que se denuncie ante Europa el Estado al que él pertenece.

La pesadez nacionalista es extrema. La erosión que provoca, considerable. España gasta demasiada energía en dar respuesta a auténticas locuras, energía que podría dedicarse a hacer más grande y poderoso este país. Los disparates de Ibarreche no valen el papel en que está escrita la sentencia del TC. El PNV, con sus investigaciones sobre el ADN vasco y su ambigüedad hacia ETA, es un partido racista y con inclinaciones totalitarias, pero después de todo posee la llave de los Presupuestos Generales del Estado. ¿A costa de qué cesiones y enjuagues apoyará esta gentuza los presupuestos de Solbes? De seguro que supondrá un perjuicio para la mayoría de españoles, aunque nos lo quieran ocultar.

Todo está muy claro. Hay que arrebatar progresivamente el poder de chantaje parlamentario a los nacionalistas, mediante las reformas democráticas y los pactos que sean necesarios, y junto a ello debe procederse a una devolución de competencias básicas al Estado, sobre todo la educación. Porque es meridiano que si uno coge a un palurdo en ciernes y le empieza a repetir que él pertenece a una raza diferente o especial, con hechos diferenciales, con una cultura superior, y que su país es oprimido y explotado por un malvado Estado centralista y que eso ha sido así históricamente, al final se lo acabará creyendo y tendremos a un nacionalista que votará nacionalista, a no ser que pueda formarse individualmente y escapar del pensamiento único.

En un reciente artículo en Libertad Digital, Pío Moa avisaba sobre un manifiesto que pretenden lanzar algunos individuos relacionados con la siniestra plataforma separatista Galeuzca. "Y hablan de sí mismos como ‘gallegos, vascos y catalanes’ como si quienes discrepamos de ellos fuéramos de otras regiones o como si su procedencia regional les autorizase a escribir cualquier disparate. Yo, desde luego, soy tan gallego como los gallegos de ese manifiesto y no estoy dispuesto a que unos botarates me excluyan porque no les gusten mis escritos", protesta Moa. Y lo hace con toda la razón. Ya estamos prevenidos.

jueves, septiembre 04, 2008

LONDRES, CIUDAD IMPERIAL (Y III)

Catedral de San Pablo

La segunda mayor cúpula del mundo está en San Pablo, catedral anglicana cuyas paredes interiores asombran al visitante por la cantidad de monumentos funerarios y placas conmemorativas que las recubren. En su mayoría dedicados a héroes de guerra del Imperio, uno puede pasarse más de una hora absorto en la lectura de los textos grabados en la piedra.

Hay un homenaje que destaca sobre los demás. Antes de subir a las galerías de la cúpula, a contemplar las fabulosas vistas de toda la ciudad, o de bajar a la cripta, donde descansan Nelson y Wellington, hay que ir al fondo de la catedral, al ábside. Una frase rotunda lo recorre: "To the American dead of the World War II from the people of Britain". Y frente a ella, un grueso libro abierto por la mitad: la lista de caídos norteamericanos. Profundamente conmovido, se me llenaron los ojos de lágrimas recordando a aquellos jóvenes que dieron su vida por sus hermanos ingleses y por la libertad en Europa.

Tras los mencionados instantes de emoción, uno puede acercarse al Old Bailey y sentir la poderosa mirada de la Justicia. Antes de dejar esta zona, y en relación con lo anterior, voy a aclarar una creencia equivocada. La Catedral de San Pablo no está construida en estilo neoclásico, sino en barroco inglés, y data de principios del siglo XVIII.

Museo de Cera Madame Tussauds

Nicholas Van Orton ha dicho que si Zapatero quiere retratarse junto a personalidades internacionales, no le queda más remedio que acudir a este museo situado cerca de Baker Street. Pienso, con sinceridad, que Zapatero podría engañarnos, ya que el realismo de las figuras de cera es pasmoso. Quizá no el de todas, pero sí el de muchas muy importantes. Sarkozy, por citar a un titán, es como si estuviese ahí, atendiendo al discurso de otro mandatario.

No les entretendré con la interminable lista de famosos, actores, deportistas, etcétera. Ustedes ya se hacen a la idea. Sí confesaré que tenía intención de fotografiarme entre George W. Bush y Tony Blair, y así lo hice. Delante de mí, un apestoso melenudo español se hizo la foto con Bush mientras le hacía una peineta. Para resarcir la maldad, llegué yo, puse mi mano en el hombro del Presidente y sonreí a la cámara. Un sonriente Reagan también estaba, pero no Margaret Thatcher, lo que me disgustó sobremanera.

En la cámara de los horrores hay escenas de torturas, una atracción de terror con actores y asesinos famosos tras las rejas. Existe una sección dedicada a la faceta más sangrienta de la Revolución Francesa, en la que se exhiben las máscaras mortuorias de Robespierre, Luis XVI, María Antonieta, realizadas por la propia Marie Tussaud.

Buckingham Palace

Cuando se asiste a la ceremonia del cambio de guardia en el Palacio de Buckingham, se debe aceptar lo siguiente: que siempre habrá mucha gente; que las incomodidades serán múltiples; y que no siempre se obtendrá una visión perfecta de los guardias reales. Para mi desgracia, una familia española, con total desconocimiento de lo dicho, vino a colocarse detrás de mí poco después de que la policía a caballo organizara de forma magistral al gentío.

Era una familia vulgar y chabacana. No dejaban de quejarse y de demostrar su amargura vital. Porque no veían bien. Porque lo que veían les desagradaba. Porque la música interpretada por los guardias era, según ellos, un "pasodoble". Por más que intentaba abstraerme de su palabrería soez, era imposible escapar: su tono iba en aumento y no había lugar al que huir.

La niña pequeña, una plasta integral, lloraba para que le cogiese ora el padre, ora la madre. El niño, un gordo feo e inculto, quería largarse. Y la madre le secundaba, pues estaba harta de aquel "castillo" y del "espectáculo dantesco". Pero cuando el padre, enredado con su cámara digital, por fin daba su brazo a torcer, la madre cambiaba de opinión y aseguraba que tenían que aguantar hasta el final, y ordenaba al padre grabar la música anteriormente despreciada. Luego volvía a rasgarse las vestiduras, a refunfuñar, a decir que estaban perdiendo la mañana... Y todo esto a viva voz y sin vergüenza alguna. Qué incoherencia y qué agonía. Si no les gustaba nada, tampoco nada les retenía. Y si aun así permanecían allí, por lo menos que no se quejasen tanto. Cabe decir que me sentí avergonzado; no avergonzado de ser español, pero sí de tener que aguantar a representantes de semejante ralea.

Aeropuerto de Barajas

Es aquí donde suelen finalizar mis viajes, demasiado cortos pero intensos y bien organizados. Los agentes de la frontera inglesa, en Gatwick, eran sonrientes y simpáticos. En general, los ingleses son muy educados, aunque nos toque padecer las excepciones en forma de turistas vandálicos. El caso es que aterricé en Barajas y, de inmediato, España se me vino encima, dolorosamente. El olor a café de funcionario, las salas impersonales con paneles de plástico color pastel y el policía que te saluda con un gruñido y grandes ojeras. Fuera de allí, Lady Aviaco aprendiendo a hablar y pensar en el Congreso de los Diputados, los nacionalistas dando su eterna tabarra financiera y Mariano Rajoy tan perdido como de costumbre. A pesar de ello, merece la pena seguir en España y dar la batalla para que las cosas cambien a mejor.

Obviamente, estos escritos no cubren la totalidad de mi viaje a Londres. En el tintero quedan la Torre de Londres, el Imperial War Museum, las librerías de viejo de Charing Cross, Covent Garden... Por ello, si desean saber más, vayan a Londres, capital del Imperio: no les decepcionará.

martes, septiembre 02, 2008

LONDRES, CIUDAD IMPERIAL (II)

El triángulo del poder

Una de las acertadas ideas que Cánovas del Castillo llevó a la práctica durante la Restauración fue implantar en España el sistema de turnos del parlamentarismo inglés. Nosotros ya tenemos una democracia asentada y la alternancia no está pactada, pero en aquella época tenía un sentido, y Cánovas supo ver dónde estaba lo bueno. En mi opinión, nuestro más grande estadista eligió bien.

En el triángulo que forman las calles The Mall, Whitehall y Birdcage Walk se concentra gran parte del poder político inglés: Buckingham, Downing Street y Westminster. Más de seiscientas circunscripciones, decididas por sistema mayoritario, llenan de miembros del Parlamento la Cámara de los Comunes, ubicada en el Palacio de Westminster, y el líder del partido ganador de las elecciones, con el apoyo de dicha Cámara, es requerido por la Reina para formar el Gobierno de Su Majestad. Y cuando acepta, el flamante PM recorre en su Jaguar oficial la amplia avenida Whitehall, la calle de la Administración Pública que acaba en Trafalgar Square (también hay oficinas en el imponente Admiralty Arch). Finalmente, el automóvil se introduce por una pequeña calle. Se trata de una calle cerrada por negras verjas de hierro forjado --desde 1989-- y custodiada por policías armados con metralletas. Su nombre es Downing Street.

El hecho es que en el número 10 de Downing Street no hay ostentaciones palaciegas ni jardines por los que perderse. Por tanto, creo que contribuye a que la persona que reside en él se mantenga con los pies en la tierra. Además, está cerca del Parlamento, con lo cual el Jefe de Gobierno no tiene que andar mucho para ir rendir cuentas.

El Museo Británico

Este importante museo de antigüedades asombra, para empezar, por la hermosura y pureza de líneas del edificio neoclásico de mediados del siglo XIX que lo alberga. Es espectacular. ¡Esas columnas de orden jónico son ideales! Por otro lado, es gratuito y posee unas colecciones, ordenadas por civilizaciones y épocas, tan completas como sobresalientes. En unos interiores bien cuidados, nos encontramos con la Piedra de Rosetta o los frisos del Partenón de Atenas.

Hoy día existe bastante presión por parte de Egipto y Grecia para que el Museo Británico devuelva semejantes tesoros artísticos (a mi entender, Egipto y Grecia son dos de las secciones estelares del museo), pero no tienen razón. En primer lugar, porque la época en que fueron expoliados era bien distinta a la actual. Lo más probable es que, de no haber sido recatados por los valientes exploradores británicos, se hubieran perdido definitivamente, devorados por quién sabe qué o quién. Y, aparte, en el Museo Británico están mejor conservados que en esos lugares remotos y son más accesibles al público occidental o japonés, que es al que le interesan estos temas.

Asimismo, abundan las muestras del arte asirio, los toros alados persas –con sus cinco patas— y las momias egipcias. Acerca de lo último, sostengo la creencia de que en los sótanos del Museo Británico guardan muchas, muchas más momias.

Mi única pena fue no poder acceder a la conocida Sala de Lectura por estar montada en ella una exposición dedicada al emperador Adriano.

Hyde Park

Lo bueno de que en una ciudad llueva tanto es que las zonas verdes son verdes de verdad, no como en Madrid, donde a veces todo parece arrasado por el Sol y el polvo. Y en Hyde Park, pulmón de Londres, las praderas son frondosas y los árboles, espléndidos.

En especial, me llamó la atención la ausencia de basura. Apenas si pude localizar algún papel. Los ingleses son limpios de veras, respetuosos con lo público. Incluso los sólidos bancos de madera en los que uno puede y debe sentarse a reposar el espíritu (Hyde Park es muy grande y ha de recorrerse despacio) están inmaculados. Ni una sola inscripción, ni declaraciones de amor ni firmas estúpidas. Así da gusto descansar sobre la hierba contemplando la Serpentine, el lago artificial que desde 1730 atraviesa el parque.

En cuanto al Speaker’s Corner, supongo que en su día tuvo un nivel aceptable, pero actualmente me parece un punto de encuentro de charlatanes que han perdido la cabeza. Había un orador en particular, un musulmán, que estaba enardeciendo peligrosamente a la masa, por lo que eché de menos la presencia de miembros de Scotland Yard.

Hasta entonces no había localizado a ningún español. Sin embargo, ese día, en la noche londinense, escuché una curiosa declaración: "Sinceramente, en mi pueblo hace más frío por la noche". Un español en el centro de Londres, sin lugar a dudas.

domingo, agosto 31, 2008

LONDRES, CIUDAD IMPERIAL (I)

Años atrás, cuando todo era más fácil y en Inglaterra gobernaba John Major, estuve en Londres. Y de ese viaje conservo el recuerdo de lo que se nos había mostrado a los niños pequeños en Mary Poppins o en las primeras escenas de Peter Pan: una ciudad de deshollinadores y señores con sombrero, oscura y fría en el exterior, pero dotada con aquellas encantadoras casas con chimeneas en el tejado, casas muy acogedoras y lujosas. Y, además, era una ciudad con personalidad propia. ¿Dónde encontrar esos autobuses rojos de dos pisos? ¿Y qué hay del típico bobby de Scotland Yard? En mi memoria permanece la fascinación por ese universo que parecía tan distinto. Por cierto, conservo una fotografía en la que aparezco con un casco de bobby corriendo por las verdes praderas de Hyde Park.

Ahora que he regresado de Londres con un buen catarro, mi impresión sigue siendo la misma. A pesar de las nieblas, de los vientos y del cielo encapotado, ¡lo que daría por administrar un cálido hogar victoriano! En cierta medida, Londres puede guardar una semejanza con París por lo monumental y lo grandioso. Pero la primera es, cómo decirlo, más imperial. No hay forma de escapar de la grandeza, del conocimiento de que desde allí se regían los destinos de un inmenso imperio, lo que toda Europa miraba con envidia. La omnipresencia de Nelson y Wellington contribuye a ello, así como detalles insignificantes, como bancos en la orilla del Támesis con reposabrazos que son esfinges.

Y con toda la frialdad y pasión por lo clásico (no hay construcción que no tenga columnas, frisos, frontones y absoluta simetría), la emoción está presente en decenas de monumentos conmemorativos a los caídos en distintas guerras: Crimea, Guerra de los Boers, Gran Guerra Europea, Segunda Guerra Mundial. Los británicos saben homenajear a sus héroes.

Junto al Imperio y la guerra se halla lo siniestro. No en vano se asocia Londres con la comisión de delitos escabrosos y sangrientos, al amparo de la niebla, mientras que en la luminosa París la imaginación tiende a situar el ladrón de guante blanco. La Torre de Londres, con sus ejecuciones y leyendas, o la cámara de los horrores del Museo de Cera de Madame Tussauds son parte de ese gusto londinense por el crimen y el mal.

De todas maneras, se ha superado mucho de lo que cuenta Joaquín Merino en su libro Londres para turistas pobres. Es más, creo que en Londres se puede comer y todo.

Pero ya es momento de acabar el prólogo y anunciarles que en el siguiente escrito repasaré con ustedes los highlights de este viaje y alguna que otra anécdota.

miércoles, agosto 20, 2008

HAY MOTIVO PARA NO VER CINE ESPAÑOL

En 2004, fue lanzada una película de infausto recuerdo: Hay motivo. Se trataba de una recopilación de cortos, dirigidos por David Trueba, Icíar Bollaín, José Luis Cuerda, el Gran Wyoming, Julio Médem, etcétera, cuyo propósito no era otro que atacar al Gobierno del PP. Y por supuesto, el ataque fue todo lo furibundo que cabe imaginarse. En aquel momento, faltaba muy poco para las elecciones, el PP aventajaba al PSOE, por lo que estos cortos propagandísticos iban dirigidos a cambiar la situación. Su estreno en cines, por lo demás, supuso un fiasco.

Leyendo unas críticas al respecto, he encontrado una muy acertada. Explica que para los titiriteros, cegados por su odio a Aznar, si una persona resbalaba era porque el PP no hacía buenos suelos. Y es la verdad. En 2003 y 2004, el acoso al Gobierno fue brutal, pero nadie habló de crispación o de desgaste de las instituciones. Eso sólo vale si gobiernan los socialistas.

Además, es interesante contemplar el reverso de la moneda: en 2008, los artistas han vuelto a apoyar a Zapatero. Esta vez no hicieron una película de cortos completamente pesimista, siniestra y catastrofista, sino que se pasaron al Defender la alegría y a denunciar lo que ellos mismos habían agitado cuatro años antes, a pesar de que, curiosamente, seguimos padeciendo los mismos problemas de los que se daba cuenta en su filme. Pero ellos no tienen otro horizonte que el de la subvención y el sectarismo más insoportable.

Nunca olvidaré a José Luis Cuerda llamando a los del PP, entre tartamudeos, "turba mentirosa e imbécil" o haciendo absurdas referencias a una "teocracia estúpida". ¿Es éste el nivel de los que a sí mismos se han proclamado intelectuales y defensores de la moral nacional, de izquierdas, claro está? ¿Merecen los titiriteros recibir subvenciones para que sigan distribuyendo su propaganda socialista?

Pongamos un ejemplo. José Luis Cuerda ha dirigido una nueva película. Como ya hay muchas películas sobre la guerra civil, está ambientada en la posguerra española, o sea, más de lo mismo. Y presenta otros elementos caros a la intelectualidad socialista: el escritor comunista escondido en el armario o el cura que siente la tentación de la carne. El resto se puede adivinar. El comunista relatando a su hijo las glorias republicanas; el cura siendo amenazado por un pérfido obispo; la Guardia Civil haciendo de las suyas... Y encima el director se cree sus propias fantasías, pues en una entrevista declaraba que no era una película "partidaria". No, desde luego que no, pero le aseguro una cosa: la turba no va a ir a ver su enésimo bodrio, así que habrá de conformarse con más sopa boba estatal.

El cine español genera al año una importante cantidad de productos defectuosos, como diría Risto Mejide. Y muchos titiriteros tienen el descaro de presentarlos como aportaciones vitales a nuestra cultura, de suerte que han de ser subvencionados para que no se pierdan tantas obras maestras. Recuerden: el cine español no está en crisis por falta de ideas o talento de los artistas, sino porque los españoles no lo valoramos lo suficiente. Si a eso añadimos el sectarismo ideológico de sus creadores, su incultura y su inquina, creo que la única respuesta honorable es el boicot. Desde 2005 no he ido nunca al cine a ver una película española. Ustedes deberían hacer lo mismo.

NOTA: Estaré en Londres hasta el día 28, pero supongo que podré seguir leyendo sus espacios.

miércoles, agosto 13, 2008

JUECES DE PELÍCULA

En España estamos muy necesitados de instituciones sólidas y con prestigio, instituciones en las que puedan confiar plenamente los ciudadanos. En cambio, ellas mismas se han ido labrando una mala fama que sólo es achacable a su nefasto proceder. Así, el caso flagrante del Tribunal Constitucional, presidido por una mujer que debería haber dimitido en al menos tres ocasiones. Aquí se da una evidente manipulación política, unida a la fe inexistente de los magistrados en su cometido, pues no hacen valer su independencia y razonan no sujetándose al Derecho, sino a intereses políticos. Pero hay otros casos.

La Audiencia Nacional es un tribunal especial, con jurisdicción en todo el territorio español, que conoce de delitos especialmente graves: terrorismo, corrupción, tráfico de drogas... Esta excepción al principio del juez natural se justifica en razón de la eficacia de la AN en la persecución de tales delitos, además de que es un instrumento muy útil en la lucha contra el terrorismo nacionalista vasco. Pero si descubrimos que en ella anidan jueces que bien por cobardía, bien por simpatía con los terroristas, no hacen su trabajo como deben, dejan sueltos a los criminales y se dedican a vanos e infructuosos litigios internacionales, entonces la Audiencia Nacional pierde su sentido.

Por supuesto, me refiero a Guillermo Ruiz Polanco y Santiago Pedraz, dos buenos pájaros de la Audiencia. El primero se ha encargado de excarcelar a la etarra Beloki para que se someta a un tratamiento de fertilidad. Los jueces como Polanco son comprensivos y bondadosos... con los villanos, y no les importan los esfuerzos policiales o el sufrimiento de las víctimas. No se entiende por qué esa mujer debería salir de la cárcel para dicho tratamiento, los médicos no ven tal necesidad, pero Ruiz Polanco sabe tratar bien a los terroristas. Del mismo modo, en 2004 el terrorista Ibai Ayensa dejó la prisión gracias a las negligencias del que ya es conocido como Guillermo I el Excarcelador.

Santiago Pedraz, por su parte, ha asumido el papel de héroe mundial, despreocupándose de ETA y de cosas así, no sea que un día le pasen factura. Amparado en la muy amplia capa del principio de justicia penal universal, dedica su tiempo y nuestro dinero a la caza y captura de soldados estadounidenses y burócratas chinos. Sin embargo, es improbable que la Interpol le haga caso, así que, como ya he leído en bastantes sitios, debería personarse él mismo en el lugar de los hechos, melena al viento, y encarcelar a los malos a base de repetirles lo establecido en la LOPJ y en el Código Penal español. Como el Juez Dredd. Salvo que Pedraz sería el Juez Pusilánime.

Mi imaginación ya se ha disparado: estaría bien hacer una película de esto. El famoso juez Garzón se halla en China dando unas conferencias sobre derechos humanos. El régimen comunista, preocupado por la repercusión que puedan tener las iluminadas palabras del juez español entre sus súbditos, decide encarcelarlo para que no dé problemas. Sólo un hombre puede salvar a Garzón: su antiguo rival, Pedraz, que se desplazará a China y se infiltrará en el territorio enemigo en busca del juez prisionero. En fin, sería un refrito de Rambo III.

Pero así es el panorama judicial español. De película, pero de película mala y cutre, o sea, española (y por ende, subvencionada por todos). Y lo peor es que nadie, y esto lo digo tan serio como todo lo demás, va a hacer nada por remediarlo. Nadie.

lunes, agosto 11, 2008

DESCANSANDO EN OROPESA

He pasado las dos últimas semanas veraneando en Oropesa del Mar, localidad mediterránea conocida porque Aznar solía pasar allí sus vacaciones de agosto. Mis vacaciones ideales son así de simples: sin grandeza, lugares exóticos u originalidad, sólo una mañana de playa, paseos en la tarde y lecturas en la terraza a todas horas (esta vez ha habido una elevada dosis de Stephen King, pero también de Gaston Leroux, autor de El fantasma de la Ópera). No obstante, para compensar, a finales de mes viajo a Londres. Allí procuraré fotografiarme en las rejas de Downing Street o junto a la estatua de Disraeli.

En Oropesa ya había estado en el pasado, pero no en la zona de Marina d’ Or, tan denostada. ¿Qué vi allí? Desde luego, no devastación y horrores urbanísticos, sino orden y limpieza; extensas zonas verdes y bellos apartamentos; simpáticos turistas extranjeros y buen ambiente. Dicha empresa tiene grandes proyectos en marcha, algunos de los cuales despertaron mi ilusión, como el del restaurante temático de Alcatraz y otros muchos. Los ecologistas deben de estar muy alterados. Que se fastidien.

Mañana o pasado comentaré algunas noticias relacionadas con el Gobierno y la Audiencia Nacional. Lo que quiero decir es que hay que analizar sus rotundos fracasos. Hoy pretendía volver a poner verde a Escolar, pero entré en su bitácora y me desanimé. Descubrí que él y los suyos, siempre devotos y beatos, estaban disertando sobre cierto predicador que no conozco. Esta gente nunca desatiende su asistencia a la Iglesia. No me extraña que les guste Hussein Obama.

martes, julio 22, 2008

CIEN DÍAS ARROJADOS A LA BASURA

Se cumplen cien días desde el inicio del segundo mandato de Zapatero, y las valoraciones, sean del color que sean, no pueden ser más negativas: suspenso rotundo. ¿Qué destacar de estos cien días? La indolencia, la pasividad, la desidia, la palabrería, el mal hacer... Y una crisis que amenaza con llevarse los grandes avances que en España se han vivido en las últimas dos décadas, que han mejorado nuestra calidad de vida, aumentado nuestras posibilidades y situado al nivel europeo. Nadie en su sano juicio pide al Gobierno que le solucione la vida con varitas mágicas, pero sí un mínimo de actuaciones capaces de paliar los efectos de una crisis económica desatada y profunda.

Recuerdo cuando, antes de las elecciones, se referían los socialistas a la economía con eufemismos: suave desaceleración, ajustes, etcétera. Restaban importancia a lo que, para ellos, era un tema menor. O a lo que querían ocultar. Y aún recuerdo a Solbes, sentado en un taburete en una suerte de programa de variedades, acusando a los españoles de disparar la inflación por dejar demasiada propina. Sin duda, eran los tiempos del cachondeo a costa de los catastrofistas y de los motivos para creer en Zapatero, quien sonreía ante el pleno empleo en uno de sus carteles de propaganda. Sería bueno que el PP recuperara ese cartel y pusiera al lado un contador con la creciente cifra de parados.

Las peores previsiones no se han cumplido, sino que se han sobrepasado, y el Gobierno ha reaccionado, primero, negando la evidencia; y después, llamando a la confianza como toda respuesta. Un Gobierno no está para maquillar la realidad según su conveniencia. Un Gobierno serio y responsable lo que tiene que hacer es decir la verdad a la ciudadanía, por dolorosa que sea --pues ya tiene edad para sumir cualquier revés--, y, a continuación, afrontar con realismo los problemas, por medio de los instrumentos a su disposición, en este caso, las políticas fiscal y presupuestaria.

Además, me pregunto qué confianza puede infundir un individuo como Zapatero, que no tiene preparación ni capacidad conocidas, como ya demostró en una entrevista que le hicieron en Antena 3, donde afirmaba que él hablaba mucho de economía cuando, en verdad, sólo estaba soltando tópicos y datos tergiversados. En todo caso, la confianza de los consumidores está por los suelos, a pesar de las sonrisas y arrumacos de Zapatero. ¡Qué desagradecidos!

Y no hay que menospreciar a la caterva de mediocres y gañanes que ha reunido Zapatero en su Consejo de Ministros, diseñado a partir no de la competencia y el mérito, sino de la amistad y la propaganda (muy bien tantas mujeres y tantos jóvenes, ¿pero sirven de algo?). Solbes es un hombre envejecido y sobrevalorado, está quemado y ya no sabe qué hacer. Sebastián, siendo justos, pasará a la Historia como el socialista que esgrimió una revista y adulterios en un debate electoral frente a su rival, cual si estuviesen en un vulgar programa rosa. Y no menos vulgares y sobadas son sus propuestas acerca de energías renovables. Éstas pueden ser un complemento o un experimento, pero si de verdad quieren acabar con la dependencia energética de España, la única vía razonable y eficaz es la construcción de centrales nucleares, las cuales nos proporcionarían una energía barata y limpia. Hoy por hoy, resulta tercermundista y cutre oponerse a esto por las reaccionarias consignas de la izquierda.

A mi entender, hay un exceso de diagnósticos sobre la crisis y una alarmante falta de terapias. Lo explicaba Jesús Cacho en un brillante artículo: "De modo que vengan días y caigan ollas, convoquemos a oráculos, augures y magos -salvo Iranzo, Toribio y algún otro que no recuerdo, todos de la cuerda socialista-, encarguémosles un informe, otro más, o quizá un Libro Blanco sobre la cosa, que siempre queda muy bonito en las estanterías, hagámoslo saber a los medios de comunicación, demos una nueva muestra de tolerancia, y aquí paz y después gloria, a dormir la siesta, que pasado mañana ya nos inventaremos algo nuevo para seguir distrayendo la atención del personal, tal vez ese Consejo de Ministros en pleno agosto que hemos convocado, porque cuando los socialistas nos abalanzamos sobre un problema somos inasequibles al desaliento, inmunes al cansancio, ¿verdad José Luis? De modo que otro brindis al sol, otro nuevo intento de eludir la responsabilidad que le compete como gobernante empeñado hasta lo cursi en ocultar la realidad que padecemos".

A esta política de escaparate, ayuna de resultados, se le añade la clásica demagogia a palo seco de Zapatero. Está muy bien eso de llenarse la boca con que mantendrá contra viento y marea el gasto público y los derechos sociales de los ciudadanos. Es decir, las tonterías de siempre. Las mismas referencias a sus políticas de mercadillo progresista, como la Ley de Dependencia, y a supuestos derechos. Quizá aluda al aborto, un señor derecho... tipificado como delito en el Código Penal. El Gobierno de Zapatero podrá mantener determinados niveles de gasto público... hasta que pueda hacerlo. Ni más ni menos. Ya vendrán las restricciones a causa de las deudas del Estado. Zapatero debe estar obsesionado con esas historias, ya que no hay vez que no las mencione. ¡Ni que la Seguridad Social y la educación pública fuesen invento suyo y que sólo él, con sus medidas extraídas del maletín de la señorita Pepis, pudiera defenderlas!

Estos cien días arrojan un balance con más pasivo que activo. Zapatero debe al pueblo muchas explicaciones. ¿Por qué nos mintió? ¿Por qué nos manipuló? ¿Por qué no hace nada? ¿Por qué no pasa de su típico discurso oxidado y vacío de contenido? Y espero que esta vez se le pidan cuentas. En cuanto a los próximos cien días, ustedes ya saben a qué los dedicará este gran estadista: a sus vacaciones.

NOTA: Y sí, yo también me voy de vacaciones, este sábado. Volveré el día 9 de agosto. A todos mis lectores les deseo, sinceramente, un feliz descanso.

lunes, julio 14, 2008

MI HOMENAJE A TONY BLAIR, EL MEJOR PM


Una fotografía me ha recordado, y me produce melancolía decirlo, que ya ha transcurrido más de un año desde que Tony Blair abandonó, invicto y por su propio pie, Downing Street. Fue el 27 de junio de 2007. Y no ha sido el 2008 un buen año para los laboristas. Gordon Brown era un secundario nato, no un líder carismático como Blair. Brown guarda similitudes con Rajoy: un tipo sereno, trabajador y eficaz, con ganas y buenas maneras, pero que no acaba calando porque es demasiado dubitativo, taciturno y evanescente. Así, y si a ello sumamos las dificultades económicas, algún escándalo de corrupción y una invisible política exterior, los laboristas han tenido su gran batacazo en las municipales y, seguramente en 2010, el conservador David Cameron llegará al poder. La alternancia siempre acaba por venir.

Creo que muchos echarán de menos a Blair, yo entre ellos. En primer lugar, porque es un político que naturalmente cae bien y que sabe tener los gestos oportunos en los momentos adecuados. En segundo término, me gustaba su estilo de gobernar, pues aunque se dice socialista, él sólo perseguía el mayor progreso para Inglaterra: era un hombre pragmático y flexible. Poseía principios sólidos y aplicaba una política de izquierdas moderada, con tintes liberales. En ello se diferencia de los progresistas españoles, apolillados socialistas que están recluidos y absorbidos en su caverna particular. Él respetó la herencia de Thatcher y la completó. Y, en tercer lugar, Blair siempre dio una gran prioridad a algo que es fundamental y que no se nos puede olvidar nunca: la política internacional. Y no por veleidades de cooperación o de alianza de civilizaciones, sino porque era lo mejor para su país, de suerte que así enfocó las relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea.

En un speech del año 2000, Blair, con indudable acierto, afirma: "To maximise our national interest, therefore, Britain should be at the centre of the alliances and power structures of the international community, including the EU". Es decir, Blair vela por el interés nacional y sabe que hay que esforzarse, en nuestro mundo competitivo y cambiante, por ser los mejores. Además, está el fenómeno de la globalización. "These are issues that can only be fully resolved by the global community as a whole. And now regional alliances play a big part in setting the agenda or tipping the balance in favour of one solution or another." Blair concluye de forma inmejorable: "The world needs us to be different. I feel sufficiently confident in British capability to believe we have something important to offer. To be the bridge between the US and the EU would alone justify the argument I am making. But our influence can and should go far beyond that". Son las palabras de un estadista, ajenas a ciertos politicastros que tenemos que sufrir aquí, en España. Son palabras que revelan una visión ambiciosa y de futuro para Inglaterra.

Ya en su libro La Tercera Vía (1998), Blair sostiene que la apertura al exterior y la presencia activa en la comunidad internacional es uno de los puntales de su política. Y pienso que, a lo largo de los años, ha hecho bien en mantener esa idea. Se podrán hacer (y se han hecho) muchas críticas y matices, y decir lo que se quiera sobre la invasión de Iraq y sus consecuencias, pero prefiero dejar que el aludido se defienda en las memorias que está preparando. Estoy expectante. Para 2009 ya podremos leerlo.

En la foto sale ataviado con un chándal de la selección española de fútbol, tocando la guitarra junto a su encantador hijo Leo. Su retirada se produjo en 2007, tras tres victorias aplastantes en las urnas y una gestión destacada y brillante. Lluís Bassets, de El País, tuvo que reconocer en un artículo que se retiraba "uno de los mejores primeros ministros de la historia de su país".

martes, julio 08, 2008

EL DÍA DEL MAL. UN EJEMPLAR CHICO NORTEAMERICANO Y UN RETORCIDO ASESINO EN SERIE

Recientemente, he visto dos películas en el canal TNT que merecen cierto comentario aquí. La primera es Verano de corrupción (1998), de Bryan Singer, con el gran Ian McKellen y Brad Renfro (fallecido en enero de este año) como protagonistas. Esta película está basada en una novela corta de Stephen King: El alumno aventajado, que a mí me emociona más por tener un final dramático y cortante, y porque es imposible no sentir simpatía por Todd Browden, el audaz chico.

Tanto en la película como en la novela, Todd descubre que en su vecindario habita un anciano oficial de las SS, un criminal de guerra buscado. Le amenaza con llamar a la policía, pero sólo quiere que el viejo le cuente sus historias, qué pasaba en los campos de exterminio, con todo lujo de detalles. A partir de ahí, se entabla una relación peculiar entre ambos, marcada por los chantajes, el amor y el odio y por la ayuda mutua que, eventualmente, se ven obligados a dispensarse.

Verano de corrupción explota el tema de la fascinación por el mal. Sobre todo en la película, el espectador entiende que Todd ya tiene la semilla de la oscuridad antes de conocer al nazi, Dussander, pero florece desde entonces.

Las actuaciones son buenas, no aburre en ningún momento y tiene escenas memorables, además de un digno final.

La segunda película, ya en un nivel más bajo de calidad, es Saw II (2005). Sé que a muchos les resulta desagradable este tipo de cine, de asesinos en serie y víctimas desvalidas. Lo que uno busca en esta película es satisfacer el morbo y recrearse en los horribles juegos propuestos por el villano. Y eso está muy logrado. Por ejemplo, cuando una de las protagonistas se lanza a la piscina de agujas hipodérmicas a buscar una llave, o el chocante comienzo, también relacionado con una llave escondida en... otro lugar.

Por otra parte, si olvidamos las torturas, la trama no es tan endeble y engancha con facilidad. Al asesino le tiene la policía, pero él tiene al hijo del jefe de los policías, y ahí empieza el juego. Que se abstengan los sensibles.

sábado, julio 05, 2008

EL MANIFIESTO ES MALO Y LOS NACIONALISTAS SON NUESTROS AMIGOS. LA LOCURA DE ESCOLAR

El periodista Ignacio Escolar, director del primer diario gratuito que se vende, nos suele hacer partícipes de sus dos obsesiones: Aznar y la Iglesia, en este orden; y de un fuerte complejo de inferioridad ante los nacionalistas catalanes: a nuestro joven, que viene de Burgos, le deslumbra la pobreza intelectual nacionalista, el oasis seco y ese germen de régimen totalitario que prospera allí. Como Escolar no posee ni muchas luces ni muchos conocimientos, no hay que fiarse de sus jaculatorias. En ese sentido, publicó en su bitácora, que es como una caverna poblada por extremistas y paletos, una viñeta de un empleado suyo. En ella sale un chico diciendo que en Italia se habla italiano y en Alemania alemán porque son italianos y alemanes, y se amarga al constatar que la gente cree que ellos, los catalanes, hablan en catalán "por llamar la atención, por discriminar y por pedir la independencia". Este cómico no ha entendido nada o tira balones fuera, no creo que haya leído ni una línea del Manifiesto por la lengua común.

En dicho documento, se habla de respeto, de promoción de las lenguas regionales, y ningún párrafo del mismo solicita su desaparición o la prohibición de su uso. No es un documento contra las lenguas cooficiales, sino contra los nacionalistas y sus políticas de corte totalitario, por un lado, y de defensa del castellano, por otro.

Los nacionalistas de todos los partidos, verbigracia, han aprobado o van a aprobar normas que obligan al comerciante a dirigirse a los clientes en un idioma determinado. ¿Con qué autoridad hacen eso tales politicastros? ¿Por qué vulneran los derechos de los ciudadanos? ¿Cómo es que tengo que hacer lo que ellos me digan? A mí, en mi comercio, que saco adelante con esfuerzo y con mi capital, arriesgando y trabajando, ningún policía lingüístico me puede multar por hablar como me venga en gana o por rotular en tal o cual idioma. Ya serán los clientes quienes juzguen y elijan, y el comerciante podrá actuar o no en consecuencia, pero siempre prevaleciendo la libertad y la posibilidad de elegir. No más imposiciones, vengan de donde vengan, del PP o del PSOE, de los camisas negras de ERC o de los racistas del PNV. Hay que denunciar los hechos y, sobre todo, resistir, resistir, ¡resistir!

En cuanto a la escolarización en castellano, sólo puedo decir que un español, en España, en territorio español, tiene el derecho innegable de que su hijo aprenda castellano y le den las materias escolares en castellano, respetando la hora de idioma regional. Lean el artículo 3.1 de la Constitución: "El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla".

Asimismo, en Cataluña o Baleares, se exige, para desempeñar ciertos puestos de trabajo cualificados (como profesor o médico), un alto nivel de catalán. Lo cual conlleva, muchas veces, la promoción de la mediocridad. En lugar de valorar el mérito y la capacidad, se valora tener un idioma. El médico podrá ser un incompetente, pero qué bien que sepa catalán. Eso sí, a los políticos no les miden el nivel. Si ellos chapurrean el idioma regional, nada pasa. Pero si es el ciudadano el que osa poner en duda las esencias de la tribu, entonces se le machaca, se le persigue y se le normaliza.

No confundamos a CiU o al PNV con Cataluña o con el País Vasco. No nos dejemos engañar: no hay territorios con derechos, sino personas, individuos con derechos, individuos con libertad y con responsabilidad, que no necesitan la tutela de los poderes públicos para regir su vida. Vivo en Madrid. No puedo sentir en primera persona los atropellos de los nacionalistas y no puedo rebelarme contra sus normativas y mandatos, pero aun así critico la situación y me parece cosa aberrante e injusta. A nadie debería ocasionar placer que se pisotee a sus vecinos en función de su idioma.

Firmen el Manifiesto por la lengua común, por favor. Es necesario este primer paso. Y que no se lo impidan personajes como Escolar o su empleado, es decir, los ignorantes y los acomplejados. Pues nosotros gritaremos a los cuatro vientos que somos libres.

domingo, junio 29, 2008

EL PARTIDO, EL GAFE Y LA PEREZA

El entusiasmo con lo del fútbol, en estos últimos días, se ha desatado. Los noticiarios se repiten: las calles desiertas, el maleficio roto, nuestros jugadores... Qué gran tostón. Está bien que los españoles nos llevemos tantas y tan variadas alegrías deportivas, pero a veces parece que el país vive obsesionado con ello, pendiente sólo de glorias realmente efímeras y, en el fondo, escasamente beneficiosas para el español medio, aunque aporten buena publicidad a España y algo de relevancia internacional. Dicho lo cual, ojalá gane España, todo sea por la satisfacción nacional.

Viendo en Mallorca, a ratos, el partido contra los rusos, descubrí en el palco a María Teresa Fernández de la Vega. No sé si fue producto de mi imaginación, pero advertí que lucía una chapa con la bandera de España en la solapa de su blusa rosa. Que alguien me confirme el dato. El tema de España, con sus símbolos y sentimientos, solamente está bien visto por los progresistas más extremos cuando Zapatero tiene que ganar elecciones o cuando se trata del deporte, que para algo lo retransmite Cuatro y hay que darle color a la cosa.

El Gobierno ha vivido hasta ahora en una especie de tregua, disfrute que debe al PP, que, mejor o peor, ya vuelve a la carretera, y al campeonato de fútbol. Los problemas se acumulan y Zapatero, siempre de vacaciones, no hace nada, a lo sumo concede extensas entrevistas a El País. Desde su investidura, el Presidente y su Gobierno no están por el trabajo y la actividad, y lo mismo se puede decir de la mayoría gubernamental en el Congreso de los Diputados. Hay que exigir responsabilidades y pedir que el Gobierno ponga los remedios que estén a su alcance a la crisis y que acometa reformas necesarias. Y que dimita Mi Hembra y nos devuelva el dinero que cuesta ese circo al que osa llamar Ministerio.

Cuando esto se publique, el partido ya habrá empezado. Zapatero, que tiene fama de gafe, ha acudido pese a las peticiones en contrario. Por tanto, hoy confirmaremos o no su mala sombra.

lunes, junio 23, 2008

NI AUNQUE SE EMPEÑEN

En un intento de explicar y justificar la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, y buscando apoyo en la sentencia del 14 de mayo del Tribunal Constitucional, la Ministra de Igualdad, llamada Aída o algo así, publicó un artículo en El Mundo el pasado día 25 de ese mes.

Básicamente, la sentencia del TC avala la constitucionalidad del artículo 153.1 del Código Penal --introducido por la ley citada--, regulador de mayores penas para las lesiones leves cometidas por hombres contra mujeres que para el caso contrario (lesiones provocadas por mujeres contra hombres), basándose en lo siguiente: primero, en que la violencia de los varones responde siempre y sin excepción a una manifestación de machismo en un "contexto de desigualdad", de poderío sobre la mujer, que hay que erradicar cueste lo que cueste; y segundo, en que hay unas "altísimas cifras" de este tipo de agresiones machistas. De ahí las penas más elevadas del artículo 153.1 o del 171.4 (amenazas leves) para los hombres.

Mi Hembra, como dice Sánchez Dragó, nos ofrece el dato de que "la realidad es que las denuncias suponen el 70% de los casos de delitos contra las personas y que, de ese porcentaje, los detenidos por delito de maltrato son hombres en un 95%". Dicho lo cual, llega toda la traca feminista, ya muy sobada: desigualdad entre los sexos, incompleta ciudadanía de las mujeres (¿?), dominio masculino y más, muchos más lugares comunes. No digo que no haya machismo en la sociedad, y las mujeres maltratadas merecen, sin duda, toda la protección y que su agresor sea castigado con dureza, pero sí que estamos hartos de escuchar bobadas solemnes.

A renglón seguido, Mi Hembra toma como escudo y espada la sentencia del TC, citando la parte en la que el Alto Tribunal habla de "una arraigada estructura desigualitaria" que considera a la mujer como inferior, estructura a la que obedecerían, repito, todas las agresiones de hombres contra mujeres. Para el TC, esto es la piedra angular de toda su fundamentación jurídica: a una situación de desigualdad más o menos pública y notoria se la combate con una desigualdad legal, y el artículo 14 de la Constitución se tapa con un velo negro. Artículo que consagra el principio de igualdad en el ordenamiento jurídico español: "Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o circunstancia personal o social".

Mi Hembra Aída, en su afán de meter la pata, va más lejos y afirma sin complejos que, ante semejante situación de desigualdad, sólo cabe hacer leyes ventajosas para las mujeres "para compensar" los retrasos históricos (es bien sabido que el Gobierno de Zapatero vive anclado en la Historia... que le interesa). O sea, que se debería haber llamado Ministerio de la Desigualdad o de la Discriminación al tinglado de esta señora. Y cuando hayan pasado unos lustros, pienso yo, ¿habrá que hacer leyes favorables a los hombres para compensar el retraso legislativo sufrido?

En resumidas cuentas, el artículo de Mi Hembra no merece otro destino que ser arrojado a la papelera, junto a la sentencia del TC. Para rebatir ambos escritos, me ha de ser de ayuda un artículo que publicó en El Mundo mi profesor Enrique Gimbernat, Catedrático de Derecho Penal, con el título de "La Ley de Violencia de Género ante el Tribunal Constitucional".

La sentencia del TC, un órgano bastante desprestigiado y presidido por una mujer puesta en tela de juicio por sus amistades y conversaciones peligrosas, ha de ser rechazada, ya que el atentado contra el artículo 14 de la Constitución es obvio, cosa capaz de comprender hasta un niño sin conocimiento alguno. No valen las interpretaciones forzadas y giros sorprendentes que ejecutan los siete magistrados que han decidido la constitucionalidad de la norma cuestionada. No se puede presumir iuris et de iure –sin prueba en contrario— que toda lesión que un hombre provoque contra una mujer tiene que ver con ese machismo imperante en la sociedad y con ese deseo de aplastar la dignidad la mujer y su papel. En todo caso, podría aplicarse una agravante si así se demostrara en el juicio, pero hacerlo por sistema es injusto y atentatorio contra el principio de igualdad. Siempre habrá casos concretos en los que no pueda predicarse toda esa historia del sistema patriarcal.

Gimbernat sostiene que sí sería posible imponer penas agravadas contra la violencia efectivamente machista, y pone como ejemplo la agravante de la xenofobia (art. 22 CP). A lo que añade una aclaración: "Pero no siempre que la víctima pertenezca a una raza distinta de la del agresor puede entrar en juego la agravante del art. 22.4ª, ya que ‘la apreciación de una agravante genérica o específica, sin prueba alguna que la sustente, vulnera la presunción de inocencia’ (sentencia del Tribunal Supremo de 4 de noviembre de 2003)". Si un marido pequeño y enclenque, se pregunta Gimbernat, empuja a su gigantesca esposa, cinturón negro de judo, ¿también ahí existiría una relación de desigualdad a favor del hombre? En consecuencia, el artículo 153.1 CP sí va contra el principio de igualdad, digan lo que digan el TC y Mi Hembra.

Además, Gimbernat aporta un argumento novedoso a este debate: el de que, asimismo, se vulnera el principio de la responsabilidad penal personal, lo que nos mete de lleno en la segunda razón que da el TC para defender la norma: las "altísimas cifras" de agresiones machistas. Ante eso, hay que replicar que nos acercamos al Derecho germánico medieval y su responsabilidad por la estirpe (Sippenhaftung). Dado lo que han hecho otros hombres ahora y en el pasado, el ser hombre, quizá con nada de machismo en la agresión concreta, ya conlleva una alta carga de sospecha y una responsabilidad penal agravada. Eso es lo que viene a decir el TC.

Se puede y se debe hablar de la inconstitucionalidad del artículo 153.1 CP. Ni aunque se empeñen será distinto. También, obviamente, reconozco que ciertamente existen desigualdades y una violencia doméstica que se cobra demasiadas víctimas, la cual debe ser combatida y erradicada. Mas, en mi opinión, ha de procederse con respeto a la Constitución y al Estado de Derecho.

En cuanto a Mi Hembra, concluyo con lo mismo que escribí en su blog y que no ha querido publicar, pues sólo acepta elogios. Que dimita y que nos devuelva el dinero, que no queremos que se malgaste en sus manos.

NOTA: Parto esta tarde hacia Mallorca, a visitar a mis tíos y primos. Viajo, por cierto, en Air Berlin. Volveré el sábado, pero espero poder leer sus espacios durante la semana.