Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, noviembre 04, 2007

GLORIAS ESPAÑOLAS

Vivimos en una España débil y cada vez más desunida. En momentos de rabia, de vergüenza, incluso uno puede llegar a desear, junto con el país entero, "desaparecer por las alcantarillas de la Historia como una pesadilla", según lo dicho por Jesús Cacho en uno de sus artículos. Sin ir más lejos, nuestro Estado de Derecho ha demostrado su fortaleza... condenando a menos de veinte años de cárcel a terroristas musulmanes por su implicación en el atentado de marzo de 2004, el mayor sufrido en España y Europa. ¡Y ni siquiera las cumplirán íntegramente! La confianza de los españoles en el fortalecido Estado de Derecho estará bajo mínimos. Pero no pasa nada, porque reputados penalistas hasta se quejan de la crueldad de la pena de veinte años. El artículo 25.2 de la Constitución les respalda, o eso se supone.

En política exterior también nos estamos luciendo, siempre de la mano de un Gobierno aliado con las tiranías que conforman la llamada Alianza de Civilizaciones. Estos devaneos pasarán factura, si es que no lo están haciendo ya. La irritante reacción de Marruecos ante la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla sólo me reafirma en algo que siempre he considerado: el presidente del Gobierno debería viajar anualmente a las dos ciudades autónomas españolas. La única ventaja con que cuenta nuestro enemigo más cercano es su sólida alianza con Estados Unidos, alianza con la primera potencia mundial de la que no puede presumir Zapatero. En 2002, sin embargo, que Estados Unidos no mediara a favor de Marruecos permitió a las tropas españolas retomar el Perejil. ¿Qué pasaría ahora si los moros iniciaran una acción semejante?

Aunque empiezo a creer que, en lo tocante a muchas cuestiones, ya no hay solución posible, sí espero que se adopten medidas interesantes en un futuro próximo. La implantación de la cadena perpetua para delitos de terrorismo es, sin duda, una de ellas. No significa que el preso vaya a morirse en la cárcel, sino que será más sencillo mantenerle entre rejas si no se ve adecuada su reinserción o fracasa la reeducación. La segunda importa a Marruecos, pues se trata de la revocación de los acuerdos de amistad y cooperación firmados con ese país. Perejil ya lo justifica.

5 comentarios:

El Cerrajero dijo...

Tengo la impresión que si Marruecos invadiera Ceuta y Melilla sólo las defenderían algunos patriotas y la mayoría de los moros que viven en esas dos ciudades y saben lo que significa la dictadura del déspota con cara de pedófilo.

Está claro que en eZPaña muchos borregos ni balarían.

Hartos de ZPorky dijo...

Acojona pensar lo de los moros con zETA al frente de esto. Acojona mucho.

Claudedeu dijo...

Si Marruecos invade Ceuta y Melilla, pasará lo del Desastre del Annual, salvo que ni siquiera habrá respuesta española. Zapatero dirá: "Ceuta y Melilla para Marruecos", mientras sonríe complaciente a la Alianza de Civilizaciones.

Samuel dijo...

Comparto con usted la indignación por la mísera justicia española, tan complaciente con el verdugo y fría con la víctima. Resulta estremecedor que a los criminales se les ponga de patitas en la calle cuando todavía no se han reinsertado en la sociedad.

La prensa internacional destacó que los autores intelectuales de la matanza resultaron absueltos en el juicio, esos que ahora El País considera innecesarios. Ignoro los tejemanejes internos que se mueven en toda esta historia, pero sigue habiendo varios cabos sueltos que no sabemos si algún día llegarán a dilucidarse. Me parece bien que la prensa siga investigando.

Con respecto a Ceuta y Melilla, espero que Zapatero sea prudente al volante aunque sólo sea por ganar las elecciones. Otro Perejil ya sería la guinda de esta legislatura.

Un cordial saludo.

Agus Alonso-G. dijo...

Certero, as usual.