Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







martes, septiembre 11, 2007

ENTREVISTA A OCTOPUSMAGNIFICENS

Hoy es 11 de septiembre, seis años han transcurrido ya desde la masacre perpetrada por los terroristas musulmanes en Nueva York. Guardemos un minuto de silencio por los caídos pero no bajemos las armas. Esto es lo que nos diría Octopusmagnificens, autor de uno de los blogs más frescos, originales y cuidados de nuestra órbita. Sus ingredientes son, sobre todo, música, cine, política, chicas bonitas, y en ocasiones todo a la vez. Octopus, también llamado Pulpo, es un individualista indómito cuyas contundentes y sinceras opiniones suelen levantar enormes polémicas que se debaten en los comentarios a sus escritos. Es un liberal, un amante del deporte y un adalid del pensamiento occidental a favor de Estados Unidos. Vuelve sus ojos a los ochenta con nostalgia y, con respecto al futuro que se nos viene encima, se muestra muy optimista.

Pregunta.- Tú viviste plenamente y de forma consciente la década de los ochenta, una década clave en cultura y política que aún nos marca profundamente. ¿Qué valoración haces de ella? ¿Qué recuerdos rescatarías de tu memoria?

Respuesta.- Hablaré un poco de cómo empezó aquella década para mí. Tan temprano como en 1980, a los 9 años, empecé a desinteresarme por los estudios obligatorios e interesarme por la política, por supuesto por la política internacional y por el enfrentamiento que mantenían los dos colosos, los EEUU y la URSS. Naturalmente no había Internet, pero absorto analizaba artículos periodísticos en los que se comparaba el poder militar de la OTAN y el Pacto de Varsovia. Hoy sabemos que la verdadera fuerza del bloque comunista era exagerada tanto por los paleoprogresistas occidentales, que defendían la inevitable victoria del socialismo real en el campo ideológico, como por el propio Pentagon, que cuan Galactus necesitaba alimentarse con más fondos. Pero la amenaza existía. Los 80 se iniciaron con el eco de la invasión soviética de Afganistán y del golpe de Estado en Irán. Recuerdo a uno de mis amigos cantando cosas obscenas sobre el ayatollah Jomeini y los precios de la gasolina. Tengo presentes el boicot americano a los JJOO de Moscú 1980, los propios juegos y mi tristeza al saber que el presidente Carter había perdido las elecciones y pronto habría otro presidente. Me estoy viendo en el coche de mi padre, escuchando la radio y preguntándole el nombre del presidente electo. Me daba pena de Carter...

Junto a la de las Malvinas, la primera guerra que seguí por televisión fue la invasión americana de la isla de Granada, en la que los comunistas cubanos habían impuesto un gobierno títere. Clint Eastwood se basó en la invasión de Granada para su gran película Heartbreak Ridge (1986), en España titulada El sargento de hierro.

En el deporte no puedo pasar por alto el impacto que supusieron los JJOO de Los Angeles 1984 y la gesta de Carl Lewis, con sus 4 medallas de oro. Lewis fue mi gran ídolo de los 80, incluso por delante de Schwarzenegger. Le conocí personalmente en Oviedo, en 1989. Hablé con él en Salesas, un centro comercial. Me firmó un autógrafo, que por supuesto conservo, y me gasté el carrete entero haciéndole fotos. Ese fin de semana compitió en una carrera de 60 metros en el Palacio de los Deportes ovetense. Le ganó el cubano Andrés Simón, un tipo de 1.60 cm que era rapidísimo en la salida.

P.- En esos mismos años lideraban el mundo libre dos gigantes: Ronald Reagan y Margaret Thatcher. ¿Con cuál de los dos te quedas?

R.- ¡Reagan! No hay color. Reagan y Thatcher fueron dirigentes claves de nuestra historia reciente. Él devolvió la confianza a América, la llevó por la senda del crecimiento económico y colapsó a la Unión Soviética haciéndola competir en una carrera de armamentos que la economía soviética no pudo sostener. Ella fue una embajadora del capitalismo que recortó gastos, desmanteló rémoras públicas y privatizó servicios, enfrentándose sin vacilar a los violentos sindicalistas. Ambos fueron adalides de las libertades, pero Reagan tenía un magnetismo del que Thatcher siempre careció. Reagan era el gran comunicador, ingenioso, improvisador, humilde y con un sentido del humor sin igual. La baronesa Thatcher era y es altiva, huraña y antipática. Es una vieja urraca. Estrechar la mano de Thatcher no me produciría ninguna emoción, pero haber conocido a Reagan... Wow!

P.- Pasemos al panorama musical, que tantas veces tiene cabida en tu blog. ¿Destacarías algún grupo en especial? ¿Un estilo en concreto?

R.- Puedo destacar un grupo alemán que me entusiasmaba y del que compraba sus discos y vídeos con avidez: Milli Vanilli. Todavía guardo por ahí la cinta VHS con Girl you Know it's True, All or Nothing, Blame it on the Rain y especialmente la preciosa Girl I'm Gonna Miss You. El dúo formado por Fabrice Morvan y el fallecido Robert Pilatus era original. El escándalo que surgió cuando les quitaron el Grammy, al conocerse que ellos en realidad no cantaban, nunca lo entendí. ¿Acaso las canciones dejaban de ser buenas? Fab y Rob no cantaban pero eran la imagen del grupo, de un todo que se completaba con el productor Frank Farian y los cantantes figurantes anónimos. ¡También la Biblia es obra de escritores anónimos, y su valor literario es indiscutible!

P.- No hay duda de que eres un rendido admirador del gran actor y político Arnold Schwarzenegger. A él has dedicado muchos interesantes escritos. Además de Conan, el bárbaro (1982), ¿hay alguna otra película suya que figure en tu podio personal cinematográfico?

R.- Por supuesto. En la filmografía de Schwarzenegger hay 5 películas que considero obras maestras: Conan the Barbarian (1982), The Terminator (1984), Predator (1987), Terminator 2 (1991) y True Lies (1994). Puedo verlas un millón de veces, que no me cansaré nunca y siempre descubriré algún detalle valioso. Luego, y sin llegar a la categoría de obra maestra, tenemos Twins (1988), una bonita comedia, con gran sensibilidad y emotividad, que siempre me hace llorar en determinadas escenas. Del resto de sus películas las hay que son buenas, como la sobrevalorada Total Recall (1990) o la infravalorada Terminator 3 (2003), y por supuesto también malas y muy malas, como Red Sonja (1985) o Batman & Robin (1997).

P.- Pero si hay algo que te apasiona, y antes lo has confirmado, es la política internacional. Con Blair retirado de la primera línea de fuego y Bush a punto de hacerlo en 2008, ¿qué porvenir aguarda a los ciudadanos que siguen creyendo en el liberalismo y en Occidente?

R.- Luminoso. No encuentro nada que nuble mi optimismo, en serio. De una Hillary Clinton o un Barack Obama en la White House sólo encontraremos firmeza y resolución frente al enemigo. Puede que nos saquen de Irak, que ya va siendo hora, pero no dudarán en meternos en Irán o simplemente en arrasarlo desde el cielo. América es la gran reserva militar de Occidente y nunca se arrodillará. 9/11 WE WILL NEVER FORGET. Apostemos por el fuerte y aplastemos al débil.

P.- Haz de profeta: ¿Quién ganará la War on Terror?

R.- Observando la blogosfera me choca que en muchos sites de carácter liberal y apoyo a la guerra paradójicamente se transmite un mensaje derrotista, vaticinándose la futura islamización de Europa, que se transformaría en lo que llaman Eurabia. Pamplinas. Es cierto que, como nuestro máximo líder, George W. Bush, anunció en septiembre de 2001, afrontamos una lucha larga, sucia y que se libra por todo el orbe, pero esa es casi la definición de la vida. Al principio, por el medio y al final, el poder económico/militar y el rechazo al musulmán que--a bombazo limpio--ha calado en nuestros pueblos está desequilibrando la situación. Más bien la está decantando, porque equilibrada nunca ha estado equilibrada. A medio plazo preveo nuevas guerras en Oriente en las que América y sus aliados ganarán tan fácilmente como en las últimas. Cada vez más naciones atrasadas del Oriente bárbaro se someterán al poder de América y se alinearán con ella. Y en el frente occidental preparémonos para disgustos: habrá atentados salvajes en Europa que soliviantarán aún más a nuestros compatriotas de la UE, aprobándose legislaciones responsables para castigar y reprimir. Si las cosas fuesen a peor--o a mejor, según se mire--y los musulmanes cometiesen una gran masacre en London o París, no descartaría incluso la erradicación de los musulmanes en Europa, deportados a tiros sin discriminaciones por razón de sexo o raza. La gente está harta y quiere ir a por ellos. Les auguro un futuro muy negro. No tienen cabida aquí. Si yo fuese musulmán me marcharía ahora, cuando aún estoy a tiempo.

P.- Lo tuyo también son las polémicas. Pongamos el dedo en una de ellas: ¿Ciencia o religión?

R.- Durante centenares de millones de años, que se dice rápido, la Luna ha orbitado la Tierra, contemplando cómo surgía la vida en el interior del océano y cómo ésta salía del agua y poco a poco se adentraba tierra adentro, multiplicándose y cambiando sin cesar. Pero el largo descanso del yermo satélite se turbó hace 38 años, cuando sucedió algo increíble. Por primera vez y tras millones de años de evolución, los descendientes de aquellas formas de vida primigenias cruzaron el vacío del espacio y desembarcaron a bordo de unas máquinas fabricadas por ellos mismos, como Cristóbal Colón en América siglos antes. Yo no lo viví por poco, pero puedo decir que nací en el mismo siglo en el que ese hecho sin precedentes, ese triunfo de la ciencia de una trascendentalidad sin igual, tuvo lugar. Con esto pretendo exponer lo que es obvio: la ciencia me apasiona. El deseo y la capacidad humana para buscar y encontrar el cómo son fascinantes.

La religión es otra cosa. Como persona racional mi forma de interpretarla se parece mucho al modo en que veo las películas de ciencia-ficción. Religión y cine son expresiones culturales, cada una de su época. Por ejemplo, el judaísmo, el cristianismo y el musulmanismo, las sectas religiosas mayoritarias de la actualidad, son manifestaciones culturales de la Antigüedad, que basándose en literatura de ficción, de carácter fantástico y articulada en torno a personajes mitológicos, han pervivido hasta nuestros días en forma de tradición. Son un rollo. Personalmente me atrae más la mitología nórdica, la romana y sobre todo la griega, con atractivos héroes como Ulises y dioses como Poseidón. Es entretenida y romántica. Sería hermoso que en nuestras ciudades hubiese templos como el Partenón, con majestuosas estatuas de Atenea, y no esas iglesias tan horribles adornadas con grotescas representaciones del judío crucificado. Qué cosa tan fea. Qué mal gusto. La iconografía cristiana es tétrica.

En 2010 se estrenará una película religiosa interesante, el remake de Clash of the Titans (1981).

P.- Ahora, algunas mujeres reivindican las carnes generosas, grasientas, con lo que se ven muchas cosas grotescas por la calle. ¿Casa esto con tu ideal de mujer?

R.- Me encanta esta pregunta. Se insiste mucho en que la sociedad nos presiona para tener una buena imagen, cosa que es cierta y que no tiene nada de malo, ya que todos queremos gustar a los demás. A las mujeres que he conocido las he incentivado a comer muy poco y preocuparse por estar atractivas, como las modelos, y puedo confesar que más temprano que tarde han acabado agradeciendo mis consejos. He constatado que para la mujer sentirse deseada es algo muy importante en su vida y en su estabilidad emocional. Un hombre gordo y feo si es desacomplejado puede salir a beber y divertirse con los amigos, que si le echa cara puede acabar hasta ligando. Y si no, se retirará carcajeándose. Pero para una mujer esa misma situación es una cruel pesadilla. Por eso las mujeres suelen salir en grupos fácilmente clasificables: las delicadas y agraciadas por un lado, y las neanderthaliensis por el otro. Selección Natural. Es como cuando un blanco ingresa en la cárcel y en su primer día en el patio instintivamente se agrupa con los demás reclusos blancos.

Cualquier corriente que presiona en una dirección suele encontrarse con otra que presiona en la contraria. Las mujeres que por su desidia y voraz apetito son incapaces de gustar a los hombres, se frustran, muestran mal carácter y desarrollan sentimientos negativos y destructivos..., odio, rencor, y no contra los hombres sino contra aquello que más desean los hombres: las mujeres bellas y delgadas. Cuando las miran ven lo que querrían ser, y cuando se miran ven lo que son. Así se constituyen en lobbys hembristas que tratan de criminalizar cualquier cosa que tenga que ver con la belleza, la feminidad, el sexo y el cuidado personal. Se cierran webs que fomentan la delgadez y se amenaza con atacar por el Código Penal, llegando a subvertir la realidad fantaseando con el supuesto problema de salud pública que supone la anorexia. ¿Qué anorexia?, si cualquier persona que se dé un paseo por la calle comprobará que hay pocas anoréxicas y muchísimas gordas que sólo pueden calificarse como plantígrados con los que uno no tendría relaciones sexuales ni borracho y cobrando 500 €. Nos están engañando. Esa obesidad es lo realmente fatídico tanto para la vista como para la salud.

P.- A muchos nos gustaría desvelar una incógnita... ¿De dónde proviene tu singular nombre?

R.- Es una ocurrencia que tuve. Por un lado, Octopus es una adaptación de uno de mis villanos preferidos del cómic, el Pulpo, mortal enemigo del capitán Trueno. Por el otro, Magnificens proviene de un ave extinta americana, el Argentavis magnificens, quizá el ave voladora más grande que haya existido. Los fusioné y surgió Octopusmagnificens. Y es que como dijo el general Zod (Superman II) al contemplar un águila en un tapiz, en el despacho oval de la Casa Blanca, "veo que rendís adoración a lo que vuela...". Es un símbolo de mi agrado.

P.- Tienes, como es costumbre aquí, la última palabra.

R.- Gracias, Espantapájaros. Ha sido un gusto responder las preguntas y recrearme en aquellos años de descubrimiento e ilusión.

12 comentarios:

Agus Alonso-G. dijo...

A mí lo nietzscheano me gusta solo en cine y televisión. En la realidad me da espasmos. Si es pose, pase; si no, qué pena.

Agus Alonso-G. dijo...

Solo de solamente, claro. Sólo.

Claudedeu dijo...

Madre mía. No entiendo cómo no te han contratado ya en algún periódico. Son preguntas demasiado profesiones para desaprovechar ese talento. Te animo a que eches el currículum, pero descarta El País, que ahí no se vende talento.

Triste Romeo dijo...

Ni Carlos Herrera compañero...

Una entrevista sublime, sí seññor.

Anónimo dijo...

El Pulpo......¿Iba a favor de la Pérfida Albion en la guerra de las Malvinas?

Cormac Milius dijo...

Ja, ja, ja, qué grande eres, Octopus, sigue asì y desdeña a los ignorantes y mediocres. Un saludo(aunque eso de que Total Recall està sobrevalorada, nanay).

octopusmagnificens dijo...

¡Jejeje! ¿Tú crees Cormac? No sé, yo creo que Total Recall es de las películas que han perdido con los años. Otras se mantienen o ganan. Ella a mi juicio ha envejecido mal.

Nicholas Van Orton dijo...

A ver, Espantapájaros: abogado o periodista.
Así que Octopus es admirador del "roble de Estiria".
Saludos.

Samuel dijo...

Decídase por el periodismo, amigo mío, le recibiremos gustosos en la familia. Sólo una cosa: quien entra en esto ya no puede salir.

Se va usted superando en cada entrevista. Sin restar méritos a la anterior, esta abarca más temas y cuestiones más interesantes.

Un saludo,

Samuel.

El Cerrajero dijo...

De toda la entrevista me quedo con su homenaje a Milli Vanilli.

¡Qué huevos! xD

El Espantapájaros dijo...

Muchas gracias a todos por sus comentarios elogiosos, pero no los merezco. Es Octopus quien da unas respuestas dignas, en todo caso, de hacer reflexiones.

Un saludo

Anónimo dijo...

Tremendo gilipollas el octopus, pero ustedes no se quedan atrás, así va el país. Qué panada de anormales con ideas de mierda.