Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, septiembre 02, 2007

EL DIOS DE LAS LETRAS FRANCISCO UMBRAL

Hace un tiempo leía bastante a Umbral. No sólo las magníficas columnas en El Mundo, sino también sus cuestionados libros, porque era un autor al que admiraba. Muchas veces, perdido en tantas divagaciones, en pensamientos que no acababan nunca, no me enteraba ni de la mitad, pero era encantador su lenguaje rico, florido, sin olvidar las frecuentes punzadas de mala leche. Es así en Leyenda del César visionario, siendo Las ninfas más denso y filosófico. Sin duda, resultaba complicado leer al autor que se nos ha ido en esta semana triste, pero siempre se obtenía sumo placer, aunque fuera solamente estético. Y su sarcasmo, empleado con acerteda crueldad, era otra de sus características señaladas, reflejada, por ejemplo, en obras como Museo nacional del mal gusto, Diario de un snob o Guía de pecadores/as.

Al igual que pasó con el fallecimiento de Polanco, no me hallaba en Madrid cuando el de Umbral, lo que provoca (el estar alejado de tu centro de control) un mayor abatimiento y un gran desconcierto. También incredulidad. Sí, él estaba muy enfermo desde 2003, pero nunca esperas que un personaje de tal calibre vaya a desaparecer de un día para otro, que no vas a poder leer más su columna, que el hombre de pelo cano, bufanda al cuello y cejo fruncido, sentado en su mítico sillón de mimbre, haya muerto intentando dar a luz un último escrito, fiel hasta el final a su profesión, a su vocación, a su vida. En su decadencia, Umbral tuvo un duro enfrentamiento con Reverte, del que pienso no salió tan malparado como dicen. Pues incluso Reverte se veía obligado a tratarle de maestro y a reconocer su superioridad.

El mejor columnista de España y el mejor prosista del idioma español se marcha dejando de regalo un libro, Amado siglo XX, y un vacío a ocupar. Amargado, altivo, soberbio, engreído, culto, brillante, a Umbral se le puede objetar una cierta exageración de lirismo en sus novelas, normalmente pesadas, por lo que nunca consiguió un gran éxito en ventas. Ha sufrido de forma injusta: es inexplicable que nunca se sentara en la Real Academia. Pero no nos entristezcamos, que él ya nos explicó, con gran maestría, que éramos hijos de la muerte.

8 comentarios:

Decentes dijo...

Sin duda, una gran pérdida la de UMBRAL...

Descanse en Paz!!!!

Saludos

Samuel dijo...

Los escritores se van de este mundo sin la sensación de aquí los consideremos inmortales, aunque los consideremos. Seres humanos al fin, como el pobre diablo que muere de frío en la calle o el político que no leyó un buen libro en su vida. Todos al mismo sitio. Hace que pensar.

Yo conocía más a Umbral por sus artículos que por sus libros. Tenía un estilo impropio de la lide política, pero por eso mismo exquisito, elocuente, desenfadado y, sobre todo, español. Pocos columnistas de hoy pueden medirse con el gran Umbral, que no pocos han comparado con Larra u otros grandes genios del periodismo. Para mí su nombre de maestro era merecidísimo. Era, sin duda, un gran anacronismo. Como todo escritor español que se precie.

Adiós para siempre, Umbral, este será tu último viaje. Descansa en paz.

Un saludo,

Samuel.

Claudedeu dijo...

Con la ida de Umbral España se queda medio huérfana de escritores y columnistas.

Alberto Esteban dijo...

DEP Don Francisco Umbral.

Saludos

Nicholas Van Orton dijo...

Yo creo que la principal lucha de Umbral fue contra sí mismo: el escritor enfrentado al columnista.
Creo que es mejor columnista que escritor.
Saludos.

Triste Romeo dijo...

hola, hola, hola...

¿qué tal el veranito? jajaj Espero que bien, te informo de que para vuestra desgracia... HE VUELTO!

Un fuerte abrazo

Claudedeu dijo...

La República de Guadalmecín tiene el inmenso honor de concederle un Thinking Blogger Award por su capacidad de hacer pensar al público y por su defensa de la Libertad.

El Cerrajero dijo...

Cuantos buenos se van y cuanto 'vivo' [*] queda por aquí.

[*] Si, me refiero a Rodríguez el Traidor y su panda de energúmenos, sin duda xD