Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, septiembre 16, 2007

BUSQUEN LAS DIFERENCIAS

Leyendo un discurso del primer ministro Gordon Brown, dedicado a la presentación de su libro Britain's Everyday Heroes, no pude por menos de acordarme del pronunciado por el presidente Zapatero ante los parlamentarios socialistas, el que rezumaba vulgaridad y simplezas, el que contenía ridículos símiles futbolísticos para hablar de economía y ni un solo gramo de autocrítica. Y, asimismo, recordé que ya había comparado a Zapatero con otro gran líder europeo, Sarkozy, a cuenta de los días que se tomaron de vacaciones, de la vagancia del primero frente a la actividad del segundo. Todo está en relación con las diferencias, que siempre van en favor de los otros, que mencionaba de pasada. España sigue siendo demasiado diferente, lo que se observa en el nivel de la clase política, a ras del suelo.

El domingo pasado, Martín Prieto analizaba en las páginas de El Mundo un libro de Duran i Lleida, y se quejaba de que vivíamos en una "democracia ágrafa". Esta evidencia se hace más acusada en las filas socialistas: José Blanco o José Montilla son muestras de perfectos paletos y analfabetos que han medrado sin problemas en el Partido Socialista, ocupando cargos de enorme responsabilidad sin que sus manifiestas taras intelectuales lo hayan impedido. Y Zapatero no está muy por encima de ellos. Para que luego hablen los socialistas de educación y cultura. Por lo menos Aznar intentó aparecer como un político más ilustrado y europeo, pues reunió sus discursos en un volumen y escribió dos libros antes de llegar a ser Presidente. Algo así, sin ser fundamental en la carrera política, es de agradecer.

No estoy pidiendo tecnócratas ni eruditos, sólo una capacidad mental demostrada. Los mayores defensores de Zapatero tendrán que reconocer su normalidad absoluta en estudios, obra y experiencia profesional y política. Alguien que aspira al poder debería estar mejor preparado, ya llevamos años padeciendo la desgracia de estar gobernados por un diletante inculto e improvisador. Merkel es una científica y Sarkozy ha escrito siete libros. Las diferencias entre estos dos gigantes y el minúsculo Zapatero están a la vista. Y duelen y desaniman.

8 comentarios:

Ahskar dijo...

Yo sí pediría tecnócratas y eruditos, que quieres que te diga.
De todos modos en este pais medra, no el inteligente o el culto, sino el espabilado, el lameculos, el oportunista y el deshonesto.
Eso en el gobierno, y en todas partes. En el fondo, el gobierno que tenemos sólo es una muestra representativa de la sociedad española.

El Cerrajero dijo...

Para ser miembro del (des)gobierno del P$o€, bastan los mismos requisitos que para ser concursante de GH xD

Hartos de ZPorky dijo...

Estoy con Ahskar. Así nos va.

Samuel dijo...

Pues en cierto modo, el presidente de una gran nación como España creo que sí debería haber escrito algún libro, artículo o por lo menos tener una mínima madurez intelectual. A un presidente autonómico o al secretario de comunicación de un partido no es preciso exigírselo. Allá ellos en su comunidad o sus partidos.

Zapatero tiene sus mañas; es diestro demagogo y ha aprendido el oficio sobre la arena del Parlamento. Es populista con la gente y cínico con la oposición pero, sobre todo, un mentiroso de mucha talla.

De todos, como dice Ahskar, representa lo que hay en España. Mucha demagogia y mucha prosa barata; argumentos de manual que sólo convencen a los que no poseen olfato y sentido crítico. No hay más que ver el paradigma de las tertulias de algunos medios. Hablan mucho y no dicen nada. Zapatero es lo igual, sólo que es el que manda.

Un saludo,

Samuel.

Claudedeu dijo...

Yo me sumo a la opinión de ahskar. Prefiero la presencia de tecnócratas y eruditos que sepan lo que es la política y no lleguen a ella de rebote, como sucede actualmente. De todos modos, poco se puede hacer en España: a lo largo de los siglos se ha demostrado que la inteligencia queda en un segundo plano, ganando la mayoría de ocasiones el paleto.

Por cierto, que me gustaría ver un libro de Pepe Blanco. Estoy seguro, seguro, seguro, que con la cantidad de gente tan, digamos, inteligente, de este país, llegaría al número uno de ventas.

Sigurd dijo...

Es una lástima que en este país lleguen a los altos cargos las personas que ingresaron en el partido desde jóvenes y a las que no se les conoce oficio ni beneficio, salvo llevar toda la vidachupando del partido.

Nicholas Van Orton dijo...

Siempre me ha resultado curiosa la figura del político profesional: sin trabajo conocido, excepto en el partido; magra formación; y dedicado desde la juventud a medrar en el aparato político. Más tarde, sin embargo, entre lo rapiñado y la venta de kilos de influencia logran situarse en un buen lugar. Años después, llegarán las subvenciones a la ong de rigor, encargos varios y otro tipo de chanchullos. En vista de ello, todavía me pregunto ¿por qué estudian muchos españoles? ¡Nada, hombre, nada!, en cuanto nazca afiliado al sindicato o partido, y a mamar de la teta.

Ahskar dijo...

¿Porque estudiamos? Sencillo: hacen falta "mandaos" para que las cosas, mas o menos marchen xDD