Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, agosto 19, 2007

LA PASIVIDAD DEL PP

Será cosa del verano, pero encuentro a los dirigentes del PP como globos desinflados, como si hubieran decidido conceder una tregua estival a Zapatero y dejar que gane etapas impunemente. No puedo llegar a la extremada crítica que hace de este partido Pío Moa, pero se constata de forma evidente que no es el de Sarkozy y Merkel, diga lo que diga Rajoy. Para eso habría que desbordar energía, ganas de crear y liderar una opinión pública, atreverse con reformas cruciales y hablar con claridad sobre la defensa de España y su Constitución. Una actitud así no es lo que se aprecia en el PP, que ha caído en la desidia y no aparenta haber ganado las últimas elecciones municipales. Ya sé que estamos en vacaciones y que todo es algo distinto; es igual: en el PPdeberían ser más trabajadores y combativos.

Luego, aparte de la apatía general, están los acontecimientos de Navarra. La reacción de la derecha está siendo muy tibia y la treta del PSOE muy increíble. Es fastidioso que ahora los socialistas navarros vayan de suficientes y que perdonen la vida a los de UPN por dejarles gobernar, e incluso que chantajeen con eso de los acercamientos, la crispación y las demás paridas habituales. Hay que impedir que se lo crean: el PSN no ha podido gobernar en la Comunidad Foral por su incapacidad para pactar con los insaciables proetarras, en primer lugar, y, en segundo, por los azotes que les ha propinado Zapatero, quien, lejos de poseer visión de Estado, lo que tiene es un cálculo electoral y supone que puede provocar una guerra interna en el PP a cuenta de una posible traición suave de Miguel Sanz y los suyos.

La respuesta del PP debe ser contundente, acorde con sus ideas y discurso. Que UPN se independizase sería perjudicial, en especial para la propia UPN. Por ello, el único gesto que Sanz debe dedicar a los socialistas navarros es un corte de mangas. Y si se quejan o molestan, pues lo mejor sería disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones, así UPN ganaría por mayoría absoluta, los socialistas se hundirían y Zapatero vería truncados sus planes. Pero esto es imposible para un partido que no sabe arriesgar y que se ha dormido en los laureles.

6 comentarios:

Alberto Esteban dijo...

Estoy de acuerdo contigo. El PP está perdiendo las oportunidades que tiene para hacer ver a la gente que son una alternativa a ZP. Están de vacaciones, y no creo que se las merezcan. No están las cosas para irse de vacaciones.

Saludos

Hartos de ZPorky dijo...

Como bien dice alberto, están de vacaciones. Con la que está cayendo. Les pasará factura.

Samuel dijo...

El PP sigue siendo un ente abstracto irreconocible. Hay veces que lo ha hecho bien, cuando la indignación de la gente por la negociación con ETA los levantaba a empujones de sus butacas de Génova. Pero, al margen de esos instantes de encendido entusiasmo, siguen siendo lo de siempre: políticos.

Además, tenga usted en cuenta que se acercan las elecciones. Y que igual que Zapatero tiene que negarse a sí mismo para intentar ganarlas, el PP hace lo mismo. Después de haber sido traviesos, cuando viene Papá Noel ponen cara de niños buenos. Sonríen... Después de todo el jaleo que se ha armado en tres años, los partidos quieren eliminar la "crispación" y decir que aquí no ha pasado nada.

El PP sigue teniendo la mala costumbre de dirigirse a quien jamás le va a votar. El PSOE, en cambio, orienta su discurso a un electorado amplísimo, lleno de Savateres antinacionalistas, que jamás le votarían al PP, pero sí le votarían a la abstención. Por eso Zapatero sabe muy bien lo que se hace, aunque sea un cursi y un fanfarrón.

Yo confío en que esta carta de su presunto respeto por Navarra le salga por la culata. A la postre, son las pequeñas cuestiones como el desastre de Cataluña -nada en comparación con las grandes problemas nacionales- lo que le resta votos al Gobierno. Es triste, pero es así.

Aún con todo, creáme que si no estuviera Zapatero en el poder dudo que le votara a un partido como el PP. Sencillamente, porque hay en él gente tan dispar, desde Zaplana a Gallardón, desde Acebes a Aguirre, que no sabe uno nunca a quién está votando ni lo que va a pasar. El voto útil cuando se prolonga en el tiempo es un síntoma de que el sistema no funciona bien.

Vea usted tan sólo la que nos ha armado Miguel Sanz. Es detestable que haya tanta pluralidad, tantos partidos y no haya ninguno en quien confiar.

Probablemente, tendría que haber una crisis general en el sistema político para que el PP se dividiera o se definiera sin que ello reportase el aposentamiento del PSOE en el poder para muchos años.

Un saludo,

Samuel.

El Espantapájaros dijo...

Agradezco mucho sus comentarios. El análisis detenido de Samuel, como de costumbre, supera a mi propio escrito, y es un placer leerlo. Efectivamente, tal y como sostiene, yo tampoco votaría tan fácilmente al PP a nivel nacional de no ser por Zapatero y la gravedad de la situación. El PP nos tiene movilizados..., de momento.

Un saludo

Samuel dijo...

Espantapájaros, le he dejado un premio en mi blog. ¡Enhorabuena!

Un saludo,

Samuel.

Butzer dijo...

El PP si quiere ganar las elecciones debe de ser mejor estratega que el PSOE. De momento, no lo ha demostrado. Saludos.