Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, mayo 06, 2007

ELOGIO DE AZNAR

A Aznar todavía le tienen algunos mucha manía y, por ello, no desperdician una oportunidad para sacar punta a sus frecuentes declaraciones, aunque sean humorísticas o anecdóticas, o aunque resulte ridículo amplificar tan exageradamente lo que dice ese señor. Hace poco, el pérfido compadre de Bush ha denunciado las ansias de prohibir gubernamentales y ha defendido la libertad individual, la capacidad de decidir de cada persona frente a las continuas órdenes del Estado. Como es preceptivo, los lavacaras de Zapatero y otros agentes sociales resentidos han saltado a su yugular, polemizando. Todo es culpa de la envidia. Han malogrado su labor y buscan manchar su imagen de forma constante, pero la gente sigue percibiendo con fuerza que Aznar ha sido el mejor Presidente del Gobierno de España.

No obstante, se llegaría un duelo más o menos justo al compararlo con su antecesor; en cambio, hacerlo con su sucesor es casi cruel. Zapatero, además de inculto e iletrado, es un funesto dirigente que no dista mucho en cuanto a capacidad del mayoral José Blanco. Ellos dos se desenvuelven como peces en el agua en los mítines, puesto que es en tales actos donde nadie puede llevarles la contraria y donde son aplaudidos suelten la chorrada que suelten. Por lo demás, ambos sólo comunican a sus simpatizantes y afiliados, sólo parecen trabajar para sus adeptos. El problema es que uno de ellos es el Presidente. Aznar, inicialmente, no poseía mucho carisma, era antipático y frío, y tal vez se volvió un poco autoritario y avasallador. Pero era eficaz, trabajador, realista y conseguía óptimos resultados. Era un notable estadista.

Muchos tenemos el convencimiento de que, incluso con el atentado del 11 de marzo a cuestas, Aznar hubiese ganado las elecciones de haberse presentado. Y sin sonrisas ni talantes, ni con originales lemas de campaña, promesas demagógicas o chistes ingeniosos acerca del adversario, que ésa es la única estrategia del PSOE para convencer. Me queda, de todos modos, un consuelo: espero que el resentimiento de Zapatero sea aún mayor cuando compruebe que a él nadie le querrá cuando sea expulsado de La Moncloa. Que se haga Poeta.

8 comentarios:

Samuel dijo...

Zapatero todavía está a tiempo de ganar el premio Cervantes un año de estos con una poesía cursi sobre la Paz y la hermandad entre las civilizaciones. Tiene muy mal gusto literario, pero para despuntar en las letras hoy día no hace falta tener talento sino talante.

La verdad es que el Gobierno y sus adláteres no pierden ocasión de hacer leña del árbol caído. Son incapaces de hacer autocrítica y piensan que el demonizado Aznar les exhime de sus responsabilidades. Me horripila que se pueda odiar tanto a una persona y se saquen sus ideas de contexto de manera tan miserable.

Son incapaces de entender a "un liberal clásico". La progresía tiene esa particularidad de sulfurarse con todo lo que aventaja sus entendederas. La idea de que se pretenda liberarles de su servilismo ya les causa en sí unas inmensas ganas de reír. ¡Están tan a sus anchas diciendo lo que se puede y no se puede hacer! Me temo que nunca lo entenderán y seguirán empeñados en arreglar el mundo con sus programas y mandatos. Además de que muchos de los herederos de este pensamiento ni siquiera se han planteado a otra cosa. Sirven al bien social, a la voluntad del pueblo y demás abstracciones simplistas.

Un cordial saludo.

HartosdeZPorky dijo...

Aznar dijo algo muy obvio, yo lo hubiera expresado más castizamente: ¿Y a usted quien coño le ha dado permiso para inmiscuirse en mi vida?

El Cerrajero dijo...

Estoy convencido que, cuando Rodríguez el Traidor pierda las próximas elecciones, sus compañeros no van a dejar de el ni la raspa.

Rajoy debería preguntarse por qué la izmierda da tanta caña a gente como Aznar o Losantos ^_^

Anónimo dijo...

Joder, he caído por aquí de rebote. Ya me voy, ya me voy. Pero antes:

Tú eres idiota ¿no?

Nicholas Van Orton dijo...

A un político sólo le pido eficacia y honradez. El talante, la simpatía y el carisma se los puede guardar en el bolsillo: los amigos me los busco en otro sitio. Aznar pecó de soberbia y eso, en España, nunca se perdona; sobre todo por parte de los mediocres.
Saludos.

Anónimo dijo...

Julio Iglesias, Cantor Gallego Universal

Persio dijo...

(Qué profunda la argumentación del anónimo1...)

Hay que esforzarse en "rehabilitar" la cruelmente maltrecha imagen pública de Aznar. Como fue el mejor, le dieron mucha cera para compensar al que vino antes y al esperpento de ahora...

empecinados dijo...

Sin ánimo de entrar al trapo en este tema, me temo que el PP no es la solución a la tiranía conjunta del prisoe y sus aliados los nazionalistas y demás morralla oenegera. No lo fue cuando gobernó, respeta demasiado a un sistema creado para medrar los subversivos y los separatas.
Deberíamos de unirnos los que tenemos claro lo que queremos defender: España como unidad, libertad, progreso, trabajo, conciencia y civismo.
Ya hay grupos que defienden esto, y no me refiero a Ciudadanos o el grupo de Savater, demasiado buenistas y respetuosos aún de chorradas historicistas y polvorientas, además de ineficaces como el federalismo (no tiene sentido federar lo que ya está unido). Grupos como España y Libertad o la Oposición Antinacionalista:
www.nucleosoa.org