Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, abril 22, 2007

ODIOSAS COMPARACIONES

Contra mi costumbre, no me perdí el programa de las cien preguntas a Rajoy. Quería no sólo escuchar, sino también comparar. Y no salí decepcionado. En un ambiente mayormente hostil, Rajoy se defendió más que bien y dio una estupenda imagen. Siempre he creído que es un gran orador, cosa que ahora puedo certificar. Con una pose correcta, bien plantado pero capaz de moverse, se acercaba al público, miraba a los ojos de sus interlocutores y no acusaba rigidez en las manos gracias a un oportuno bolígrafo. Las cuestiones eran variadas y, a veces, difíciles de responder, pero el líder del PP se ciñó casi siempre a lo requerido por los ciudadanos, valiéndose de su verbo fluido y rico y haciendo gala de importantes conocimientos en muchas materias. Expuso sus ideas con claridad, sinceridad, muy educadamente.

En las gradas del plató, se pueden hacer distintas valoraciones de los cien ciudadanos, o de aquellos que pudieron tomar la palabra. A mi juicio, el nerviosismo en esa situación es normal y disculpable, pero no puedo decir lo mismo de algunos comportamientos maleducados o preguntas que, aun siendo pasables, eran groseras. Me refiero, en primer lugar, al enajenado de la americana negra y los pelos de punta que, con muy malas maneras, perdió los estribos con un potaje de manifestaciones, vivienda digna e Iraq, llegando el loco a cortar y gritar. Sin lugar a dudas, este exaltado progresista participó en alguna de las manifestaciones de 2003. Pero no olvidemos, en segundo y último lugar, al calvo que se sacó de la manga a los hijos de Rajoy, en un planteamiento pueril, para hablar del matrimonio homosexual (sic).

El programa fue, en fin, un éxito. Éxito que ha reforzado a Rajoy y que, en todo caso, hay que valorar en su justa medida: se ha ganado una batalla, pero no la guerra. Aun así, la inmediata y vulgar reacción de Blanco y De la Vega, consistente en insultar y descalificar a Rajoy, minimizando su gran actuación, da idea de que en el PSOE han acusado el golpe, el derechazo. Porque, qué quieren que les diga, nuestro presidente Zapatero, al lado del brillante Rajoy del otro día, es un microbio. Y esa certeza, de cara a las elecciones, les duele mucho.

5 comentarios:

El Cerrajero dijo...

Lo mejor de todo: aún hay esperanza de que Rajoy coja las riendas y arregle el diZParate en el que nos ha metido Rodríguez el Traidor y sus compinches.

Samuel dijo...

Su artículo es excelente y muy acertado. En efecto, algunas preguntas eran groseras; tenían mayor interés en insultar y descalificar que en saber la verdad, y eso se nota. El nivel de los votantes debiera causar pavor y algunos sólo se frotan las manos. Una vergüenza.

Lo de Blanco y Maria Teresa, bochornoso, pero para eso les pagan. Y no sé yo si ellos se ganan el sueldo mejor que quien prefirió sólo insinuarlo.

Supongo que muchos recobramos la confianza en Rajoy, si es que alguna vez la perdimos. Es un político que habla muy bien y dice las cosas claras. Zapatero es tosco, cursi e impertinente, tanto en su discurso como en sus ademanes. Verlos así en televisión ha puesto a cada uno en su sitio.

A ver lo que depara el segundo asalto.

Un cordial saludo.

Nicholas Van Orton dijo...

No se preocupen, caballeros, el PP goza de una buena ventaja en la intención de voto. Sin duda alguna, ésta se ha incrementado después del programa: ahí radica el nerviosismo y las reacciones de los...habituales. Soy consciente de que muchas personas han cambiado la percepción que tenían sobre Mariano Rajoy. Sin embargo, si yo fuera ellos, me haría la siguente reflexión: ¿Qué me explican los periodistas? ZP ha demostrado que es un "mala muerte"; pero en su triste caída está arrastrando a otros muchos. ¿Se debe confiar en los medios de comunicación españoles después del "mala muerte"?
Saludos.

Javier Ayanotna dijo...

Tuvo su gracia lo del reality politiquero. Aunque yo no soy de derechas ni de izquierdas, sino todo lo contrario, es de cajón reconocer que el nivel dialéctico y cultural de Rajoy es muy superior al de ZP, lo cual tampoco tiene demasiado mérito.

Zapataplús!! dijo...

Ahora se está descubriendo el pastel de la manipulación que tuvo lugar en las horas previas a la tortura. Preguntadores aislados, preguntas retocadas etc... todo por y para fomentar la beligerancia hacia Rajoy.