Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, marzo 11, 2007

VOLVEMOS AL AGUJERO

Era un eslogan de los del PSOE, pretencioso cuanto engañoso, que decía: "Volvemos a Europa". No recuerdo a cuento de qué venía, ni si el año en que apareció fue el fatídico 2004, pero constato que tal regreso a Europa no se ha producido y que ha sido pospuesto. Al comienzo de la legislatura, lo que procuró el Gobierno socialista fue alejarse de Estados Unidos e Inglaterra, los grandes aliados de Aznar, a fin de volver a la sombra de los tradicionales amos, es decir, Francia y Alemania. Sin embargo, tampoco se cosecharon muchos triunfos con esta supuesta política europeísta. La Unión Europea no está de moda y cuestiones como la OPA a Endesa nos han dejado en muy mal lugar. Así, el Gobierno emprendió su descenso a los infiernos de Sudamérica y África en busca de mejores recibimientos y extravagantes amigos.

En Sudamérica, Zapatero, apartando la lógica y la decencia, nos ha relacionado con mandatarios totalitarios como Chávez o con sujetos simplemente patéticos como Evo Morales, perjudicando de esta manera los intereses de España no sólo internacionalmente, sino también económicamente, porque ambos dirigentes socialistas anhelan cepillarse las empresas españolas que hay instaladas en sus países. Pero el Presidente, en vez de dejar claro quién es la potencia y quién el tercermundista, no cesa de otorgarles millones gratia et amore. Y ya en el Mediterráneo, la actitud hacia Marruecos es servil. En su reciente viaje a los territorios del enemigo, Zapatero se plegó a las componendas sobre el Sahara y, encima, en su discurso de la rueda de prensa no se sabía si hablaba de la antigua colonia o de su negociación con ETA.

El resultado de la política exterior del Gobierno es bien conocido: en Europa se nos tiene por tontos, por unos incapaces con suerte; en Estados Unidos nos ignoran y desprecian; y nuestros miserables, rastreros aliados se ríen de nosotros, nos torean y nos exigen más ayudas. Lo único que veo adecuado en tamaño despropósito es Moratinos, pues, egregio payaso, es justo la imagen que los demás países tienen de España. Que prueben con Cataluña, que de la mano de Carod Rovira, el vendedor de diccionarios a domicilio, será buena aliada.

5 comentarios:

Samuel dijo...

Leyendo su artículo, me está usted sonrojando. Apenas hace un par de días me sentía orgulloso de ser español, cosa extraña en mí, que suelo huir de los sentimientos patrióticos, pero después de ver la vergonzosa imagen que damos en el exterior, empiezo a pensar que se trata de una conspiración para convertir a los españoles en el hazmerreir y entretenimiento de los países civilizados. Gracias a Dios que son mucho más caballeros, aunque veces no podrán contener las carcajadas. Hay que perdonárselo.

Pero, en fin, aguantémoslo con entereza, que lo bueno de las malas compañías es que duran poco, y mejor si conseguimos salir ilesos. Aunque no crea, que ya se nos van pegando cosas del Gorila Rojo, si bien somos mucho más sutiles y sustituimos la payasada reiterativa por una elocuente, simpática sonrisa de oreja a oreja. Y en esos momentos solemnes en que nuestro presi sonríe, se dijera que se abrasan todas las penas del mundo, desaparece la incertidumbre y se instaura la paz. Ojalá Moratinos aprendiera algo de nuestro Maestro de León.

Un saludo.

Nicholas Van Orton dijo...

Ya lo dije en MICROMEGA: ZP ha decidido formar parte de los países alienados. Es una lástima porque España, al contrario de lo que piensan muchos españoles, debería jugar en otro tipo de liga en Europa. En la CEE se sabe, aunque se calla por un corporativismo socialista y otros intereses más bastardos, como los franceses, que la actual situación española se debe al iluminado que os gobierna. Fue patético que ZP sacara pecho ante Angela Merkel en la primera reunión que mantuvieron, y que ésta, con su sonrisa que incita a confiar, le recordara que España había recibido desde 1986 más de 120.000 millones de euros de la U.E. Ningún periodista español quiso explicar «el corte», pero otros se quedaron con la copla. España debe recuperar al puesto que ocupó durante la época Aznar, la mejor en cuanto a política exterior, con algún matiz pero la mejor. Nunca he entendido la querencia de los socialistas hacia Marruecos y Francia: vuestros dos principales enemigos. Cuanto antes os deshagáis de ZP, mejor para todos. Muchos pensamos que ZP es un payaso, pero lo que más me molesta, y lo digo por mi vinculación con España, es cuando le trata como tal; y te garantizo que es muy a menudo. Una pena.
Saludos.

Marta dijo...

Deprimente situación. Pero confío en la buena fé de aquellos que, allende las fronteras, son capaces de haber leído más Quijotes y más Lazarillos que entre toda la cúpula política actual. No deja de ser un caso de... ¿picaresca? ¿Caballerías? Hay que separar el grano de la paja. Merecemos un respeto, al margen de estos cuatro individuos. Fuera tópicos. Fuera Moratinos.

En fin, coincido con los comentarios los de Samuel y Orton.

Saludos.

VICTRIX dijo...

Qué decir de la política exterior del señor Zapatero... Si ya lo dice el refrán que de vez en cuando puede resultar incluso útil: “Dime con quién andas...” Hemos pasado de ser uno de los principales aliados de los anglosajones a apostar por una serie de proyectos y aliados que no nos han traído beneficio alguno.

La única opción un poco respetable (y con matices) era la de apostar por el eje franco-alemán, pero fue dar ZP su apoyo a Schröeder y perder las elecciones de forma irremediable, como ya sucedería con Kerry. Merkel venció en Alemania y apostó por una postura más atlantista que su predecesor mientras que, si algo nos ha enseñado la historia, es que los españoles nunca debemos fiarnos de Francia en asuntos exteriores. Además todo indica que Sarkozy se proclamará vencedor de modo que al señor ZP sólo le quedará Prodi con quien entenderse, y al parecer lo hacen bastante bien.

Menos mal que siempre le quedarán los mandatarios sudamericanos y su amigo marroquí. Todos ellos, empezando por Chávez y pasando por Evo hasta llegar a Mohamed son unos grandes amantes de la libertad, muy en la línea de nuestro presidente. Tampoco debemos olvidarnos de las expediciones de Moratinos a África. Con semejante política exterior no sólo hemos perdido todo prestigio y credibilidad sino que en ocasiones la torpeza del Gobierno trae consecuencia como la subida del precio de gas que ha decidido aplicarnos Argelia.

No sé cómo lo ha hecho pero en tres años ha conseguido entablar amistad con quienes desprecian a España a nivel nacional y con quienes odia la libertad en el ámbito internacional. ¿Qué nos tendrá reservado el presidente para el futuro? ¿Se atará otro pañuelo al cuello? ¿Cuál será la próxima bandera ante la que permanecerá sentado en el día de la Hispanidad?

Un saludo.

El Cerrajero dijo...

En tan sólo tres años Rodríguez el Traidor ya ha demostrado ser el peor presidente de toda la democracia.

Y lo que nos queda por padecer aún.