Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, enero 14, 2007

POR LA PAZ, CONTRA ETA, POR ZAPATERO Y CONTRA EL PP

Sorprendentemente, este domingo, en los medios de comunicación, son mayoría los que critican al PP y, en menor medida, a la AVT por no haber asistido ayer a la manifestación de Madrid contra el terrorismo y por la paz. No sé a cuento de qué viene tal reprimenda al PP, dado que el PSOE, en las cinco anteriores convocatorias de la AVT contra la negociación y, por ende, contra ETA, no se dejó ver en ninguna de ellas. Eso sin recordar que las procuró aminorar, atenuar y hasta empequeñecer. Pondrán como excusa, por supuesto, que eran manifestaciones que atacaban su política y su partido; pero, oigan, que si el sábado en Madrid todo discurrió en orden y con calma, no sería disparatado pensar que, más que un plante de la ciudadanía ante ETA, fue una movilización de apoyo al Gobierno Zapatero y de ojeriza al PP.

Por otro lado, los días previos a la manifestación habían estado marcados por comedias que ya incitaban a no respaldarla. La libertad, que si entraba o no en el lema, ahora no la pongo, ahora la incluyo, ha sido la indiscutible protagonista de una de esas situaciones que llevan a avergonzarse de la clase política de este país. Cual evasiva o cual cebo, la libertad ha aparecido como un medio y no como un fin, y por ello ni unos ni otros deberían haberla empleado con alegre trivialidad. Una segunda comedia la montaron los cómicos españoles, esos titiriteros sin público que creen que poseen alguna credibilidad para con la gente cuando ésta rehuye ver sus películas sociales o sentarse en sus soeces teatros. Acerca de que la derecha española es "casi gótica", no tengo palabras. ¿Se referían al morbo gótico o a que es una catedral?

Los precedentes no podían animar al PP de Rajoy a ir a una manifestación viciada de origen. De ningún modo. Después, los hechos ratificaron lo apropiado de esta decisión. A fuer de ser sincero, no consistió el acto en una grosera orgía de bárbaros progresistas pidiendo la desaparición del PP y la prisión para Aznar, buscando las sedes del PP y apedreándolas, pero algunas evocaciones del estilo guerra de Iraq sí se entrevieron (sobre todo insultos, comparaciones denigrantes y la siempre agraviante presencia de banderas republicanas) y sintieron.

6 comentarios:

Samuel dijo...

Lo ha dicho usted muy claro. El problema es que la libertad no es el fin, sino el medio y la actitud con la que la mayoría fueron a esa manifestación. En comparación con otras manifestaciones, se aprecia que ya no es lo que era. La multitud no pedía la desaparición de ETA, la lucha policial y la entrega de las armas. Aznar supo atacar acabada la tregua-trampa, Zapatero acomete contra la Violencia, el Terrorismo, la Muerte, buscando la Paz, la Vida, la Libertad, pero sin nombres y apellidos, dejando siempre la puerta abierta a la banda terrorista.

Y el problema no está en que "con violencia, no, sin violencia, sí", sino en que no se deben aceptar treguas de ETA, pues siempre las ha utilizado para rearmarse. Es una estrategia de la banda que ya no es creíble.

Por cierto, que la presencia de banderas republicanas nada tiene que ver con pedir el fin de ETA. La marcha era partidista, que es lo que decía Alcazar, y no se equivocaba. Y era un estupidez que fueran, porque si en la práctica no se entienden, la unidad es difusa. El gobierno quiere fabricar firmeza, sin que le salga del alma. Y eso se nota, al margen de los conceptos y las palabras.

Un cordial saludo.

octopusmagnificens dijo...

Todas las manifestaciones de este tipo son de vergüenza ajena. Manifestarse "por la paz" es como manifestarse "contra los terremotos", una estupidez. Guerra y rendición incondicional.

Nicholas Van Orton dijo...

Creo que el PP actuó correctamente al no acudir al pastoreo de las ovejas. Supongo que todo eso forma parte de la servidumbre de las cañadas reales y el paso del ganado. Al no acudir, Rajoy a demostrado varias cosas: 1) Ausencia de complejos 2)Convencimiento en sus postulados 3) Conocimiento del auténtico motivo de la convocatoria. Mal va un país cuando su Presidente de Gobierno necesita escudarse tras manifestaciones, editoriales y demás. Sin embargo en ZP es normal. Huye del Congreso como el gato del agua, no le gusta dar la cara, y prefiere que sean otros los que lo hagan por él. ¡Menudo fuste!
Saludos.

Ahskar dijo...

¿esto ocurriría en algún otro país de Europa? Lo dudo.
Parece que aquí no se conoce ese refrán: "A Dios rogando y con el mazo dando"

No es que apoye o no a Zp o a Rajoy, es que el sentido común me dice que nuestros políticos tienen más futuro en un circo...

VICTRIX dijo...

Disculpe la tardanza, Espantapájaros, pero en estas fechas las tareas se acumulan. Estoy muy de acuerdo con usted cuando recuerda que el Partido Socialista no acudió a ninguna de las manifestaciones anteriores, y también cuando afirma que la manifestación tuvo más bien una intención de apoyar al gobierno que de condenar el terrorismo de ETA. Eso resulta obvio, y más si tenemos en cuenta, como usted comenta, muchas de las pancartas que se vieron en la manifestación, la presencia de banderas republicanas o la asistencia de los titiriteros, que no tienen por costumbre acudir a este tipo de marchas.

Lo que a mí me gustaría resaltar, como ya hice en otro blog, es el ambiente de crispación y de politización en que se encuentra la sociedad española actualmente. Mensajes de móvil, manifestaciones, contramanifestaciones y propaganda de todo tipo ponen de manifiesto que la sociedad española no estaba tan dividida desde hace tiempo. Y no se podía esperar otra cosa a juzgar por el juego sucio que practican los políticos españoles, como la bochornosa negativa a debatir en el Parlamente los temas propuestos por el PP. ¿Es eso una democracia?´

Y no olvidemos a los titiriteros, máximos representantes de la conciencia guerracivilista española que mira hacia otro lado cuando se trata de condenar los excesos socialistas en países como Cuba y que siguen anclados en esa concepción bipolar en la que sólo caben socialistas republicanos progresistas y fascistas que se oponen a los anteriores. Por cierto, creo que fue Stalin quien generalizó lo costumbre de tachar de fascista a todo el que se oponía al comunismo. No veo la hora en que gobiernen los liberales en España para que pongan fin a las subvenciones para el cine español y permitan que éste se rija por las leyes de oferta y demanda del mercado.

Un cordial saludo.

El Cerrajero dijo...

Salvo algunos ecuatorianos que asistieron de buena fe, los demás eran en su mayoría giliprogres del Pe$oebre subvencionado.

A destacar que ni pagándoles juntaron más de un puñado de borregos por la pazzzzz.