Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, octubre 01, 2006

EL BURRO DE MONTILLA

A falta de mejores medios de transporte, o tal vez por la poca dignidad del transportado, a Montilla lo están llevando en un burro a las elecciones autonómicas de Cataluña. Sólo así se concibe el inane y quejumbroso rumbo del PSOE en este lance. Y reconozcan que Montilla, charnego él, con una manta a rayas echada al hombro y subido en un pollino gris, camino del Palacio de la Generalidad, es una imagen muy adecuada a las circunstancias de nuestra época. Por supuesto que habría que determinar quién es más burro de los dos seres en cuestión, pero es legítimo pensar que no habrá muchas dudas al respecto. José Montilla, primer ministro de Industria de la penosa gestión de Zapatero, es un tipejo de mucho cuidado. Un miembro de elite de la cuadrilla de socialistas que está dirigiendo el país a la ruina.

Sus logros como titular del Ministerio de Industria son memorables: los escandalosos arreglos con la Caixa, la maniobra intervencionista de la OPA sobre Endesa y su posterior fracaso, la lucha del todo irracional contra la energía nuclear... Pues eso, un negligente más, como todos los ministros. Un indocumentado que, por no tener, no tiene ni una carrera (yo tampoco, pero no he llegado a ministro), y no brilla precisamente por su sabiduría autodidacta o su carisma. Ahora, tras haberlo padecido en un ministerio clave, lo quieren poner a cargo de una región más o menos importante. En su escalada hacia esa cima, a cuestas del burro, ya ha ido dejando una serie de estupideces al uso, verbigracia su competición por ver cuál candidato era más catalán o su intolerable falta de delicadeza con Fernando Múgica.

Quizá me meto demasiado con él. Es porque ha sido y va a ser un cargo público, y porque su ineptitud, combinada con esa actitud taimada, es insoportable incluso para un país tan indecente como éste. No hay más que ver una entrevista en la televisión para verificar su absoluta estolidez. El candidato onagro, los ojillos de cerdo y la facha de pícaro ladronzuelo, queda en evidencia cada vez que abre la boca, forzando su acento catalán y soltando una sarta de bufonadas y despropósitos insondables. No cabe duda de quién es el borrico.

9 comentarios:

In memoriam dijo...

Es realmente admirable como este elemento ha sabido ocultar bajo la polémica de la deuda condonada y su postulación a "Honorable" la peor administración de la cartera de Industria, Turismo y Comercio que se recuerda desde el reinado de Witiza.
Y cuidadito con el que ahora ocupa su trono. "De fuera vendrá quién bueno te hará" dice el refranero.
¡Que Dios nos coja confesados!

VICTRIX dijo...

Muy certera su observación acerca de sus montillescos ojos. Ciertamente estamos ante uno de los políticos más deplorables y corruptos del panorama político, circunstancia que le ha aupado a ser candidato a la Generalidad a juzgar por el nivel intelectual que demuestran buena parte de nuestros políticos, pues la estupidez parece haberse convertido en requisito imprescindible. Su logro más grotesco y reciente ha sido el de la OPA sobre Endesa, cuyos requisitos han sido denegados casi en su totalidad por la Comisión Europea. Su gestión debe de ser realmente pésima si tenemos en cuenta que muchos españoles nos sentimos aliviados ante las existencia de leyes europeas de mayor rango, que generalmente son intervensionistas y dictadas por unas instituciones burocratizadas en las que el nepotismo está a la orden del día. La lucha contra la energía nuclear es inadmisible en este momento, cuando dependemos más que nunca de la energía exterior tras la reconversión minera. Pues ahora han tenido la brillante idea de proponer el cierre de la CN de Santa María de Garoña en Burgos... Su sucesor en el cargo, el señor Clos, no parece estar mucho más capacitado.

Un saludo.

vitio dijo...

Mala pinta tienen las elecciones catalanas. Todavía no soy capaz de resolver el enigma de quien va a gobernar. El gobierno de Montilla sería un desastre.
Mal panorama.

Dr Infarto dijo...

¿Una región más o menos importante? Cataluña es el motor económico de España, me sorprende su desconocimiento.

España sigue exactamente tan bien o tan mal como estaba. Los ricos haciéndose más ricos y los pobres más pobres. Entretanto el semanario, librecambista y británico, The Economist aplaude.

Me ha resultado muy edificador el encuentro con la censura en Navarra Liberal, no esperaba menos de uno de los hitos de los pseudoliberales, por llamarles algo, en internet.

El Espantapájaros dijo...

Amigo dr Infarto, no crea que no sé--de sobra--que Cataluña es un motor económico y demás loas de rigor. Sería demasiado estúpido por mi parte no saberlo o no reconocerlo. Mi error..., mi omisión está hecha a propósito. Que cada cual lo interprete como quiera, y si veo que hace falta por confusión generalizada desvelaré mi intención, que tampoco es nada del otro mundo, por supuesto, y tampoco creo que haya lugar a ello.

"The Economist" no viene al caso nombrarlo aquí por más referencia que sea. Pero es cierto que aplaude, y ojalá lo siga haciendo. Pese a Zapatero. Pero también es cierto que mi crítica iba dirigid hacia la persona y gestión de Montilla, y hacia su futuro próximo; su pésima administración ha tenido repercusiones en la economía y en el prestigio de España a raíz de la ópera bufa de la OPA (desde multas a cachetadas deshonrosas), pero tampoco va a hundir el país el solo, eso está claro.

Finalmente, y sintiéndolo, nada le puedo aclarar sobre "Navarra Liberal" y la existencia de censuras o filtros porque no soy ni redactor ni administrador de la página, sólo un simple colaborador.

Un cordial saludo

Samuel dijo...

Muy acertadas sus apreciaciones, sin duda. El bachiller Montilla no es más que paradigma de la chabacanería de este gobierno. Ha dado ocasión de que nos demos cuenta de que les importa más la propaganda que la buena capacidad de gestión.

Su actitud con los medios ha sido deplorable, típica de un censor dictatorial. Gracias a Dios no vivo en Catalunya, donde todo puede pasar, y salir de Guatemala puede significar caer en Guatepeor.

¡Buen viaje, señor ex ministro! Ojalá usted y su borrico, como un sólo hombre, sigan caminando eternamente sin llegar nunca más a ocupar un cargo en el gobierno. Más nos vale a los periodistas de bien.

Un cordial saludo,

Gonzaga.

Samuel dijo...

Muy acertadas sus apreciaciones, sin duda. El bachiller Montilla no es más que paradigma de la chabacanería de este gobierno. Ha dado ocasión de que nos demos cuenta de que les importa más la propaganda que la buena capacidad de gestión.

Su actitud con los medios ha sido deplorable, típica de un censor dictatorial. Gracias a Dios no vivo en Catalunya, donde todo puede pasar, y salir de Guatemala puede significar caer en Guatepeor.

¡Buen viaje, señor ex ministro! Ojalá usted y su borrico, como un sólo hombre, sigan caminando eternamente sin llegar nunca más a ocupar un cargo en el gobierno. Más nos vale a los periodistas de bien.

Un cordial saludo,

Gonzaga.

El Cerrajero dijo...

Montilla es el mayordomo cordobés de los senyoritos cataplinos y es tan burro que se va a llevar una manta de 'palos' en las próximas elecciones.

Nicholas Van Orton dijo...

El título de tu escrito me ha recordado una portada de la revista La Codorniz. En ella se veía a un campesino en lo alto de una cuesta y a un burro despeñado en el fondo. A lo largo de la pendiente los humoristas escribieron lo siguiente: “El burro de López rodó”. La alusión al ministro era más que evidente y divertida. Montilla ha demostrado su poco fuste intelectual. Su actuación en la OPA ha sido para cubrirse de gloria. Pero es que Montilla es un pobre paleto venido a más y que luego, gracias a Mas, irá a menos. Sin embargo, como buena acémila, hace su trabajo sin protestar. De todas maneras, no creo que el resultado de las elecciones catalanas esté tan claro. Te explico una curiosidad, Espantapájaros: Mientras Montilla fue alcalde de Cornellá vivía en otra población, Sant Just D’Esvern. Supongo que era una manera de dar ejemplo a sus votantes. ¡Qué hombre tan coherente!