Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







viernes, septiembre 01, 2006

LA FRASE DE FU MANCHÚ ZAPATERO

"Durante el franquismo no había españoles." Se trata de una frase de Zapatero que Pedro J. Ramírez, en una de sus cartas del director, aireaba hace ya unas semanas. Con sentencias así, tan tajantes, tan altisonantes, tan imbuidas de verdad, tan crueles, Zapatero es cada día más Fu Manchú: más manipulador y más alucinado. El buen hombre ya se abroga el derecho de decir si alguien es español o no, a la manera de sus amigos nacionalistas catalanes, que hacen lo mismo pero en su terreno. Y, puestos a ello, Fu Manchú Zapatero suspende la españolidad de la gente que vivió durante la dictadura. Es decir, que si alguien nació y murió dentro de ella, fue un nada, un ser despojado de nacionalidad en pro de satisfacer los delirios políticos del Presidente. En todo caso, durante el franquismo, parece querer decir, hubo melones. Él mismo no fue un verdadero español hasta los quince años, cuando murió Franco, momento en que unos y otros habitantes de España recuperaron el derecho a ser considerados españoles. En resumen, la enésima majadería hablada de Zapatero.

Con este análisis quería demostrar que, más allá de su deseo de quedar bien y parecer un político íntegro (hasta en la intimidad, pues la frase se la soltó a un amigo que le hablaba sobre el franquismo, argumentando que algún tipo de apoyo de la población hubo de tener aquel régimen para sobrevivir tanto tiempo), la fraseología grandilocuente de Zapatero es, por lo general, afectada y presuntuosa, propia de un niño pequeño y mimado. Pese a que no fue en público su pronunciación, este rebuzno gubernamental merece entrar en las antologías de citas de Fu Manchú Zapatero, al lado de otras grandes máximas como: "¡Es que soy rojo! Nada me ha enseñado la derecha". Y a este paso, querido gestor, tú tampoco nos vas a enseñar nada más allá de tu anodina estupidez.

Les parecerá un poco tarde y un poco cicatero que hable de esta, en verdad, nimiedad. Pero es que hay bobadas que no prescriben.

2 comentarios:

vitio dijo...

Digamos que ZP reflexiona y se lo curra. Digamos que hasta se cree lo que dice, que eso es lo más peligroso. Y sobre todo, está anclado en los años de franquismo, que, paradojicamente, sólo vivió unos pocos.
Un saludo, vitio.

VICTRIX dijo...

Espantapájaros, no sólo es que haya bobadas que no prescriben sino que es necesario recordarlas de vez en cuando para que no se nos olvide la clase de iluminados que nos gobiernan. El caso de Fu Manchú es especialmente significativo ya que se ve a si mismo como una especie de justiciero que ha sido enviado a ensalzar los valores de una ideología traumada que, como bien indica Vitio, vive todavía en los años del Franquismo de modo que, en vez de intentar asemejarse al socialismo liberal propuesto por Blair, lo que hace es hurgar en sus heridas desde sus visiones rencorosas y resentidas. Porque ZP no es en el fondo más que un niño pijo al que le contaron historias de fachas malos y rojos buenos (ambos eran iguales) y que al parecer recuerda con añoranza aquellos momentos de juventud en que podía decir todavía más abiertamente que era rojo y que cualquiera que se opusiese al socialismo es un franquista-retrógrado-reaccionario. Sólo así se explican el modo en que conjuga sus ideas de revolucionario adolescente con esos refinados gustos aristócratas y burgueses (avión público para ver cantar a Sonsoles, patrulleras de la Guardia Civil escoltando el buceo de su esposa, vacaciones en mansión de lujo etc) Ay Zp...
Un saludo.