Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







viernes, septiembre 08, 2006

DOS BUENAS NOTICIAS

Este viernes ocho de septiembre dos noticias merecen ser referidas en mi espacio, y si lo merecen es porque, siendo deliciosa la primera y esperada la segunda, no han gozado de excesiva publicidad y es posible que ustedes no se hayan enterado. Una es política y la otra literaria. Las dos son buenas.

La primera es que Albert Boadella ha dado una merecida respuesta al alcalde nacionalista de Bellpuig (CiU), que comunicó al intelectual en una infame carta (comentada después por Arcadi Espada en un artículo) que había ganado el premio Boira—una especie de galardón de carácter bufo y pueblerino--por sus posiciones y declaraciones antinacionalistas. La réplica de Boadella no ha podido ser más acertada y, a la par, elegante: "Sin hostilidad ni ironía, pero con serenidad y también con intima satisfacción: váyase concretamente a la mierda, usted, sus premios y la Cataluña que nos pretende imponer". Para más información, aquí.

La otra buena noticia es que ya ha salido a la venta en España la última novela de Stephen King: Cell. En ella, los teléfonos móviles son utilizados por una misteriosa fuerza para volver locos a millones y millones de usuarios, los cuales se verán abocados a una sangrienta lucha con tintes de película de muertos vivientes. Sé que no va a ser Eso o Corazones en la Atlántida, pero seguro que es una obra entretenida y emocionante. Además, en una exageración de sus nocivos efectos, los celulares son los verdaderos causantes del problema. Sobra decir que ni Stephen King ni yo tenemos teléfono móvil.

4 comentarios:

Nicholas Van Orton dijo...

¡Ahhhh, querido Espantapájaros! Como siempre tus escritos me procuran la dosis necesaria de aire puro y frescura de ideas. Algo que agradece un resabiado como yo.¡Qué Cataluña más paleta, estimado amigo! El pobre Boadella es de esos personajes que parece un péndulo. Fue sometido a Consejo de Guerra y condenado por su obra "La torna". A raíz de la sentencia se desató una campaña en Cataluña bajo el lema "Llibertat d'expresió". Esto ocurría allá por el año 1977 ó 1978; yo era muy joven. Ahora, el pobre Albert se ve como puta por rastrojos. Lo más interesante es que el premio alternativo, llamado Estel (estrella), se lo concedan a Heribert Barrera.El antiguo presidente de E.R.C., que siempre se paseado con esa especie de sonrisa tatuada, debida a una parálisis facial.Dicho individuo y su partido,negociaron con los nazis y el gobierno colaboracionista de Vichy para conseguir un territorio independiente en el sur de Francia; en concreto, en la zona del Rosellón. En su libro autobiográfico - "Qué piensa Heribert Barrera"- él mismo reconoce lo cómodo que se sentía en la Francia ocupada y las magníficas relaciones que mantuvo con el régimen de Vichy. Siempre me ha interesado averiguar qué ofrecían a cambio a los nazis. Hasta la fecha un tupido velo impide descubrir el trueque.Tiempo al tiempo. En cuanto a la respuesta de Boadella, creo que se ha quedado corto. Debería haber contratado a Rubianes y decir algo parecido. En fin, como dicen los catalanes, "n'hi ha per llogar-hi cadires". Gracias por tus escritos, Espantapájaros. Good night and good luck. Es triste que después de tantos años esos deseos en inglés mantengan su significado.

VICTRIX dijo...

Nada nuevo en el horizonte, estimado Espantapájaros; Este es un país de chiste. Si el nacionalismo vasco adopta una postura más violenta y asesina, el catalán se caracteriza por ser más sectario, excluyente y agobiante a la par que guiado por políticos más sutiles, cínicos y refinados que se aprovechan del mayor uso del catalán respecto del vasco y de la “legitimidad” que les concede no haber recurrido a las armas como los terroristas de ETA. Y es esa apariencia de legalidad lo que me repugna, porque pretenden hacernos ver que es perfectamente lícito excluir el castellano o imponer el nacionalismo desde leyes sectarias. La Caixa, el CAC, el pacto del Tinell, las multas por rotular carteles en castellano, el aprovechamiento de acontecimientos deportivos para hacerse oír en el extranjero, la escandalosa corrupción etc. Lo dicho, el nacionalismo catalán intenta mostrarse como civilizado, legal, institucional, “político”, sutil y legítimo pero lejos de esta apariencia se puede afirmar que está bien cercano al totalitarismo, que básicamente consiste en excluir a quien opina diferente. Como comento habitualmente, debemos diferenciar patriotismo y nacionalismo, ya que uno es un sentimiento y el segundo una obsesión enfermiza.

Cell... Sin ser un joven atado a un móvil y a los ridículos mensajes que son una ofensa a la gramática, sí que utilizo bastante el teléfono móvil, pero por motivos perfectamente comprensibles como pueden ser estar en contacto con algunos buenos amigos que en verano abandonan la ciudad, por eso de que desarrollan aquí únicamente su vida académica. Así que durante los otros nueve meses apenas lo utilizo. Es más, siempre me han parecido grotescos aquellos adolescentes cuya vida gira en torno a este aparato, el cual no es utilizado por necesidad sino como elemento de integración y de aceptación social.

Un saludo.

vitio dijo...

Tiene buena pinta la novela de la que habla, por lo que habrá que comprarla.
Un saludo, espantapájaros.

El Cerrajero dijo...

Cell 'RuGALcabra Limited Edition', por sólo 11 emes.