Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







martes, julio 11, 2006

UNA DE CÁNOVAS

La campana de Huesca es una novela histórica que escribió mi excelso maestro e ídolo Cánovas del Castillo en su juventud. Publicada en 1852, se define como una crónica del siglo XII, y narra el desventurado reinado de don Ramiro, controlado y chantajeado por los poderosos nobles de Aragón hasta que decide, tras una serie de notorias afrentas, hacerles frente y poner fin a su influencia y mandato. Es una novela muy lograda y muy bien escrita, que recomiendo a todo el que guste de este género, el histórico.

Y les voy a copiar aquí unos pocos y breves fragmentos transmisores de ideas que, a fuer de su validez actual, me han resultado interesantes que conozcan bajo la pluma del brillante Cánovas.

- "De otra, el pueblo, a quien rápidamente habían llegado, como suele acontecer, las nuevas del suceso, y no poco alteradas como siempre, y más asombrado que resuelto, vagaba por acá y por allá llenando en copiosa muchedumbre calles y plazas; pero sin expresar ningún sentimiento de aprobación ni de cólera."

- "--Maldito arte el de la escritura--dijo Aznar--. Paréceme a mí que más veces ha de venir en apoyo de la mentira, que no en sostenimiento y defensa de lo que pasa de verdad en este mundo."

- "--Por Jesucristo vivo, que mayor desacato no oí en mis días, ni se oyó en los días de mi padre; y que no he de comer pan a manteles, mientras no queden en libertad como yo mismo don Ramiro y su hija."

- "--Nada hallan difícil las armas--respondió con firme voz Maniferro--: es preciso ir a buscar a los ricos-hombres en sus castillos y colgarlos de las almenas; apellidar guerra por Aragón, y alzar pendones por el Rey."

- "Corrían de uno en otro grupo, los más curiosos, sedientos de palabras, de razones; revolvíanse, bullían, no paraban un punto en ninguna parte los noticieros, poco desemejantes, en verdad, a los noticieros de nuestros días; gente de lengua larga y cortísima conciencia, que hace de las sílabas palabras enteras, de las palabras, discursos; de los discursos, sucesos; de los sucesos, más que Dios podría, que es hacer que nazcan antilógicos imposibles."

- "--... Por San Jorge que he de enseñarte cuánto va de un verdadero rey de armas que viene de poder a poder, con el seguro que le dan las leyes de caballería, a un villano que osa insultar en su propio Alcázar al trono y la nación aragonesa, en nosotros representados. Hola, escudero; no hay más que oír; llevaos a este villano, y echadlo al río desde una torre."

- "--Ahora recelo del pueblo, de los ciudadanos, de esos menestrales que vosotros despreciáis mientras yo los vigilo y sé, a precio de oro, sus más íntimas conversaciones..."

Acaso pondré más de estos fragmentos, pues no he acabado todavía el libro, y se presume grande y digno el desenlace de la épica trama. Los ricos-hombres tendrán su merecido.

8 comentarios:

vitio dijo...

Muchas gracias espantapájaros por la información. Me apunto el libro.

VICTRIX dijo...

Espantapájaros, he de reconocer que he conocido a gente que admira a toda clase de personajes: desde futbolistas hasta cantantes, pasando por famosos incompetentes. Pero es usted la primera persona que conozco que muestre tanta admiración por Cánovas, uno de los políticos y estadistas más brillantes que ha tenido España, a mi modo de ver, y que convierte a muchos de los políticos actuales en meros personajes cómicos cuando les comparamos con él. Sin duda contribuyó a que la peculiar tradición constitucional española sea algo más respetable, debido a la estabilidad que le dio al sistema. Me quedo, si me lo permite, con éste fragmento: "--Ahora recelo del pueblo, de los ciudadanos, de esos menestrales que vosotros despreciáis mientras yo los vigilo y sé, a precio de oro, sus más íntimas conversaciones..." El más corto pero a la vez el más inteligente. Me recordó a “El Príncipe” de Maquiavelo.
Un saludo

frid dijo...

Dices: "Hola, escudero; no hay más que oír; llevaos a este villano, y echadlo al río desde una torre" y soñé que salía todo el pueblo de España, cogía al Villano y rey de la mentira, disgregador de España, amigo de los asesinos, odiador de los pacíficos y ansioso de la sangre derramada por sus amigos en la república, y lo arrojaba ahí donde pacta: condenándole a ser un ciudadano de a pié en un país tan avanzado como Marruecos, o un negrito sidoso en Mauritania, o un español en una herrikotaberna, o un parlante de español en la administración catalana.
Y ví, por un instante a ese miserable perder la sonrisa.
Legisla como Dios, desde las alturas, desde la rueda gigante, nos ve hormigas y le importamos una higa.

El Espantapájaros dijo...

Sin par sueño, desde luego. En ese libro, la ambición de los ricos-hombres, sólo preocupados por el mantenimiento de su poder y privilegios, puede recordar a los nacionalistas más insidiosos de este país y al propio Partido Socialista y sus intereses siempre partidistas. Que el que ayude al pobre rey don Ramiro en la ardua tarea de someter a los infames y viles rebeldes sea un bravo almogávar llamado Aznar, no deja de ser curioso.

Mi admiración por Cánovas viene de lejos, sí, pero las dificultades para encontrar cualquier obra suya son considerables. Aunque he podido leer suficientes ensayos, biografías y libros de historia como para estar enterado de lo acaecido durante la Restauración. No obstante, siempre se puede hacer más. Y también, en otro orden de cosas, la visita de lugares emblemáticos siempre me ha gustado, ya sea el Panteón de Hombres Ilustres o el monumento a su persona que hay frente al Palacio del Senado.

Un saludo

frid dijo...

En algunas bibliotecas públicas han limpiado los libros que tenían de Pío Moa por ejemplo

vitio dijo...

En la época de Cánovas hubo grandes políticos liberales:
Canalejas, Maura, Sagasta, y por supuesto, Cánovas de Castillo. Precisamente todo lo que falta ahora.

El Espantapájaros dijo...

Aquellos políticos (muy distintos de los de ahora, pues eran gente extremadamente culta y preparada, con libros en su haber y otras importantes profesiones a las que se dedicaban, amén de pertencer a academias o foros de cultura) quizá malograron sus esfuerzos porque la situación de España era desastrosa, aunque durante la primera época de la Restauración (1874-1898) la prosperidad y el avance, de la mano del sistema canovista, fue notable, como nunca antes se había visto. A partir del Desastre del 98 la cosa se fue al garete progresivamente. Y aún hubo muchoas figuras que lo intentaron parar, pero tan penoso era el panorama que fue imposible. En fin, historia de un desastre.

Un saludo

vitio dijo...

Tan penoso fue el panorama que el nazismo y el comunismo echó la culpa al liberalismo de la situación. Años después nos hemos dado cuenta que ha sido al revés.
Un saludo.