Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







viernes, julio 14, 2006

LA PLAZA DEL CRIMEN

Caminando (bien escoltado) por la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta, donde hace poco fue asesinada la dueña de un quiosco, cosida a puñaladas, uno descubre que el lateral de la Gran Vía que da a esta plaza camufla con su brillo una de las zonas más degradadas de Madrid. Y qué degradación. Pintadas, meadas, heces, mendigos, putas, traficantes de droga y maleantes. Un punto de encuentro para la peor calaña madrileña. Una plaza digna de la santa de la que toma su nombre. Y con una iglesia y todo. El párroco ha de estar muy ocupado con tanto pecador que atender. Pero creo que casi nadie se acuerda de la santa, así como casi nadie se acuerda de la heroica Manuela Malasaña, que murió en la lucha contra el francés en un explosivo dos de mayo de 1808. Pasa un coche de policía. Pasa de largo, digo. Supongo que es la masiva presencia policial prometida. En el centro de la horrenda plaza del crimen, un parque infantil, con sus columpios y toboganes de madera y plástico, y con su coqueta valla vivamente coloreada. Es para los niños. Evidentemente está vacío. De niños.

7 comentarios:

El Cerrajero dijo...

Nunca he entendido por qué las plazas colindantes con la Gran Vía son delegaciones de La Rosilla o de El Pozo de Tio Raimundo.

¿A quién interesa que eso se mantenga así?

VICTRIX dijo...

(Hoy estoy algo belicoso, quizás por la gran tormenta que ha descargado sobre mi ciudad)
¿Estado del bienestar? Así le llaman, creo; al menos ese es el nombre que le dan los políticos en su afán por inventarse nuevos términos que permitan describir el buen nivel de vida de que disfrutamos los ciudadanos (sobre todo ellos); nivel de vida que sería superior sin su presencia, dicho sea de paso. Ese bienestar se está convirtiendo en estos últimos años en inseguridad ciudadana, delincuencia, drogas, macrobotellones, inmigración ilegal, vandalismo callejero... Y ante todo pasividad policial y política que hacen que resulte imposible poner fin a esta ola de degradación social que debe padecer estoicamente la gente de bien, es decir, la gente que paga impuestos para financiar servicios públicos que no le satisfacen ninguna necesidad. Porque dudo que paguen impuestos putas, mafiosos, drogadictos, ilegales (ya sean pateriles robacarteras o balcánicos asaltachalets) y demás personajes de vida ociosa.

Pero en este país la gente tiene tantos prejuicios que un incremento de efectivos policiales no sería visto como una medida para su protección, sino como una actitud franquista y represiva. Así que la sociedad española está especialmente creada para acoger en su seno a toda ésta clase de basura y maleantes, por tratarse de una sociedad sin modales y que se adapta muy bien a las chapucerías, a la voces, a la picaresca y a la degradación (sea de la clase que sea) El problema es que vivir en una ciudad norteña (la gente suele ser mas seria y cerrada) y mi carácter reservado, maniático, distante y frío hacen que me produzca alergia ese ambiente de pasividad, guarrería generalizada, chapucería absoluta y asquerosidad. Así que en mi opinión todo ello derivará con el tiempo en una sociedad clasista, terminando de éste modo con esa uniformidad social tan asentada en España, más que en otros países como Reino Unido o EEUU. Y así lo creo porque la gente decente no quiere vivir en éste ambiente. Y porque así ha sucedido en el chovinista país vecino, donde van unos años adelantados en temas sociales. En parís creo que hay barrios-gueto donde la policía no se atreve a poner un pie.

Hasta que no abran los ojos nuestros politicuchos incompetentes y “representen al pueblo” y no a si mismos y sus bolsillos nada va a cambiar. Es más, irá a peor. Espantapájaros, me alegra comprobar que es usted de los pocos jóvenes que condenan estos temas.

Un saludo

frid dijo...

Te pregunto, saliendo de tu tonel: "has visto en qué gasta el dinero el alcalde de Madrid, en ahorrar camas, que mete en una tres o cuatro y monta un taller cultural con eso"; o sea que la policía tendrá que esperar.

Jovellanos dijo...

Un saludo cerrajo, vengo a informarte de que José Ortega y yo hemos creado un blog para opinar noticias. http://liberalesdehoy.blogspot.com

Por cierto, te hemos enlazado, si puedes y no es mucha molestia nos encantaría que nos enlazases también.

Te esperamos.

José Ortega dijo...

Eso es para "cerrajo"...o para el cerajero, también se dice así.

:)

El Espantapájaros dijo...

Al fin he podido leer sus interesantes comentarios, que desde el sábado llevaba sin conexión, y si la tengo hoy, al final del domingo, es de pura chiripa, aunque espero poder hacer lo que tengo pendiente. Espero que el técnico dé buena cuenta de estos fallos de mi conexión.

Hay que decir que el resentimiento del llamado Estado del bienestar se ha hecho patente en los últimos años, y nadie parece muy dispuesto a remediarlo; los políticos prefieren pasar a la Historia con más grandilocuencia y hechos más destacables, como acabar con la ETA a golpe de diálogo.

Un saludo

Anónimo dijo...

Perdona, pero no era la dueña de un quiosco. Se trataba de una prostituta. Lo que no cambia las cosas. Ahora, hace casi dos meses del suceso y la policía ocupa casi permanentemente la plaza. Los drogadictos y camellos ocupan la plaza más próxima, en Ballesta con Corredera baja de San Pablo. Con lo que la situación es que la policía vigila a nadie y los camellos trafican a escasos metros de la policía
La situación es la misma que hace dos meses y que hace muchos años, sólo se ha movido unos metros.
Muy lamentable, por no decir otras cosas