Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







viernes, julio 07, 2006

FU MANCHÚ ZAPATERO

He de exponerles esta teoría, cuando menos curiosa, que me ha venido a la cabeza, y empezaré desde el origen de la misma. Hace unos días, Z, un individuo que merodea por la polemista bitácora de Alfredo Urdaci, me hizo una revelación de manera indirecta, consistente en crear una relación entre el legendario villano literario Fu Manchú y Zapatero.

En principio no le di importancia, pero más tarde descubrí que el parecido, físico y moral, era digno de consideración. Así, Fu Manchú, pérfido chino, detesta la civilización occidental, y sus planes para subyugarla son maquiavélicos y retorcidos, tanto o más que los que se guarda Zapatero para la negociación con ETA. Físicamente, la siguiente descripción deja en evidencia las similitudes: "Imagínate una figura clásica de mandarín chino; un hombre de alta estatura; delgado, de miembros recios, felino en sus actitudes y movimientos, con un entrecejo como el de Shakespeare y un rostro de expresión verdaderamente satánica. De su cráneo afeitado pende la coleta tradicional de los hijos del ‘Celeste imperio’. Sus ojos tienen el fulgor magnético de los ojos de la pantera". Salvando las obvias distancias, queda demostrado que Zapatero bien puede ser un Fu Manchú cualquiera, con sus manos perennemente cruzadas bajo el pecho, con sus cejas circunflejas, con su tono amarillento de cara, con su sonrisa maliciosa y falsa, con sus líquidos ojos azules... Sí, Zapatero es un émulo actual de Fu Manchú. Es el terrible Fu Manchú Zapatero. Pero me temo que Rajoy está lejos de ser Sir Denis Nayland Smith, aunque Acebes bien puede pasar como alelado doctor Petrie. Y si lo quieren más claro: Rajoy no es Sherlock Holmes, pero Acebes se da un aire al mojigato Watson.

Seguiremos sobre la pista de Fu Manchú Zapatero. No lo duden.

6 comentarios:

VICTRIX dijo...

Espantapájaros, como persona observadora que parece usted, seguramente se habrá percatado de que la forma de las cejas del señor Zapatero no es nada corriente y quizás la morfología de tan picudo elemento nos pueda desvelar algunos rasgos de su personalidad. De todas formas no debe usted pasar por alto su tono de voz, quizás tan pausado y parsimonioso para que él mismo pueda asimilar y creerse semejantes manifestaciones de talante; algo difícil a juzgar por el contenido de las mismas. Cierta es de alguna manera la semejanza entre las ideas de ambos personajes en cuanto a su aversión hacia la civilización occidental, siendo en ZP ésta tendencia algo menos acentuada y encubierta bajo esa cosa que ahora hacen llamar “alianza de civilizaciones”, que más bien viene a ser una alianza entre civilizados e incivilizados. Por cierto aquello que se dice sobre el “cráneo afeitado” y los ojos que “tienen el fulgor magnético de los ojos de la pantera" me hace recordar irremediablemente al señor Rubalcaba. Para qué negarlo. Un saludo

vitio dijo...

A parte de talante, hay que tener talento, y usted, señor espantapájoros, tiene las dos cosas. Lo mismo no podrá decir ZP.

El Espantapájaros dijo...

Lo de Rubalcaba no lo había pensado: lo cierto es que una fusión entre Zapatero y Rubalcaba (también le he visto emparentado con Rasputín) sería un retrato muy realista de Fu Manchú.

Un saludo

Santi Ausente dijo...

Rubalcaba, más bien, me recuerda a un maestro shaolin que tiene a su cargo un eterno discípulo.

El Cerrajero dijo...

Pánico dan las posibilidades de manipulación genética de preclaros líderes socialistas, espantapájaros.

Imagínate el cóctel de combinar en una probeta --¿o habría que decir pobreta?-- a Rodríguez el Traidor, RuGALcabra, Pestiño Blanco y Montilla, a partes iguales (menos el 3%).

Frankestein sería Mister Universe al lado del resultado de "eso".

Anónimo dijo...

Hombre, ZP a tanto no llega.

Pero lo cierto es que en toda la caterva de la Alianza de Civilizaciones, entre el cocalero, el gorila rojo, el coma-andante, el ayatolo, el barbas de chivo, el caco y el tontolava, sólo se echa de menos al auténtico Fu Manchú.