Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, julio 23, 2006

EL CORAZÓN DEL ESTADO DE DERECHO

En la novela El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, la Sociedad Internacional para la Supresión de las Costumbres Salvajes encarga a Kurtz- el agente comercial enfermo que ha de ser relevado por Marlow- una suerte de guía sobre cómo civilizar a los habitantes del África central. El brillante y elocuente Kurtz la redacta cumplida y razonadamente, a la manera occidental, o sea, hay que llevarles el progreso, etcétera. Pero cuando le sobreviene la locura de la soledad, de la oscuridad, escribe la funesta posdata al informe, una desesperada solución: "¡Exterminar a todos los salvajes!". Ahora traslademos esto a nuestro panorama actual: los salvajes son indudablemente los etarras, a quienes se intenta civilizar e integrar en la sociedad como inadaptados que son con una bajada de pantalones. ¿Y cuando perdamos la razón?

Lo de volverse loco en este país estaría a la orden del día si sólo hubiese política. Por suerte no es así. Con respecto a la negociación con ETA, todo es demencial: la sumisión de la Justicia, la desunión vergonzosa de los partidos en pro de sus intereses, el "todo vale" con tal de conseguir esa mal denominada paz... En fin, es ésta una negociación con terroristas a la española, torcida desde el principio, con enjuagues hacia la mitad y con un nefasto desenlace para los ciudadanos; o bien nos veremos con una ETA reforzada y dispuesta a poner más bombas, o bien las concesiones a ETA para que se disuelva serán tales que el honor del país no las tolerará. Porque no creo que vayan a dejar las armas a precio de saldo, los muy salvajes, y me niego a pensar que Zapatero, por muy Fu Manchú que sea, nos vaya a vender de esa forma.

Al final, con tanta tensión y con tanta leche, acabaremos como Kurtz, determinados a destruir a todos y cada uno de los salvajes en pago de lo que nos han hecho pasar. Ahí está Txapote, el chulesco sujeto, tras las pantallas de cristal blindado, no porque le teman, no, sino para evitar que las víctimas le linchen allí mismo, en la Audiencia Nacional. Dice Acebes que la dignidad de nuestro Estado de Derecho no se perderá. ¿Acaso la ha tenido alguna vez? Así, ¿cuánto pasará hasta que alguien decida hacer justicia por su cuenta?

5 comentarios:

Monsieur de Sans-Foy dijo...

Un "efecto secundario"
del Estilo Zapatero
es que el gran beneficiario,
en apoyos y en dinero,
son los ultra-radicales:

Con esquerra ya pasó...
No se quedarán iguales
después de las elecciones.
Y en mi tierra, veo yo
cómo avanza Batasuna
y el "Terrorismo Moderno"
Van a subirse a la Luna
a remolque del gobierno.

VICTRIX dijo...

Espantapájaros, sepa usted que a mi modo de ver el nacionalismo es un problema difícil de combatir, ya que no se trata de un asunto que pueda ser erradicado de un día para otro, sino que requiere una actitud tenaz, inteligente y prolongada en el tiempo. Aparte de tener la peculiaridad de que en dicha materia es muy fácil perder terreno pero muy difícil ganarlo. El nacionalismo no es como una guerra, que se gana o se pierde en uno meses y a campo abierto, sino que es una continua lucha que debe ser ganada desde los argumentos y desde la racionalidad, cualidades de las que carecen los políticos españoles, quienes han creado el mejor caldo de cultivo para que triunfe.

Por un lado tenemos un gobierno traumado, con un mentalidad guerracivilista que le hace sentirse identificado con sus antiguos aliados en la contienda del 36: los nacionalistas (Aunque han olvidado que el nacionalismo vasco tuvo una posición bastante ambigua y traidora hacia la república) Pero las ideas parecen no importar y el PSOE no duda en entenderse con nacionalistas vascos y catalanes, que en sus orígenes tuvieron una base burguesa, unido éste factor a la mentalidad carlista del nacionalismo vasco que le debería hacer todavía más incompatible con el socialismo. Pero el hecho de que la gente no entienda de política no es nada nuevo en éste país.

A éste patético servilismo gubernamental hay que unirle el traspaso de competencias a las Comunidades Autónomas, y en especial la competencia de educación, que permite que los nacionalistas adoctrinen a los estudiantes en el odio a España desde que son pequeños. Y todo ello mezclado con la politización del poder judicial, que si bien se debe atener a la letra de la ley, la interpretación de la misma le viene dirigida desde el gobierno. Así no sólo es imposible la lucha contra los nacionalistas separatistas, sino que éstos se están viendo reforzados cada día ante el pasotismo de media España (o de España entera)

Hay que cortar con esa tendencia lo antes posible, antes de que las consecuencias sean irreversibles y de que comience el proceso de balcanización. A mi modo de ver el sistema político español está desbordado, la crispación y la tensión es bastante evidente y la sociedad no es consciente de la gravedad del problema. Me gustaría un país en que toda la gente reme en la misma dirección, y no uno en que los políticos utilicen los remos para derribar a quien opina diferente. A mi modo de ver a corto-medio plazo no hay solución.

El Espantapájaros dijo...

A mi modo de ver, y por complicado que parezca a estas alturas, es posible combatir el nacionalismo periférico desde la razón y el sentido común. Buen ejemplo de ello, aunque quizá todavía demasiado verde, es Ciudadanos de Cataluña, que se ha propuesto rechazar y luchar contra un nacionalismo que parece obligatorio. Ya lo dijo Savater, que ETA existía para que en el País Vasco no pudiese llegar a nacer un partido semejante.

Las dos variantes de nacionalismo periférico acaban resultando abyectas; ya se sabe, el árbol y las nueces. Por si fuera poco, han creado climas de gran tensión en el País Vasco y ahora en Cataluña, donde se da la delirante situación de un Raval plagado de carteles en diversos idiomas (incluso en árabe) pero no en español. Galicia es la siguiente, y el BNG ya hace de las suyas. Como lo de las lápidas en gallego. No veo próxima la ruptura de España, veo a unos pocos aprovechándose y mofándose de muchos. Unos sacacuartos esencialistas, vamos. Nacionalistos.

Un saludo

P.S.: Monsieur de Sans-Foy, es un honor y un placer que haya dejado unas de sus burlecas rimas a su paso por aquí, y se lo agradezco mucho.

El Serch dijo...

El nacionalismo ya está demodé. Se requiere otra forma de interacción social.

Aquí en latinoamérica, el nacionalismo ya se liga más al populismo que a otra cosa. Qué horror!

Un saludo. Llego aquí porque en algún blog vi tu nick como espantapájaros y la foto del villano de Batman. Genial!

Saludos desde la lluviosa Ciudad de México.

El Cerrajero dijo...

Buscando en Google páginas que hablan de zapatero el traidor de casualidad he visto este comentario donde reparten leña a Do n Zapatero de Borbón y Borbón (sic).