Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, junio 04, 2006

CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Se han celebrado las Jornadas de Puertas Abiertas del Congreso de los Diputados. Y hoy he ido a visitarlo, que me hacía franca ilusión ver el interior de tan emblemático lugar. El Congreso de los Diputados es el centro de la vida política española, y su contenedor es el Palacio de las Cortes, un edificio de estilo neoclásico que fue inaugurado en 1850 por Isabel II. Su pórtico no es tan impresionante como el de la Asamblea Nacional de Francia, pero igualmente es solemne y bello, con sus seis columnas corintias, sus dos leones y su frontispicio con relieves. La bandera está en lo alto, ondeando. La larga fila de visitantes daba la vuelta a la construcción, llegando hasta el Museo Thyssen. La media de edad rondaría los cincuenta y muchos años. Los jóvenes estaban con resaca.

Ya dentro, hechas las presentaciones, la mayoría de interesados se ha dirigido al Salón de Sesiones, el denominado "hemiciclo", pasando de medallones de políticos ilustres y de la estatua de Isabel II. Fueron directos al grano, a ver las marcas que dejaron los disparos de Tejero en el mencionado Salón de Sesiones. Es éste un espacio más reducido del que creemos ver en el televisor, aunque el lujo y oropel se desbordan: paredes de mármol, bellas columnas, tapices, alfombras, los cómodos sillones, ordenadores en cada escaño y los Reyes Católicos en mármol de Carrara presidiendo, flanqueando el escudo de España. Después de esta atracción principal, la siguiente era la galería de retratos de los Presidentes que ha tenido la Cámara a lo largo de su historia.

Las nuevas dependencias, las ampliaciones, no tenían ese regusto histórico del Palacio de las Cortes original. Son instalaciones funcionales y relucientes. Nuestros queridos políticos se miman con cuadros modernos, aire acondicionado y tecnología punta. En fin, que la visita merece la pena pese a la espera, y que he rendido homenaje a Antonio Cánovas del Castillo y a Práxedes Mateo Sagasta fotografiándome junto a sus retratos. El de Federico Trillo era más bien mediocre al lado de éstos.

4 comentarios:

El Cerrajero dijo...

¿Os han cacheado para ver si llevábais rosas blancas y mercromina? ^_^

Maestre de Campo dijo...

No me extrañaría que les hubieran confiscado las rosas y, especialmente algún ejemplar de la Constitución.

El Espantapájaros dijo...

No te registran, pero pasas por el detector de metales y tienes que enseñar el D.N.I. Aun así, no sé cómo el hombre del otro día pudo pasar el retrato de Miguel Ángel Blanco... Lo que verdaderamente más expectación levantaba eran los escaños de Rajoy y de Zapatero; del de Llamazares nadie se acordó.

Un saludo.

P.S.: Quizá, en la actual situación, sean mejor recibidas las rosas blancas que las rojas.

Anónimo dijo...

Un excelente estudio sobre el Estatut de colaboradores del Foro Ermua

http://www.papelesdeermua.com/html/modules.php?op=modload&name=News&file=index&catid=&topic=26

Difundidlo si podéis.